<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565</id><updated>2011-10-24T04:02:45.770-02:00</updated><category term='más camiones de basura'/><category term='Vacaciones por ahi'/><title type='text'>Mi filosofía de la A a la A</title><subtitle type='html'>Bienvenidos al Asilo de las Ideas Abandonadas. Junto a la puerta verá un perchero: cuelgue allí su cerebro.
Ahora, una vez liberado de la carga inútil, dedíquese a pasear entre la escoria salida de la mente de alguien, muy similar a mí pero no del todo igual. Y griten. Fuerte. Los puedo oír.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>78</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-2519840824085306550</id><published>2011-10-12T01:38:00.000-02:00</published><updated>2011-10-12T01:40:10.855-02:00</updated><title type='text'>it´s ok</title><content type='html'>Entonces un día recorrí mi bandeja de entrada, y su nombre ya no aparecía.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-2519840824085306550?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/2519840824085306550/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=2519840824085306550&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/2519840824085306550'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/2519840824085306550'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2011/10/its-ok.html' title='it´s ok'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-9034729881655529894</id><published>2007-06-20T04:13:00.000-03:00</published><updated>2007-06-20T04:15:34.462-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='más camiones de basura'/><title type='text'>Bye bye, trash trucks.</title><content type='html'>&lt;em&gt;Hoy flotó la gota, péndulo líquido sin decidirse a bañar mis neuronas. Y ellas acumulando fotos, acumulando ganas, acumulando frases. Agolpándose a la salida de un túnel amarillo.&lt;br /&gt;Miraba el vaso, el largo de vidrio pilsen, uno de los tantos que Aramís supo canjear a base de paciencia infinita de chapitas. Miraba el vaso y el agua mansa, sin olas, ni siquiera un mínimo viento que agitara la superficie. Hoy cayó la gota. Entonces el suelo recordó como era mojarse.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesito alguien que tire de la cadena de mi cerebro. Necesito reaccionar. Necesito sobrevivir en este infierno de rostros inexpresivos, de la misma esencia de persona multiplicándose por millones a lo largo de mis días. Hoy todo se funde en un mismo aparato, una máquina descomunal de dientes puntiagudos, preparada para succionar la sangre del que detiene el mecanismo neuronal. El mundo es un gran booballoo de tutti fruti, un experimento gomoso que pegotea los dedos y deslumbra con sabor dulzón. Y más allá de los cinco minutos de goce perdura una nada infinita, una bola informe que taladra los dientes y las razones, absorbiendo conciencias sin que ellas lo sepan. A veces creo que Darwin estaba muy borracho cuando elaboró esa teoría. O simplemente quería reírse de nosotros, mirando aterrado como la humanidad corre descerebrada al abismo más cercano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy salí a partir la niebla, Marvin secundando mis pasos apretados de frío. La calle era violeta, mientras las ramas imploraban un perdón de hojas que iba a demorar en llegar. El mismo recorrido de siempre, los mismos pasos en las mismas baldosas que a veces están y otras no. Marvin atreviéndose a explorar postes nuevos, mis ojos alternando piso y faroles de neón.&lt;br /&gt;Pasamos el restorán de comida rápida y aceleramos por la vereda amplia de Suárez. Por ahí, por donde antes se descolgaban los camiones de basura anaranjados, aquellos que tronaban en carreras enloquecidas hasta la estación. Pero tampoco están. Las estelas de color que dejaban al pasar son ahora bloques monocromo, de un verde desteñido que se mimetiza con el pasto. Son mejores, sí, pero ya no hay más sprints acelerados ni ruedas girando la curva frente a la casa amurallada.&lt;br /&gt;Marvin husmea una columna, un tobogán, las ruedas de una camioneta. Yo husmeo mi cerebro, porque en algún lugar debe estar el clic para desatar la catarata de letras. Hoy es gris y niebla, pero el frío no puede entrar a través de mi abrigo negro. Soy un círculo negro perdido en un paisaje de pedregullo y neón amarillo.&lt;br /&gt;Llego a la hamaca. La roja. Está ahí, esperando ser tomada. Dulcemente se deja poseer, como si todos estos meses de ausencia no existieran, solo el agua hirviendo del café o una visita urgente al baño para justificar mi demora. Balanceo los pies, suave, mientras las pupilas se dilatan, esponjas secas de noches invernales. Por un momento el remolino mental se detiene y solo hay árboles. Gigantes pinos, o lo que creo son pinos. Están dentro de esa casa, la de siempre, la de las murallas altas y las cabinas de vigilancia atestadas de soldados somnolientos.&lt;br /&gt;El cordón rojo de la vereda enmarca una foto perfecta de la nada, cartel de no estacionar completando el encuadre. Busco los rostros en las baldosas y lucen lisas de pasos, los poros suavizados por el tiempo. Apenas saluda un perfil de bruja de cuento que parece alejarse en silueta pequeña. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy el cerebro decidió no descansar. Hoy y ayer y seguramente mañana. Necesito sobrepasarlo de revoluciones, girar la manivela hasta sentir que no da más, llenarlo de teorías inútiles y apreciaciones apuradas; de juicios de valor y máximas que debo respetar a rajatabla. Y luego respiro. Libre, tras una muralla de titanio acerado, de metal impenetrable, mi única defensa, la última frontera frente a la gran masa gris-deforme. Ella está ahí, a unos pasos, coqueteando cada día en la fábrica de ilusiones donde trabajo. Vendo muñecos de yeso y figuritas de colores en envase televisivo, por si no lo había explicado. Todo enmarcado en un lujoso edificio de vidrios al parque, el personal dándole la espalda cada día al sol que insiste en esconderse justo frente a ellos. Por si algún día deciden mirarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las manos en los bolsillos, aferrando la llave de metal frío. Marvin me mira, tratando de conocer los límites para sus desplazamientos. Sigo desconfiando, de todo, entonces delimito un área para que el tipo se pasee a sus anchas. Y él es feliz, la cola-bastón de pelos apuntando al infinito y la sonrisa en el hocico, porque sí que sabe sonreír. Busco refugio en las ramas desnudas que saludan desde enfrente. Trato de explicar. O entender. O explicar. Porque todo tiene que tener una razón. O no. Y la balanza se vuelve una diagonal enjabonada; ya no hay recta paralela al horizonte, cada lado soportando un peso equivalente. Ahora se cargan los platillos de un lado solo y no sé quien es el responsable. Por eso grito hacia adentro, por eso tiemblo de furia y las uñas apretan la palma de la mano buscando la sangre. Porque no quiero seguir enviando recuerdos al cielo, aunque ellos se empeñan en marcharse. Quizá reciban un telegrama urgente y en ese momento la revelación, la razón infinita por la que estamos acá, postes de madera pudriéndose bajo la lluvia violeta.&lt;br /&gt;El dedo rancio señala y elige. Al azar, o al menos eso quiero pensar. Y no logro entender el criterio para manejar la grúa gigante. Everyone I know goes away in the end. Eso me decía el Viejo con la voz que partía el pecho. Y sonaba sincero. Hoy no es cercano, no. Hoy el cuerpo que quiere llevarse es parte de Gus. Y no entiendo. Nunca entiendo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veo las hamacas moverse. Tiemblan solas a un lado, como si presencias ajenas ocupasen los lugares para acompañarme en mi noche de preguntas. Son tres, la violeta a mi derecha, vieja compañera de las primeras veces. Una verde y la restante azul. O amarilla. No sé. &lt;br /&gt;Balancean sus cuerpos de madera rasurando el aire de niebla. En un instante, ellos bajan a ocupar los tres lugares. En mi mente. Mis fantasmas convocados de un golpe en una noche gris violeta de muertos que quieren volver y vivos que no buscan irse. Donde el mundo sigue siendo la misma bola de espejos, brillando y brillando, reflejando todo las preguntas. &lt;br /&gt;Luego me levanto y sigo. Marvin en la esquina, sentado esperando la señal para cruzar. Mis manos siguen en los bolsillos, aferradas a las llaves. El aire desprendiendo partículas de dudas. Camino de vuelta a casa, el cauce de mis conjeturas completamente desbordado. Y lo prefiero así, río bravo corriendo y arrastrando la mugre. Y creo fundirme en ese aire violeta, un punto anónimo que flota ajeno, esperando.  Sintiendo el latido, pequeño/intenso, brotando profundo para luego desvanecerse en pelea contra gigantes. Un diminuto punto titilando en el iris, única señal para continuar vivo en medio de un mar de muertos que hablan.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-9034729881655529894?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/9034729881655529894/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=9034729881655529894&amp;isPopup=true' title='27 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/9034729881655529894'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/9034729881655529894'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2007/06/bye-bye-trash-trucks.html' title='Bye bye, trash trucks.'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>27</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-7193592167905705333</id><published>2007-02-23T10:42:00.000-02:00</published><updated>2007-02-23T10:45:28.429-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vacaciones por ahi'/><title type='text'>Las letras encerradas entre dos dedos</title><content type='html'>Tengo el mundo en el puno, literalmente. Por eso no publico. Por eso no me ven seguido. Vuelo sobre el planisferio en mi globo de gas-helio, sin rumbo fijo aunque con ruta marcada. Pero vuelvo, en algun momento vuelvo. Y en cuanto eso ocurra, todas las letras que siguieron saliendo, cortocircuitos mentales - turbulentas imagenes, se volcaran nuevamente en esta rincon. Para leerse o para no, depende.&lt;br /&gt;Gracias por la espera. Yo tambien estoy ansioso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-7193592167905705333?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/7193592167905705333/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=7193592167905705333&amp;isPopup=true' title='26 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/7193592167905705333'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/7193592167905705333'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2007/02/las-letras-encerradas-entre-dos-dedos.html' title='Las letras encerradas entre dos dedos'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>26</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-115924949569121927</id><published>2006-09-26T02:43:00.000-03:00</published><updated>2006-09-26T02:44:55.726-03:00</updated><title type='text'>Percusión de gotas en la ventana</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Es documentar algo, no sé si existente o que ya pasó. Y ahí están los restos-yacimiento de una sangre que quiso ser y fue perdiendo aire en el camino. De a poco hundo los pies en su mismo barro. De a poco.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Monte violeta iluminado de rayos. Caen y golpean el suelo para partirlo en dos. Mi ventanilla se vuelve un cuadro que estalla, superficie tapizada de árboles y árboles, ramificados flotando en el cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una niña juega cavernícola a un costado, mundo reducido a monosílabos inconexos. Salta en el asiento y mira hacia atrás; las horas que pasan y ella que no parece agotarse. Llora. Luego llora. Llora. Y las pocas cabezas que descansaban en off vuelven a mirar torpes. Otro niño se suma más adelante; cuatro filas de asientos y el coro gritado daña el tímpano. Ni el pasajero de bigote espeso, fila contraria, 29 ventanilla, logra callarla en su intento desesperado de silencio. A la niña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miro mi paraíso violeta, afuera donde la tarde-noche se hizo pedazos de piel de moretón. El agua taladra feroz el vidrio, gotas en metralla que no cesa y solo puedo esperar el gran final. No veo más allá del borde de la ruta. Y cada golpe de flash revela una nada perfecta; cada monte balanceado de casas y enormes desperdicios de pasto verde. Las ruedas comen asfalto vomitando mierda negra con arcadas de tractor. Vibra el piso y se entumece mi pierna izquierda, doblada, tratando de esquivar las cuasi-minusválidas extremidades de Faro, compañero de asiento por desgracia boletera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo se demora. Ahora transcurrimos lento, el piso resbaloso de asfalto.&lt;br /&gt;Me concentro arriba, en la pequeña consolita con dos luces. Bombitas de puntos ámbar se persiguen en medio de un plástico inerte, negro, frío de malas terminaciones chinas. La mía y la de mi compañero ocasional, que ahora visita a Pol en su asiento mullido de la otra fila. Voy solo, piernas estiradas esperando el mar violeta. Cada luz intercala un agujero negro, una pequeña entrada a las entrañas del bicho-transporte que se arrastra como babosa blanda en medio del agua. Miro y meto el dedo, esperando que un par de pequeños dientes me destrocen la yema y succionen con desesperación mi sangre. Revuelvo. Y vuelvo con mi mano completamente sana, cada dedo en su lugar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Partimos el mapa en diagonal, buscando el agua del oeste. Y más al norte, la Villa donde empezó todo, donde alguien con un dejo de rebeldía quiso torcer la línea del libro de historia, esa tan recta. Mis compañeros laten Villa. Y yo escuchando de tímpanos abiertos, porque todo parece ser un poco mentira y otro poco inventado en los cimientos de Ganímedes. Casas de terrón que se dibujan entre mis cejas mientras el muelle de Magritte se interna profundo en el río Oscuro. Lo espero y, sin saberlo, la Villa aguarda que le plantemos botas de cowboy en la sien. Los ojos viajan más wide open que nunca; soy ojos, huelo ojos y transpiro ojos, y de eso depende gran parte del experimento. Nuestro transporte ya pisa City of Pain; plaza desierta por las gotas y la iglesia de epidermis descubierta. Me dejo llevar en bandeja, los últimos minutos de vida pasando por una ventana. Y la pequeña luz ámbar que se balancea a un lado y a otro, en medio del océano violeta de lluvia. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;22 de Setiembre de 2006&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-115924949569121927?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/115924949569121927/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=115924949569121927&amp;isPopup=true' title='59 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/115924949569121927'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/115924949569121927'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2006/09/percusin-de-gotas-en-la-ventana.html' title='Percusión de gotas en la ventana'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>59</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-115756083641380133</id><published>2006-09-06T13:39:00.000-03:00</published><updated>2006-09-06T13:40:36.496-03:00</updated><title type='text'>Flying noche</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Jugaba con el cierre de mi pecho; jugaba a abrirlo, dorado de brillos del neón en la esquina, mientras la basura flota en tanques verdes y Marvin corre como desquiciado, que esos pastos ya son muy verdes y él tiene que pisarlos para dejar su marca ácida.&lt;br /&gt;Me abría al universo, dejar que se escapen un par de vísceras con ganas de conquistar el mundo; bolas increíbles de ideas sin papeles donde fijarlas; flotar, ahh, flotar de blancos de novia, tules del otro que ya se pudre adentro mío.&lt;br /&gt;Era mi noche bañada de manto negro. Y volvía de mis quince minutos conmigo, los únicos que puedo mantener en la colección de objetos para volverse más humano y menos un mamífero cuadrúpedo. Volvía a sepultarme en mi cama, ojos desorbitados al techo y los números rojos del reloj que ocupaban la habitación, latiendo ritmos constantes junto a mi cara. Me tapé, l nariz afuera escudriñando el aire espeso y la mano bajo la almohada. El sr. Colcha transmitiendo suavidad entre el puerco espín de mi cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hoy no estaba solo. Estaba esquizofrénico allá adentro, las quince voces de esos tantos minutos resonando en nave de iglesia; coro gritándome insultos; ganas de irse? de quedarse? de matarse?&lt;br /&gt;Se desgarraba la noche mientras Sol, Fragancia, Werner Alonso y Sebastián buscaban salir de la prisión de carne. Ahora golpeaban un hemisferio, al momento estaban empujando a través del tímpano. Y yo nada, tratar de dormir mientras era asaltado en mi cabeza. Por ellos, los señores de vida de lápiz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dejé hacer, total, yo no podía dormir y el sueño era una bola de espejos girando de múltiples estrellas, Alonso y Atilio Orestes Lafinur corriendo en sentido antihorario, a ver si podían detener el mundo y volver atrás en su vida por capítulos.&lt;br /&gt;Hasta pasos escuchaba allá, pasos de tacón y suela baja. Pasos cortos de Carmela y largos de Marco. Pasos a ninguna parte y yo cada vez más quieto en mi ataúd de sábanas, viendo como esa vida transcurría sin mi, testigo ajeno de mis propios seres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sopor comenzaba a bajar, arrastrando los párpados en caída constante. Y el repiqueteo de sus danzas, las de ellos, jugando sobre mi frazada; Marvin sin mirar, concentración total en sus uñas. El cuerpo se afloja, saltan tornillos y tuercas de las uniones y las partes se desarman; el cuerpo ahora es un gran garage desmembrado, receptáculo de animales sobrenaturales y cosquillas de insectos sin rostro. Y volvía a ocurrir.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hay momentos en que los inquilinos de mis sinápsis procuran echarme; ser expulsado de mi propio cerebro, vida en calles donde el nombre se fermenta y desaparece y nadie sabe. Nadie sabe. Nadie sabe.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-115756083641380133?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/115756083641380133/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=115756083641380133&amp;isPopup=true' title='26 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/115756083641380133'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/115756083641380133'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2006/09/flying-noche.html' title='Flying noche'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>26</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-115621048590607102</id><published>2006-08-21T22:33:00.000-03:00</published><updated>2006-08-21T22:34:45.910-03:00</updated><title type='text'>Trilogía de los Buenos Vientos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Fue junio, 10 de junio. Y por unos momentos, ella parpadeó en el horizonte, faro constante que llamaba. Y fui. La duda carcomía y los pies ya se movían solos; ellos también esperaban una respuesta.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Río ancho y la piel estaba cerca.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El río es ancho de mar dulce. Y oscuro. Y el frío golpea las paredes del buque-cascarón que baila enfermo a un costado y a otro.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Cruzo. Subido al bote que baila cruzo este charco inmundo. A buscar. Sin lupa. Sin el disfraz de detective, sin necesitar pistas y datos increíbles pero sin embargo, eh, sin embargo caminar andenes infinitos porque sé que podés estar esperando un impulso de felicidad importada.&lt;br /&gt;Y decidí llevarlo. Hoy te traigo un cargamento de necesidades y retribuciones, para esperar que tu pelo rubio-seda vibre al encontrarme. Y vos lenta, lenta de negro esperando que un disparo de luz te ilumine el pecho. Vos reluciendo brillo de luciérnaga para encandilar ojos desprevenidos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Por eso me muevo. Por eso cruzo el río ancho de mar dulce. Por eso te busco. Porque la luz me llama, moscardón atrapado en el farol y a mi que me gusta girar hasta el infinito.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-115621048590607102?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/115621048590607102/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=115621048590607102&amp;isPopup=true' title='23 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/115621048590607102'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/115621048590607102'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2006/08/triloga-de-los-buenos-vientos_21.html' title='Trilogía de los Buenos Vientos'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-115621039312353317</id><published>2006-08-21T22:32:00.000-03:00</published><updated>2006-08-21T22:33:13.126-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Buenos Vientos&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El whisky amansa la sangre. Y los borbotones suicidas en el cerebro deciden deformarse y correr libres hacia los pies. Para llegar. Para conocer mundo de caminante.&lt;br /&gt;A veces es bueno sentirse solo cuando mucho más que cien cabezas me rodean la existencia. Solo. Alejado del suelo.&lt;br /&gt;Y los ojos wide open para aprender a ver.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Y es entonces que las luces se deforman y crecen y mutan en seres flotantes; dibujan espíritus sobre el mar mientras el sr. whisky decide descender y que el cuerpo aguante la embestida. Que para eso está.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Cruzo. De Barkir a Buenos Vientos. Ciudad. Y el nombre que calza perfecto mientras el collar de luces se extiende como horizonte.&lt;br /&gt;Entonces el cielo y el agua deciden divorciarse de luz, luces intermitentes y brillos agudos. Y así está bien. Da la bienvenida.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-115621039312353317?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/115621039312353317/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=115621039312353317&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/115621039312353317'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/115621039312353317'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2006/08/buenos-vientos-el-whisky-amansa-la_21.html' title=''/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-115621004911711321</id><published>2006-08-21T22:26:00.000-03:00</published><updated>2006-08-21T22:27:29.120-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Buenos Vientos II&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Presencia de gigantes y sentir que el hormiguero está abierto y escapamos a correr por los laberintos infinitos. Y puedo gozarte, un minuto por año pero puedo gozarte. Y me pierdo como hormiga, sí, cabezas mirando ajenas, las luces apuntando al suelo y yo perdido en tu cielo de ventanas vidriadas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;Llego. Estás ahí afuera. Y la gente abre los ojos a la razón, ajenos al paraíso de luciérnagas que estalla un poco más allá.Yo te miro, Buenos Vientos, te miro con tus siluetas oscuras. Y veo perderme, sinfín en tus calles; porque hoy juego a ser nadie para todos y quizá algo para uno, que al menos el día puede empezar amanecer más brillante, quién sabe.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-115621004911711321?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/115621004911711321/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=115621004911711321&amp;isPopup=true' title='10 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/115621004911711321'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/115621004911711321'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2006/08/buenos-vientos-ii-presencia-de.html' title=''/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-114983609042075328</id><published>2006-06-09T03:52:00.000-03:00</published><updated>2006-06-09T03:54:50.456-03:00</updated><title type='text'>Aullido</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Ves? No era sólo de ahora. Porque las sensaciones se iban acumulando y de alguna manera tenían que explotar. Espero que entiendas. Ruego.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mierda el mundo, mierda vos y todo lo que pasa alrededor, gira y gira como peonza y nadie se detiene a entender nada, porque ya no hay nada para entender, porque se cayeron las corduras a pedazos y todos bailan espantados al ritmo que alguien puso.&lt;br /&gt;Salten, salten para alcanzar las ideas que se vuelan. Salten, y corran atrás de algo. Algo, nadie sabe qué, pero algo.&lt;br /&gt;Todo se vuelve jeroglífico, el mundo es de chinos inentendibles y yo en el medio, océano de siglas extrañas; la sopa de letras, caldo que me quema los pies pero no lo puedo beber. Nunca. Sólo mirar como se escurre por la grasera. Cómo se va.&lt;br /&gt;Me seguís sonriendo, dientes de perla blanco. Y me regalás torturas. Y me regalás retorcijones. Y me regalás letras, que ahora se escupen solas en este pedazo de nada blanco y se vuelven una catarata que no puedo detener porque el mundo se hace de una manera cuando tu cara está en mi foto carnet y otro muy diferente cuando saludás desde tu piso 12 del palacete, lejos, donde te gusta estar.&lt;br /&gt;Soy siervo, abajo, en el piso empantanado. No puedo subir tus escaleras, porque no paso por ellas. Vos en tu mundo de burbuja, inaccesible. Y allá vas, rodeada de cruces de plata, playas de millón de dólares y el sonido de algún motor.&lt;br /&gt;Yo soy hormiga, mezclada entre cientos de antenas coloradas y negras que chocan entre sí, sentido perdido y la brújula también y las ganas, ah las ganas de poder caminar chiquito por tu muñeca hasta el cuello fino, delicado, y la oreja que es tobogán y yo hormiga que me deslizo.&lt;br /&gt;Gracias por irte. Y a veces gracias por volver. Y cuando pienso que estoy curado, cuando pienso que siete mil capas de lava te sepultaron tan adentro que no podré sacarte nunca más, en ese momento me regalás un timbre de voz y las alarmas se disparan. Y podés retorcerme las tripas de esa manera, luego colgadas a secar al sol para usar de carnada en las pirañas.Hoy te pido algo. No vuelvas tantas veces. Quedate callada. Quieta. Yo te miro. El ojo brilla en la oscuridad y siempre sé donde estás. Quieta. No te muevas. Sigo el resplandor azul, arena fina en la nuca. Shhh. Dejame una vez. Sólo una vez.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;14 de Febrero de 2006&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-114983609042075328?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/114983609042075328/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=114983609042075328&amp;isPopup=true' title='59 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/114983609042075328'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/114983609042075328'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2006/06/aullido.html' title='Aullido'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>59</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-114880925254116797</id><published>2006-05-28T06:38:00.000-03:00</published><updated>2006-05-28T06:41:20.840-03:00</updated><title type='text'>Poca velocidad en piernas que corren</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;A poca velocidad. Así corría el mundo mientras me montaba en el corcel negro y cabalgaba las llanuras ajenas.&lt;br /&gt;Y veía pasar montes, estepas siberianas y nidos de cotorra; veía pasar los deseos de los demás, esos que son tan de todos pero que no puedo entender. Porque no puedo concebir el mundo más allá de mi nariz. Y porque la realidad se limita a las cuatro paredes de mi cuarto; la neblina ya cayendo porque es de madrugada y no puedo entender que las gentes se vayan a retirar a sus cuartos de invierno; y no pueda seguir metiendo esa sustancia amarilla en mis venas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La realidad se refracta a través de un periscopio. Y me gusta verla así, teñida de un subjetivismo feroz. Y la defiendo, dientes apretados para no ver las razones que otros restregan contra mi espalda. Quiero una vida sin extensiones, sin prolongaciones de mi ser, críos que no sirvan más que para engrosar las listas de natalidad de un país que se derrumba en franca decadencia.&lt;br /&gt;¿Cuál es el motivo? ¿Por qué plantar semillas en úteros libres? Y ellos que no esperan más que una ducha tierna de espermas voladores, todos pasando a saludar y luego seguir de largo porque no es momento de formar nada y porque la tierra ya está demasiado llena de cabezas pensantes que se dedican a pensar en nada.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Así estaba hoy. Y te odio, en este momento creo que te odio, hijo mío por llegar y que descansas siesta eterna en un abdomen que desconozco. Te detesto, tu vida dependiendo de mi voluntad y yo que no quiero verte el rostro. Porque no necesitás pasar a este lado. Porque no necesitás caminar horas de baldosas y que la lluvia caiga en gotas chiquitas sobre tus hombros y tiña la realidad; así está bien, vos de ese lado y yo remando por los dos, las horas jugando a las escondidas y nada para hacer.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me miro las manos, levantando yemas enfurecidas sobre el teclado blanco y nuevo. Y creo que no soy. No. No soy yo ahora mientras aporreo las letras sin saber exactamente adónde se dirige esta frase que empieza balanceada y después se pierde en una maraña.&lt;br /&gt;Y tampoco sabía quién era más temprano, cuando te visité a vos y te regalaba besos. Y después te los robaba. Y después los reclamaba para llevarlos a congelar en mi freezer, porque todo es mejor cuando el almacén está llena para degustar en unos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Golpeo. Golpeo sí. Golpeo eterno la frente contra el espejo que no se calla y me devuelve esa imagen de mierda, sí, ese ser que se ríe y me dice que ya no hay nada para hacer y que todo se limita a sonreír y mirar para el costado, que ya va a venir alguien que barra debajo de la alfombra.&lt;br /&gt;¿Por qué no puedo mirar arriba y abajo y no dejar de verte?  Verte a vos, que todavía no sé quien sos pero que te escondes entre las góndolas del supermercado; y yo que te camino de cerca pero nunca para encontrarte porque estás destinada a volar lejos y yo cayendo una y otra vez en esa trampa que está armada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es eso. Ahora quiero golpear la razón, quiero hacerla funcionar correctamente, el mecanismo del reloj cucú y el pajarito que salía a avisar quién venía. Todo perfecto. Todo corría como en un sinfín. Y así era más fácil, mierda, claro que era más fácil así. Porque no tenía dónde verte. Porque no estabas nunca. Sólo eras una colección de sombras que yo nunca iba a ver; sólo eras una colección de nadas muy ajenas a este ser mío que se debate entre qué hacer con los días del fin de semana.&lt;br /&gt;Ya veo las horas pasar, empujándose las espaldas en horario de empleado publico. Peleando por ser algo; luchando en mi vida que se escurre rápido. Y sin las motivaciones, claro, sin las motivaciones que todos debemos tener. Porque todos somos animales de carroña que vagamos por la planicie, colmillos sangrantes y esperar la próxima víctima, vestida de blanco pureza y esperando el juramento eterno. Y un yo dice que no. Un yo dice que se niega. Entonces el resto de los ojos se gira para verlo. Y este yo que mira la pared del rincón, solo. Y este yo que quiere flotar, porque ella ya está volando sin que pueda alcanzarla.&lt;br /&gt;Algo que me dice que las razones no se pintan de negro. Que solo se acumulan; papeles viejos llorando su olvido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-114880925254116797?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/114880925254116797/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=114880925254116797&amp;isPopup=true' title='24 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/114880925254116797'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/114880925254116797'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2006/05/poca-velocidad-en-piernas-que-corren.html' title='Poca velocidad en piernas que corren'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-114745799613119049</id><published>2006-05-12T15:17:00.000-03:00</published><updated>2006-05-12T15:20:47.600-03:00</updated><title type='text'>Y la tierra era un mar de nucas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Entonces supongo que sí, que esto es lo que hay que pagar. Sentir que soy un ser despreciable que inunda los cuerpos a su alrededor con la inmundicia más grande; destruyendo el terreno, ahora lleno de abismos inmensos donde caer a diario, porque cada paso es titubeante y no puedo saber exactamente lo que va a pasar después de apoyar el pie. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y eso, eso es lo que duele, lo que molesta. No puedo abandonarme a manos ajenas, poderes siderales a los que venerar en trances para no ver la realidad que busca golpearme la cara. No puedo dejar que el señor de barba domine mis actos, que sea él quien intercale mis acciones pensantes con sus hechos casuales. No puedo, ya me bajé de la rueda de hamster, equilibrio suicida por el borde de la mesa.&lt;br /&gt;Ahora prefiero ser cuña, ahí, clavada profundo en medio de cualquier felicidad. Y destrozarla. Sí, hacerla saltar en mil pedazos por el aire. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por eso vine. Porque tengo que aprender a caminar sin las muletas de la vida prefabricada. Y me duele, no creas que no. Me duele no tener tarde-días-noches felices, plenas con el tubo catódico y luego creer que no queda más allá y que las noches se reducen a una frazada y los pies entrelazados.&lt;br /&gt;Debo aprender a no pensar, que las neuronas se empasten en un caldo espeso; marea quieta porque igual no tengo adónde ir. No pensar, es eso, no sacar cálculos matemáticos de las horas que me restan por delante. De cada una de ellas. Porque en algún momento decidí empezar a correr con botas de gigante; y cada momento se transformó en un flash mínimo en mi línea de años; momentos como fotos fijas en la memoria y los recuerdos que siguen acumulándose. Porque se siguen agolpando. Porque todas las horas se llenan de polvo cuando las dejo atrás. Las hileras de dientes sonrientes pasan por mi almohada, una tras la otra mientras yo me muevo de vidriera en vidriera buscando no sé qué, la plata apretada en el bolsillo sin saber cómo gastarla.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hoy sos vos la que se va. Y miro los ojos de negro discutido y quiero bañarme en esa inmensidad. Bucear hasta adentro de tu cabeza. Sacar las horas malas, lo sé, aquello que te aprieta y no te deja ser.&lt;br /&gt;Y, ¿sabés? Es lo mismo que comprime mi corazón/razón; lo mismo que ella me hizo clausurar; años muchos pero la normalidad que nunca quiso volver a hacerse amiga.&lt;br /&gt;Hoy te vas; gotas con sal rogando salir y mi pecho que no puede contener las ganas de abrazarte. Pero no puedo. Ya no puedo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cargo con algo que yo mismo busqué. Y es mi peso; es mi cruz, no la tuya. La bomba duerme una siesta larga en mis entrañas, próxima a detonarme la existencia. Porque nadie me quiere acá, de este lado del mundo; porque no nací para vivir en este momento ni en este lugar. Porque no nací; simplemente pagué el peaje y entré a ver que pasaba.&lt;br /&gt;Hoy ya no quiero ver más; los ojos lloran de imágenes fétidas y mis ganas ya marchitas. Hoy quiero irme, hacerme bicho bolita en un puño y arrojarme lejos. Para no ver. Para no ser.&lt;br /&gt;Igual te regalo besos, para que te los guardes en esa cajita de terciopelo negro. Y me llevo gracias; gracias por tus dedos tiernos; gracias por la mirada triste. Viajan conmigo, porque ya son pedazos de mi cuerpo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hoy me voy y no tengo ni idea de a dónde. Y quisiera saberlo, más que nada en este mundo. Así viajo, pateando pedazos de cuerpos, escombros de mi propia vida. Ya es hora de que me mueva, una vez más. Todavía quedan hectáreas de mundo por ser destruidas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-114745799613119049?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/114745799613119049/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=114745799613119049&amp;isPopup=true' title='51 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/114745799613119049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/114745799613119049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2006/05/y-la-tierra-era-un-mar-de-nucas.html' title='Y la tierra era un mar de nucas'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>51</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-114595388546399352</id><published>2006-04-25T05:26:00.000-03:00</published><updated>2006-04-25T05:31:25.466-03:00</updated><title type='text'>Cajita de terciopelo negro para vos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;Y cuando dejaba correr la mano por los renglones, cuando miraba los techos de esa ciudad bajita, la puerta de enfrente bailaba sola, el cuarto lleno de oscuridad y ese señor que presionaba para que la mano buscara actividades con propulsión a alcohol. Ya ves.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;Y ya entonces era noche negra de puntos brillantes. Y ya me cansaba de buscar mis pasos en pedregullo ajeno, un piso que desconozco y dejarme guiar hacia el placer por vos que sos todo y podés ser nada a la vez con una velocidad pasmosa. Ahora astillando mi cuerpo, en abrazo del que no quiero escapar nunca. Y otras veces desapareciendo adentro de una cueva subterránea. Y yo que soy tan poco adicto al buceo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese ayer vibraban glóbulos, saltando enloquecidos en el torrente por llegar; porque era la hora de la explosión, tuya y mía; Orejas élficas en mi radio visual y vos que las tapás y yo que no y así por unos minutos-calle de balastro. Primero una. Y después muchas. Yo en ciudad desconocida, vos relatándome los nombres de los pastos. Entonces me dejaba tironear, feliz de títere lujurioso, hasta donde te dictara la conciencia. A consumirnos, como tantas otras veces, consumirse en gotas, en pelo que se enreda y los ojos cerrados de piel mirando al cielo; porque hay momentos en que sí podemos negar la inmundicia que se esconde debajo de la cama, dicha poderosa jugando arriba de mi almohada, contigo y conmigo abrazados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo estaba estridente y nosotros que ya estábamos cerca, preámbulo de luces coloridas que no importaban porque el iris ya sólo veía el otro/contraparte, espejo de bocas y seguir así hasta la puerta incrustada en pared de ladrillos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero dios llamó. Dios agarró su celular último modelo, cámara de fotos y tubo de luz bajo el guardabarros, desgrasando sus venas en torrentes de sebo mientras el celular no dejaba de sonar y el que jugaba a bolos con figuritas de dominó. Dios llamó, lejos, su nariz de queso rancio, gesto delicado de la mano de raíces violetas incrustadas, cauces sanguíneos llenos de materia putrefacta; porque ya siente como se le queman las entrañas y no puede hacer nada; ya siente como se le cae el mundo de idioteces que logró construir, pirámide con base en punta y la felicidad siempre escurriendo hacia abajo; llamabas, ja, dios, llamabas y querías enquistarme tu culpa desagradable en medio del cerebro. Regalarme un peso enorme para el resto de mi eternidad de pocos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces yo estaba ajeno. El cerebro que trataba de comprender lo que pasaba, abriendo paso a machetazos por la laguna de whisky. Las manos no, ellas vida propia, jugando su juego de escondidas. Yo estaba ajeno; ajeno a muertes, ajeno a carnes ajenas, ajeno a vos, pequeña, que empezabas a acumular lágrimas mientras las líneas negras de los párpados se te dibujaban verticales, cárcel de pómulos rojos; y vos que no te rendías, premio a entregarme un poco de calor durante un rato más, aún cuando retazos de tu álbum familiar debían irse de la tierra porque a algún señor se le antojaba. No te rendías, y yo agradecía porque siempre tengo escondite seguro cuando tus brazos se vuelven frazada y ya no hay monstruos vengadores del espacio que ataquen mi cama. No te rendías, pero las ganas de refugiarse en mamá eran suficiente anzuelo. Y yo lo entendía, sabés que lo entendía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces yo cerré puertas y abrí otras. El vehículo, antes esfumado en rayo láser ahora destilaba su llegada en reloj de arena. Tu cuerpo era un ser liliputiense, hecho un ovillo en la palma de mi mano. Y el señor dios que decía que sí, tentando de manzanas, peras y naranjas, bolas coloridas en mi sien; poniendo fotos de almanaque camionero delante de mi rostro.&lt;br /&gt;Pero no podía, mi cuerpo exigiendo respuestas a la demora y vos ahí, ser indefenso rogando un abrazo fuerte y luego dejarse, hombro/flotante junto a mí, porque tu espíritu de geisha servicial quería quedarse jugando apuestas hasta el amanecer. Mis manos pulpo no podían dejar de agarrarte y vos que te diluías, porque el dolor ya te traspasaba la existencia y querías dejarlo afuera, perdido en otro lado sin pasaporte.&lt;br /&gt;Y pude verlo, tu corona se encendía y los ojos de negro discutido destellaban; los ojos de negro devorándome las tripas porque cada reflejo es un llanto que se acumuló en algún rincón del planeta y ahora decide resumirse en tu mirada; los ojos de negro taladrándome la sien sin preguntas, y todas las respuestas que ya son tuyas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te abrazo como esponja. Y la cápsula se forma, redonda de cuerpos imperfectos, para que nadie pueda pasar. Para que la eternidad dure una noche de cama de uno. Para sentir, al menos, que una mitad puede completarse unos segundos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;em&gt;del 15/04/06&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-114595388546399352?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/114595388546399352/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=114595388546399352&amp;isPopup=true' title='53 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/114595388546399352'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/114595388546399352'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2006/04/cajita-de-terciopelo-negro-para-vos.html' title='Cajita de terciopelo negro para vos'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>53</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-114490642125555398</id><published>2006-04-13T02:28:00.000-03:00</published><updated>2006-04-13T02:33:41.270-03:00</updated><title type='text'>Fragmentos de noche en clave verde</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Llamaste. Y fue justo en el instante en que yo me preparaba a lanzarte un misil tierra-aire, flotante en el arsenal; Porque ahora cada letra que tengo que escupir se vuelve una partida de ajedrez calculada. Por eso detengo los engranajes lanzados a velocidad ultrasónica, me siento, planeo la estrategia y de a poco se van descolgando las letras. Nunca solas, el sacacorchos tironeando fuerte para que la frase empiece a cobrar el sentido que ella sabe tiene guardado pero no se anima a contar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mis dedos saltan alborotados por el teléfono-teclado-botones, temerosos de levantar la vista. Y del otro lado, parada exactamente en el centro de mi campo visual bailotean los ojos verdes. Porque todos son verdes mientras no se demuestre lo contrario. Y allá voy, desencajado, mandíbula batiente a idear una estrategia mortal, desembarco de paracaidista en el techo de su mundo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Esta vez llamaste. Ella. Vos. El bolsillo vibraba y parecía querer alejarse de mi cuerpo, pedazo de vida enquistado en mi cuerpo putrefacto, buscando desprenderse, liberación eterna. Y allá corría, atrás de los bolsillos de mis pantalones con calderines de agujero fino, sin dejarlos ir lejos, capturando las palabras de todas las ellas que de repente se atrven a surcar mi aire.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El movimiento del teléfono arrancó en la ingle y se propagó hasta el iris, porque sabía que esa pantallita azul podía tirar siete mil millones de verdades por segundo, cada una remontándome lejos o estallándome los dientes contra el cordón de la vereda. Y luego vi tus letras. Y vi tu mensaje. Y, más o menos, te vi del otro lado, vos inmersa en vos, yo nadando en piscinas olímpicas llenas de cuerpos mutilados, sin ojos donde rebotar la mirada. Estabas del otro lado y la pantalla traslucía verde esmeralda porque cada fibra se tiñe de ese color cuando iluminás-potencia un pedazo de mi noche. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Así manejé; y esos tipos, los Good Fellas, gritándome incoherencias -gracias Pedro- y sus teros que se paran en el campo a mirar la helada y yo me deslizo por las calles sin gente; y cada esquina se vuelve niebla rosada, sol pequeño lanzando rayos a través de la tormenta fantasma.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Manejé rápido: diez minutos. Esperar media, la puerta que se cierra y salir a devorar Barkir; sr. Pepino acostumbrado al asfalto gruyere; compañero de noches en piloto automático.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Vos hablabas. Dedos gesticulando al aire y tu figura diminuta que se acomoda en el asiento de al lado y yo que no puedo creer como un perfil tan sutil puede dibujar tantas palabras en mi aire. Colocás las piernas en el asiento, indio con agujeros en la mirada, despresurizando mi armadura aislante. Luego la mesa, una cerveza y varias otras que llovían. Por un momento llovían cervezas, sin paraguas, cervezas flotando en mi vereda, personas de negro, conductores de TV y Anna Nicolle que traía otra tras otra; sonrisa servicial de domingo. Claro, era domingo; horas emparchadas en polifón, para acomodar mejor la cabeza que viene arrastrándose después de viernes-sábado de excesos de sangre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Contabas cosas, yo atiborraba tu cerebro con millones de llamados de atención; niño insistente que levanta la mano, porque no puede ser el último de la clase, siempre en el primer banco y la maestra regañando por no dejar hablar a los demás.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Y dijiste algo del pecho. Del pecho que duele ahí, justo dónde termina. Y presioné. Presioné el final de mis costillas y un dolor agudo trepó por la columna, resonó en la nuca y luego bajó presuroso a la planta de los pies. Y explicaste, algo de la energía que se acumula, pecho cerrando corazón, armadura que protege la carne blanda, mancillada de relaciones fracasadas. Pero en ese momento ya no te prestaba tanta atención porque mi razón escéptica me obligaba a mirar para otro lado, un oído acá y el otro simulando un espasmo, la cabeza balanceándose a un lado y a otro, sonrisa irónica. El pequeño punto titilando, dolor con sala de espera que tapo con un telón oscuro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Así se deslizaron horas. Así de deslizó mi presencia por un instante hasta que decidí irme. Hasta que mi cuerpo quedó abandonado en esa vereda, inerte pero sin dejar de mirarte; y yo me fui lejos -había un Jacaranda, ¿no lo viste?, enfrente, glorioso de violeta-. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Y te pude ver así, a la distancia como más me gusta, el vidrio blindado separándome del mundo; cada hora aspirando hacia el otro lado, un poco más frío, un poco más pedazo de nada que no sabe si está acá de paso o si su misión en el mundo todavía está por venir. Porque así deambulo, dando bandazos y las paredes que me devuelven a la ruta, la misma que camino solo, la marea caminando en contra y algunos pocos que se van subiendo en las paradas, unos metros de compañía y copilotaje y vuelta a bajarse, para seguir arrastrando mi bulldozer amarillo hacia aquella raya verde en el horizonte, no sé porqué, pero la raya haciendo guiñadas que dicen "que por acá es".&lt;br /&gt;Después me hiciste volver, porque tenés un poder maravilloso para empuñar la honda y desarticularme las nubes; la discusión fue y vino, intercambio de espadas eterno porque ya sabés que a vos te gustan los que a mi no me van a gustar y así; vos cuadriculando cada superficie de tu cuerpo y yo procurando esconder mi depósito bajo la camiseta. Y por momentos me olvidaba. No me importaba tu galaxia paralela a la mía, porque cada vez que levantaste los párpados-persianas, cada vez que me dijiste que si no miraba-zambullía en las pupilas verdes eran no sé cuántos años de mala suerte. Y lo hice. Y creo que por un momento lograste robarme un pedazo de alegría. Creo que por un momento pudiste mirar a través de ese ojo de cerradura tan lleno de polvo y lagañas. Y pudiste ver; mi razón que ardía, el fuego llegando desde abajo, luciérnagas en el pecho-faro orgásmico que busca estallar; y las llamas son lenguas vivas, sangre hirviendo en borbotones. Así. Por unos segundos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La luna siguió en el lugar y nuestro enjambre de botellas aumentó. Más tarde, bueno, más tarde ya no importa porque se desvirtuaron las compañías y lo que era dos pasó a ser cuatro y yo en inferioridad de condiciones. Manejé de vuelta, sr. Pepino sin decir nada, murmurando por lo bajo que demorara la marcha porque así ella iba a estar más rato en ese asiento, junto a mí, el indio reluciente invadiendo el espíritu gris de Barkir para hacerlo resplandecer.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Y llegué y fue detenerse y una nueva cascada de palabras que nos comenzó a invadir y sr. Pepino que decidió apagarse y luego madre (tuya, claro) que se asoma y dice que nuestras palabras resonaban con fuerza; y cerrar la puerta y seguir, catarsis de vómito de ida y vuelta, vos de ese lado, yo en mi izquierda de siempre. Bajaste, movimientos gráciles en el aire y vos que sí sabés bailar y te gusta. Yo me fui, como tantas otras noches de tantas otras casas y esquinas, algunas volviéndose astilla en la memoria, otras cubo de chocolate delicioso, intocable. Manejé lento, los neones me saludaban y seguían gritando desde la radio, el guitarrista de gafas grandes atravesando mi sien con el cuchillo empuñado en el diapasón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Más tarde me acordé, ya acostado y el dedo se movió temeroso hacia el epicentro del cuerpo. Buscó, mientras apagaba la luz con la otra mano y me acomodaba, el sr. Colcha preparado hacía rato. La uña raspa entre costillas y más abajo, terminando el esternón. Toco, aprieto fuerte. Y lo vuelvo a sentir.  Es el centro del pecho el que duele, el que tiene el botón en rojo y tintinea. Ahora presiono, y sé que tenías razón cuando me contabas. Y es otra noche sólo, revolviéndome en mi cama arrinconada y el cerebro que no me deja vivir, cárcel para cada una de mis no-razones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-114490642125555398?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/114490642125555398/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=114490642125555398&amp;isPopup=true' title='31 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/114490642125555398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/114490642125555398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2006/04/fragmentos-de-noche-en-clave-verde.html' title='Fragmentos de noche en clave verde'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>31</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-114421958217118325</id><published>2006-04-05T03:42:00.000-03:00</published><updated>2006-04-05T03:47:57.096-03:00</updated><title type='text'>Exit/La puerta del fondo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;Pero ya no hay aullidos; ni exigir recompensa. El asesino despertó antes del amanecer. Se puso las botas. Tomó un rostro de la galería, uno cualquiera, ya daba lo mismo. Ahora está de pie; y viene en su búsqueda (gracias Jim).&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La descubrí quieta. Tímida de recién llegada esperaba junto a sus compañeras de mayor alcurnia, polleras escocesas y exprimidos de uva, de esos que llegan de regalo porque Padre nunca va a saber domesticar su rudimentaria nariz.&lt;br /&gt;Quieta en pelotón de fusilamiento, hacía la guardia junto a su hermana rubia. Eran dos botellas iguales, perfectamente rústicas. Una parada junto a la otra, en el piso, sin grado militar que las ascendiera a los estantes horizontales del barrilito. Una destartalada sidra, cargando meses de archivo y papeleo compartía el mismo pedazo de zócalo. Frío, junto a la pared.&lt;br /&gt;Probé la primera. Huevo. Deliciosa crema que se apoderaba de la lengua; chocolate en el otro costado. Un pequeño vaso y luego enjuagar con agua, porque no sea que los cabellos de la rubia se mezclen con la morocha y la confusión genética me invada el páncreas, la vesícula y ese montón de carne que tengo entre los pulmones desinflados y la salida de emergencia.&lt;br /&gt;Volví con el vaso nuevo, reluciendo luz de tubo catódico a través de su cara vidriada. Otro corcho esperaba su turno, agazapado en el pico, decidido a evitarme la piscina de café, eterna, silenciosa en el gorgoteo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Entonces abrí la botella. Sin juzgar. Sin moverla en el aire con ojso de doctor. No hay etiqueta, no hay vencimiento. No hay. Simple líquido artesanal, confianza en las manos que lo hacen y los ojos prestos a saltar en el vaso y empezar la danza enloquecida.&lt;br /&gt;El corcho, plafff, suave, sale el corcho. Y atrás el aire. Gris, elevado en forma de nube esponja. El pico de la botella deja escapar a mil quinientos espíritus de colores que se dedican a hacer rondas y juegos de niños por sobre mi cabeza. Y resta mirarlos. Cada trozo de algodón flota en el aire con cadencia de dinosaurio, vapores etílicos acumulados en años y oídos y bocas, desde que el hombre se dedicó a irse del mundo por un rato. Unas horas. Y luego volver con la cabeza hecha tambor, el tímpano-taladro neumático y cada hora que pasa que es un nuevo nacimiento.&lt;br /&gt;El remolino avanza hacia afuera. Abandona el recipiente, chocando con las paredes del pico, buscando la única nariz que lo aguarda afuera, gozosa, las redes prontas a capturarlo y no dejarlo ir nunca más. Y así lo dejo salir; la lámpara amarilla dibujándole barrotes sin cuerpo, contraluz hincando el diente y él que no deja de elevarse hasta perderse tras el helecho del rincón.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Entonces vuelco la botella, lento, para sentir el clop clop en el vaso, la lengua negra lamiendo poco a poco; saliva acumulándose en beso para explorar toda la boca. Mis próximos diez minutos se tiñen de negro espeso y los destellos marrones aguijonean el iris, guiñadas cómplices de las gotas que ya saben cuál es su próximo destino.&lt;br /&gt;Miro, el ojo pegado al borde de la mesa de madera banca, al ras. Y el caldo espeso observa sobre la mesa. Se balancea tímido a cada golpe de teclado; bamboleo. Seduce desde el golpeteo de caderas. A un lado y a otro del diminuto vaso. Hoy tocó dibujo en forma de luna, otros días es de sol, otros de estrella revolucionaria. Da igual. Simple envoltorio transparente, contenedor de la savia nocturna.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La mano derecha, la izquierda, todas agarran el vaso con fuerza. Para que no escape. Lo elevan lento, seguro; una gruta oscura esperando el desenlace. Y él grita, grita desesperado en su montaña rusa hasta mi boca.&lt;br /&gt;La garganta deglute. A veces acumula líquido, para dejar que cada rincón se adormezca con el somnífero de café. Y luego la lengua pasa y barre, a un lado y a otro y los restos que desaparecen y ya no hay más motivos para negar la siguiente. Entonces el brazo viaja seguido, de la mesa hasta la boca, ida y vuelta sin pasajeros y el cerebro que espera el alimento dulce.&lt;br /&gt;Y cada gota se impregna para después, mucho después, escaparse nuevamente al mundo; evaporada al aire; fundida en agua transparente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La botella sigue la escalada infernal hacia su subsuelo. Y mis neuronas se lanzan a vomitar letras inconexas; a veces tristezas y muchas quedarse sólo, la misma silla y la misma pantalla azul. Como ahora. Y los ojos encandilados por el mundo blanco que se esconde tras esa pantalla encendida. Saltando, mientras otra copa viaja a destino. Lento.&lt;br /&gt;Los dedos piensan y la música es notas colgando de la oreja. Ojos-vena. El cuerpo se eleva y ellos que se vuelven ranura de alcancía. Y mis dientes que fuerzan la sonrisa, deseosa por mostrarse al mundo y reclamar sus brillos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-114421958217118325?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/114421958217118325/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=114421958217118325&amp;isPopup=true' title='45 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/114421958217118325'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/114421958217118325'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2006/04/exitla-puerta-del-fondo.html' title='Exit/La puerta del fondo'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>45</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-114231585966046037</id><published>2006-03-14T02:56:00.000-03:00</published><updated>2006-03-14T02:57:39.716-03:00</updated><title type='text'>Los oídos de Ludwig</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ayer, abría los ojos y cada pieza estaba en su lugar, el estante de los muñecos en orden perfecto, la certeza de la buena acción de cada día e ir a dormir con el sr. Colcha, casi como ahora. Un manojo de límites, ahí nomás, balanceándose frente a mis narices y yo nunca tentado a destruirlos de un golpe innecesario. La estructura mental, molde de plasticina diseñado por Madre y Padre, a imagen y semejanza y los días-horas que corrían como reloj suizo. Todo parecía circular derecho, sencillo, cubierta resbalosa y los años que se ataban unos a otros, la cola del gusano agitándose en el aire, feliz con cascabel. Los árboles estaban en su lugar, piso de asfalto jacarandá y el mismo camino a la escuela para luego dormir arrollado hacia un costado. Ellas estaban, siempre estuvieron, pero solían pasar e irse, cada una con sus cabellos más o menos lacios, más o menos claros. Yo vigilando, los ojos de búho que aprendían a identificar cualquier imperfección ridícula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego el mundo dejó de serlo; y fue habitáculo descartable para tratar de pasar los días mientras las llagas queman y el sol no deja ver, egocéntrico de competencias. Hoy el mundo se acumula en mis espaldas como montañas de basura, el colesterol que tapa las retinas de grasa y ya no puedo distinguir si quiero irme o apenas empiezo a quedarme. A quedarme, sí, de este lado del mundo que parece no tener lugar para nadie más, para otro pedazo de carne sin rumbo, el frigorífico amenazante, blandiendo el gancho y en vías de desaparecer.&lt;br /&gt;Nos extinguimos y mientras aprendemos a menear el culo. Los ritmos caribeños copan los oídos con terrones de azúcar y colgamos a los sordos de las narices. Ya no alcanza ponerse en puntas de pie; ya no alcanza un banquito rojo, en la vereda, las hojas bajas al alcance de la mano. Sólo nos resta tener una escalera infinita y aprender a subir más rápido de lo que la podredumbre pueda avanzar, carcomiéndonos las entrañas, ojos sudorosos y las neuronas en déficit de trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy no logro mirar, rodeado de paredes de moho destilando vapores venenosos, gases nocivos horadando los huesos de mi cráneo. La gente sale a la calle con colador cerebral pero nadie pretende usar casco. Las ideas se evaporan y otras ocupan su lugar, viajeras en el aire común, iguales a todas, siete millones de clones por segundo. Así se construye un mundo, una choza de metal radioactivo con sistema de identificación, los niños fotocopia enclaustrados en una vida ajena, la que ellos no encargaron al delivery. Los padres de pecho inflado por la tarea cumplida, años después recibiendo el fruto de lo que ellos decidieron. El sinfín de espejos camina por las veredas, todas ellas y ellos, preparados para el camuflaje perfecto; la mimesis mental y las ideas que vienen en cajita feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No aprendo a ver con lentes de cuero negro, las pupilas vueltas hacia adentro de vergüenza porque cada día parece ser una broma de mal gusto. Y no puedo interactuar, parejas destinadas al fracaso porque ninguna es vos y todas los son al mismo tiempo. Aunque no sepa distinguirte; aunque te presentes frente a mi en mil rostros y más piernas; aunque te hagas visible con bengalas de colores.&lt;br /&gt;Hoy no te encuentro, no aprendo a verte entre la gente, vos jugando a las escondidas, yo dejando pedazos de voluntad por el camino. ¿Dónde están esos ojos, verdes de rabia incinerándome la frente, ellos, brillando eternos y yo sin poder dejar de soñarlos como si en verdad hubieran existido? ¿Cuán hondo puede ser este agujero negro, este inmundo pedazo de nada donde mis más cercanos interlocutores son mis oídos?&lt;br /&gt; Y así era más fácil, antes, cuando cada día amanecía por el mismo lugar y las palabras flotaban, cometas en el aire que nunca pude remontar. Cuando la sonrisas me alcanzaban y no necesitaba mendigar afecto en cuotas. Cuando miraba siempre de frente, caballo enceguecido y el resto de la existencia que explotara por los aires. Era más fácil así, cuando podía jugar a ser Beethoven.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-114231585966046037?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/114231585966046037/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=114231585966046037&amp;isPopup=true' title='61 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/114231585966046037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/114231585966046037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2006/03/los-odos-de-ludwig.html' title='Los oídos de Ludwig'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>61</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-114089513602220202</id><published>2006-02-25T17:17:00.000-02:00</published><updated>2006-02-25T17:18:56.103-02:00</updated><title type='text'>Días de mirarte en lentes negros</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Las cadenas&lt;br /&gt;repicando,&lt;br /&gt;en el aljibe de tu cráneo;&lt;br /&gt;Resuenan olvidadas,&lt;br /&gt;días de abrazar la almohada.&lt;br /&gt;Sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las miradas de los demás&lt;br /&gt;esquivando,&lt;br /&gt;tu hueco en la cama.&lt;br /&gt;Huellas lunares en la sábana,&lt;br /&gt;días de vegetación.&lt;br /&gt;Sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y querés irte,&lt;br /&gt;sin decirle a nadie.&lt;br /&gt;Tus silencios hundidos en la carne,&lt;br /&gt;poros rellenos de estrés.&lt;br /&gt;Los bolsillos de pastilla;&lt;br /&gt;multicolores paredes de cemento,&lt;br /&gt;escaleras a la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando el sol,&lt;br /&gt;poleas con tiradores.&lt;br /&gt;Cuando el sol, hermana, el sol de rayos;&lt;br /&gt;¡Rayos, nena, rayos!&lt;br /&gt;Succiona.&lt;br /&gt;Y vos sin soltar la mano;&lt;br /&gt;último ómnibus expreso a la vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora miro&lt;br /&gt;tu sonrisa guardada;&lt;br /&gt;durante tantas vueltas de reloj.&lt;br /&gt;Y el aire nos aleja,&lt;br /&gt;genes bipolares en reparto desigual.&lt;br /&gt;Hoy te miro hermana,&lt;br /&gt;y no logro verte.&lt;br /&gt;Tu felicidad es tan distinta,&lt;br /&gt;pero tuya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso ya alcanza. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Seguro alcanza.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-114089513602220202?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/114089513602220202/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=114089513602220202&amp;isPopup=true' title='39 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/114089513602220202'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/114089513602220202'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2006/02/das-de-mirarte-en-lentes-negros.html' title='Días de mirarte en lentes negros'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>39</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-113980771029149080</id><published>2006-02-13T03:13:00.000-02:00</published><updated>2006-02-13T03:15:10.293-02:00</updated><title type='text'>Era noche y la TV decidió morir</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El señor de barba&lt;br /&gt;tira bolos por pistas de madera inocente.&lt;br /&gt;Y rueda por neuronas vírgenes,&lt;br /&gt;surco indeleble&lt;br /&gt;para los años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un pastor regala síntomas,&lt;br /&gt;en brochette para coleccionar.&lt;br /&gt;Sufriendo, ah, sufriendo.&lt;br /&gt;El insomnio en párpados violetas&lt;br /&gt;y el miedo en estuche.&lt;br /&gt;Obsequio de la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El barrio ya sin ladrillos.&lt;br /&gt;Luminosos que pelean por un iris incauto,&lt;br /&gt;ruletas giratorias,&lt;br /&gt;volando en helicópteros de billeteras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rostros enfermos, sangre coagulada en la sien;&lt;br /&gt;monedas, bolsillo de diarrea,&lt;br /&gt;para maquillar años.&lt;br /&gt;Y la noche que engulle sus esperanzas; whisky con dos lunas, ebrio de impotencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;A medias entre el 9/02/06 y el 13/02/06&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-113980771029149080?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/113980771029149080/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=113980771029149080&amp;isPopup=true' title='34 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113980771029149080'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113980771029149080'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2006/02/era-noche-y-la-tv-decidi-morir.html' title='Era noche y la TV decidió morir'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>34</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-113980759831072094</id><published>2006-02-13T03:11:00.000-02:00</published><updated>2006-02-13T03:13:18.410-02:00</updated><title type='text'>Cinco cosas que pienso saber de mí</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No hay caballerismo. O caballerosidad. O como sea. Los tres son otra forma más de machismo insulso, ponderar una cierta debilidad en las mujeres; que no existe. Por eso, hoy vos abrís la puerta, mañana yo. Y pagamos siempre a medias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sr. Colcha debe dormir a mi lado. O cerca. El hombre se viene portando bien, vivo desde el mismo día en que nací, abuelos Aramis y Nelly dejándole al nieto una tela blanca poblada de osos panda, trenes verdes y pasteles en el picnic. No hay abrigo, para nada, el hombre sólo es una capa fina de dignidad. Pero acompaña, más cuando una escarcha cosquillea en los pies, solos de compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los domingos, día de invernadero los domingos. Luego de las 17 horas y cada célula del cuerpo decide que es la hora de hibernar, tortugas con ribozmas empleados públicos consumiendo mi oxígeno. La tarde que se hace rosa y naranjas y más; noche alternada en casa o por ahí, amigos sin lunes de correas. Y antes del saludo a Morfeo, la taza de café con leche y el correspondiente sándwich, queso fundido hacia los lados y que la taza no tenga más de una cucharadita y media de café, la leche sin depuraciones de crema y el azúcar bendiciendo, generoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay tecla off, el switch olvidado en campo baldío. Entonces debo esperar a que la música se apague sola, lenta o rápida, la gente no-mirando-ya-sabiendo para luego sacar los auriculares, el clima evaporándose lento; el minidisc no precisa compañía, sólo lluvia rayando el vidrio del ómnibus.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;Ómnibus. Muchas ventanas de noches, tubos amarillentos, muros de ladrillos. Sonando lo mismo por años, unos de pulse y otros de morrison, y ella escondida entre la gente sin querer mostrarse. Por momentos se transformó en australias ocupando la retina, otras mar de tizne verde; o caderas sin control; o el pelo enrojecido, furioso, y ella que gira la nuca y un vaso que acepta esconderme.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-113980759831072094?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/113980759831072094/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=113980759831072094&amp;isPopup=true' title='38 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113980759831072094'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113980759831072094'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2006/02/cinco-cosas-que-pienso-saber-de-m.html' title='Cinco cosas que pienso saber de mí'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>38</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-113821941992960145</id><published>2006-01-25T18:01:00.000-02:00</published><updated>2006-01-25T18:03:39.983-02:00</updated><title type='text'>Tarde-siesta y la playa que se retuerce bajo la lluvia</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Viajo en cápsula espacial.&lt;br /&gt;Hiperkinética.&lt;br /&gt;Y mi mente libera estados ajenos.&lt;br /&gt;De colores.&lt;br /&gt;Los lunares atacan&lt;br /&gt;y estallan&lt;br /&gt;en flores de plomo.&lt;br /&gt;Y seres pequeños me transforman,&lt;br /&gt;para no ser.&lt;br /&gt;Ya no sueño.&lt;br /&gt;Ahora vivo&lt;br /&gt;y es peor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;De algún momento entre el 8 y el 15 de enero de 2006&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-113821941992960145?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/113821941992960145/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=113821941992960145&amp;isPopup=true' title='54 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113821941992960145'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113821941992960145'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2006/01/tarde-siesta-y-la-playa-que-se.html' title='Tarde-siesta y la playa que se retuerce bajo la lluvia'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>54</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-113494006819529827</id><published>2005-12-18T19:06:00.000-02:00</published><updated>2005-12-18T19:07:48.243-02:00</updated><title type='text'>Sumatra estaba poblada de espíritus transparentes</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Nubes naranjas en cielo recortado por techos azul, con granos de arenas y la ballena saltando para caer y hacer plaff en el agua, con aquellas caras que nunca se van de al lado y las que se quieren quedar, las mismas que siempre están para sentir que juego a los abrazos, de este lado del océano o del otro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre quiero más risas de Gus, más cerca que nunca, mosquetero que no se cansa ni baja la guardia. Aún frente a mis lluvias con cenizas. Aún frente a mis tormentas de arena. La nuca desordenada y el abdomen generoso, para tirar delirios por la borda y lanzarse a correr, desenfrenados por el mundo.&lt;br /&gt;Mochuelo girando en sus propias galaxias, bastante diferentes. Los puntos de desencuentro son muchos, casi más de los que construyen una amistad desde cero. Y sin embargo no se mueve, y pone el pecho, la cara y el sentir para protegerme de las lenguas y las manos ajenas. Como un gesto automático, de hermano, de eso que es, hermano pero sin la misma sangre corriendo por adentro, la de él más musical, más rígida, la mía sin tanto rumbo.&lt;br /&gt;Jota fluye, fluye por vías que ni él conoce. Sale y vuelve y juega a ser otro. Y los bichos de antenas a veces lo abandonan porque no lo reconocen. Y al escarbar tras la máscara nueva, esa que colecciona unos en la libreta, la mueca se vuelve niño solitario descubriendo el mundo, un mundo que se vuelve de colores cuando él lo mira con ojos saltones.&lt;br /&gt;Ciro sigue levantando paredes de ladrillo. Guarda las escaleras. Corta las cuerdas. Los arqueros rumbo a las torres, la cuadrilla con las espadas filosas, dispuestas a atacar ante el menor gesto imprevisto. Y no espera la caída en helicóptero. Entonces un día lo sorprende un gorrión, que vuela por encima de columnas de ejércitos preparados para el ataque, de catapultas y ballestas apuntando al infinito. Y el pájaro llega inocente hasta la ventana del castillo. Y se pone a cantar. Tan fuerte que la ventana se destruye y los pedazos flotan hasta pulverizarse. El agujero se hace trampa mortal para sus huesos flacos y cada uno de nosotros corre con fuerza, para caer por el abismo sin fondo, para ver que hay, para aprovechar el único momento en que la fortaleza deja de ser inexpugnable.&lt;br /&gt;Pol en risas amables, diploma en relacionamiento externo. La mirada chispeante, azul encendida, para regalar sonrisas al que se acerca a saludar. Y la espada oculta, firme defensa para cuando me vuelvo débil, para ayudarme a seguir un poco y otro poco más, contagiado de las ganas de atropellar al mundo en su buldózer, a mucha más velocidad que el mío.&lt;br /&gt;Tío Rom, quejidos constantes, como silla de madera que no puede soportar el paso de los años. Y adentro, el corazón late con el niño que se quedó dormido una noche, esa noche, yo sé cual; y nunca quiso volver a mostrarse para no sentir otra pedrada en la cara, para decirle al mundo que él estaba dispuesto a dar pelea.&lt;br /&gt;La Mole jugando a los acertijos, disparando paredes de fríos y escarchas para construir el iglú perfecto, sin llaves, en medio de una Siberia desolada de silencios, con redoblante y bombo. Toda la inmensidad ocupada por la más inocente de las miradas, bondad destilando en cuerpo de gigante. Y las coordenadas en el mismo parámetro, humor ecualizado junto al mío, placebo para mi furia sin sentido.&lt;br /&gt;A. con carcajadas para regalar a todos, a cada uno que se coloca delante de su hilera de perlas brillantes. Cuerpo inquieto, bailes constantes alrededor de niños imaginarios y reales. Y el viejo que sí la ve, a diario la ve. Y le regala oraciones, y le regala paz, y le regala culpas. Ella sigue, corriendo agitada en envase de quince años, con ánimos que no se caen y paciencia a prueba de golpes furiosos.&lt;br /&gt;Vasca, con el delirio a flor de piel, la energía descontrolada que fluye sin pedirle permiso a nadie. Y ganas, ganas de hacer y de acompañar, espíritu débil que se refugia en la inmensidad del pecho para protegerse. De todos.&lt;br /&gt;Baloo, el oso con abrazo de niño torpe, fuerza descomunal para un cuerpo de talle más chico. La neurona con la capacidad de viajar, junto a la mía, viajar por mundos alejados en el que solo nuestro dialecto quiere sobrevivir. Entonces nos alejamos del resto, sentados en la nube de algodones, mirando como los árboles se ríen con nosotros de la cara del pedregullo.&lt;br /&gt;Efe, la cara de hobbit cansado y la risa fácil. Con la campera verde o sin ella, ya da lo mismo. Se aleja y lo veo a través de un vidrio con marco rojo, marcando una distancia innecesaria para mí pero básica para él. Y de a poco se rompe la barrera, cristal deforme instalado por seres que nunca quise aquí. Y ahora lo siento de nuevo, con más fuerza que nunca y empiezo a creer que nunca se alejó, el bicho bolita para adentro y aprender de los pasos en falso de cada uno. Y ahora lo veo y claro que me hacía falta, un gran pedazo de paz compartida que se siente cuando no está.&lt;br /&gt;Ieru ojos de piedra verde, gigantes escondidos en la hamaca de verano. Y aunque levanto cada piedra, revuelvo en los cajones pero el perfume no está más. Ni la voz taladrando el cráneo. Y entiendo, pero no comprendo. Y respeto, pero quiero dejar de hacerlo, para volver a sentir noches en el banco de la plaza o en conversaciones inútiles, esas, las que llevaban a ninguna parte y así era que nos gustaba. Entonces me retuerzo al ver que se aleja, colgada de sus globos de gas en la dirección opuesta, cuando yo la necesito aquí junto a los demás, encastre perfecto en el grupo familia.&lt;br /&gt;Y vos, Manny niña pequeña, husmeando en mis rincones y sin desaparecer, la estrella que titila y todas las caras en la tribuna que se hacen la misma, siempre, por más que estés más allá o más acá. Entonces revoloteás sobre mis neuronas desgastadas y le regalás azúcar, por manotones, para volver a enquistarte en tu lugar favorito, allá donde la luz llega pero nadie puede alcanzarte.&lt;br /&gt; Son casi todos. Pocos, pero pedazos de mi puzzle personal. Los veo, los vibro y los sufro. Luego están los otros, los que se fueron. Algunos porque tuvieron que hacerlo, como Nanotin y el Cap. Pereira. Pero todos siguen guardados, bajo tres candados y cinco llaves, ocultos de las miradas, esperando que algún día sientan el silbido que suelto cada noche, cuando salgo con Marvin a desangrar las noches ajenas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-113494006819529827?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/113494006819529827/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=113494006819529827&amp;isPopup=true' title='48 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113494006819529827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113494006819529827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/12/sumatra-estaba-poblada-de-espritus.html' title='Sumatra estaba poblada de espíritus transparentes'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>48</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-113372985535313256</id><published>2005-12-04T18:53:00.000-02:00</published><updated>2005-12-04T18:57:35.356-02:00</updated><title type='text'>Amanescencia</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El sol arrogante asomándose por las esquinas. Que ahora parecen rebosar de gente. Rostros salidos de revistas inflamables, juntos y regalando sonrisas al aire. Y en medio, la nube que quiere señalar un camino húmedo. El de siempre, el que desconoce de caricias en la espalda y dedos finos, piedras gastadas sin más suelas que la mía. Otra vez. Y la sangre que bombea a contraflecha, terca de seguir cayendo en lagos embalsamados.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-113372985535313256?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/113372985535313256/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=113372985535313256&amp;isPopup=true' title='43 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113372985535313256'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113372985535313256'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/12/amanescencia.html' title='Amanescencia'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>43</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-113304665656489392</id><published>2005-11-26T21:09:00.000-02:00</published><updated>2005-11-26T21:10:56.646-02:00</updated><title type='text'>Domingo sunshine</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Gotas negras. Me golpean la cabeza y no me dejan ver.&lt;br /&gt;Y la cortina de lluvia que se hace espesa, impenetrable para sentirse aislado de este lado del mundo donde el sol sale en reversa y parece oscurecer la soledad.&lt;br /&gt;Ahora el martillo se vuelve sábana. Me abraza para dormir una noche o dos.&lt;br /&gt;Y el cerebro queda atascado, enterrado en el pantano entre pastos altos y seres deformes, sonidos que se mueven sin sentido y ganas de sobrevivir.&lt;br /&gt;La luz en guiño eterno, una vez sí y otra también. Me invita al subsuelo de grietas negras, al descenso eterno más abajo del sinsentido general.&lt;br /&gt;Y yo bajo gozoso, pleno de sentir las olas golpeando en el pecho, sal fresca y frío sin polo, la ola que va y vuelve y los pies clavados en la orilla.&lt;br /&gt;Ojos empañados atrás del vidrio de pupilas marrones, retinas oxidadas de lágrimas sin respuesta.&lt;br /&gt;Y las manos que se pierden solas en juegos sin contraparte y siguen bajando y subiendo y así hasta que el sol vuelve a iluminar y la tierra se hace hoguera eterna de lombrices infectas, unas con hambre de carne, las otras efímeras, pasajeras en el aire caliente.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-113304665656489392?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/113304665656489392/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=113304665656489392&amp;isPopup=true' title='33 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113304665656489392'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113304665656489392'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/11/domingo-sunshine.html' title='Domingo sunshine'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>33</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-113254511958299436</id><published>2005-11-21T01:49:00.000-02:00</published><updated>2005-11-21T01:51:59.643-02:00</updated><title type='text'>Rezo por mí</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ah, viejo, cargando a mi Carmela por simple placer pedófilo, ahora atascada en tu paraíso de niños de formol, duros como estacas y el viento que ya no le mueve los rulos y la cama que ahora salta sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viejo inmundo, desagradable que necesita al abuelo Aramis para ordenar un universo que se desquicia cuando las horas van consumiendo la cordura y las cúpulas de las iglesias son cada vez más altas y mi furia se eterniza como dagas, vomitando ostias, meando tu vino añejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viejo con dedos de esqueleto, que necesitás colgarte una risa perlada en tardes de rezos monocordes; y cargás con el padrino Gustavo, para cosquillearte la espalda, tu voz chillona taladrando a los fieles. Y así te revolvés en la poltrona, una pata de cerdo grasienta, bastón de mando colesteroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo nunca, viejo ególatra, nunca; los hilos de marioneta se vuelven anzuelos vacíos y los ato; y los rebano en pedacitos; y los escupo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca, mi hermana no es de tu propiedad. Nunca, y sabés que ella se ata más acá, tus piropos diluyéndose en el aire, la abuela sí, escuchándolos 5pm de cada día, ostias atragantadas que pretenden eximir de culpas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca, me vibran las tripas pero descuartizo tus garras cochambrosas cuando miran para este lado, cuando guiñas el ojo tentador, promesa de frutas y pasto reluciente, cuando sabés que tu suelo es una desagradable sucesión de nadas espumosas.&lt;br /&gt; Nunca, basura inventada por seres sin respuesta. Nunca, mi razón tiene raíces agarradas a la cama. Nunca, tu barba larga se enreda como soga al cuello. Y ya estás ahogado, la cara violeta, muerto en estampitas de papel higiénico.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-113254511958299436?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/113254511958299436/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=113254511958299436&amp;isPopup=true' title='28 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113254511958299436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113254511958299436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/11/rezo-por-m.html' title='Rezo por mí'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>28</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-113194971110720411</id><published>2005-11-14T04:26:00.000-02:00</published><updated>2005-11-14T04:28:31.170-02:00</updated><title type='text'>Ojos de perro</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Marvin corre, las piernas en el aire para flotar hasta la esquina, dar la vuelta y perderse entre árboles añejos, podridos; cortezas que sueñan futuros de fuego, crepitar hasta deshacerse en humo y elevarse, para mirar la misma calle desde otro punto de vista y sentir el agujero negro en la tierra como un inmenso álbum de fotos de niños colgados de sus ramas. Los ojos negros lo esperan agazapados, casa por medio. Se esconden lento, agachados entre baldosas flojas y la reja azul, siempre cerrada, a veces no. Esperan el momento justo, el instante en que él pase como exhalación en su loca carrera libertaria, en su afán por hacerse amigo de cada hoja suicida que bajó a besar la vereda.&lt;br /&gt;Mr T es el nombre. Él es el principal promotor de la movida reaccionaria, de la protesta organizada contra la libertad desquiciada de Marvin. Por eso lo aguarda, haciéndose más pequeño y disimulando el colmillo, brillando marfil en el rayo de luna. Hoy está adentro, tras la cárcel de barrotes del fondo, ladrándole a su existencia por una noche de calle.&lt;br /&gt;Y Marvin pasa, exhalación constante como si un espíritu juguetón se hubiese adueñado de su cuerpo peludo, observar cada semilla caída, cada pasto, una bolsa al aire y así, hasta llenar la memoria de imágenes. Indigestión. Indigestión de faroles de mercurio y olores a basura, los mismos cada noche pero que se hacen brillantes en cuanto el portón de casa se abre y la noche se vuelve juguete nuevo ante sus ojos, ojos tiernos escondidos en medio del vellón.&lt;br /&gt;Los pies repiquetean, terremoto de baldosas y las alarmas que se disparan. Uno tras otro anuncian la presencia del rebelde, patrón del libertinaje barrial. Marvin los sufre, uno a uno, amistades a través del muro de Berlín, la gran muralla china, la cordillera Magnánima de Ganímedes. Él de un lado, sus libros y sus disquisiciones, ellos del otro, huesos roídos y horas esperando las mismas matrículas, las mismas caras, los mismos gestos.&lt;br /&gt;Entonces llegamos a la plaza. La hamaca espera, violentándose al aire en balanceo sin chirridos. Sola. Madera violeta sola. El guardia inmóvil, anclado a su suelo con vara de metal, las pupilas hacia adentro, los fantasmas a punto de escapar. Marvin juega con su sombra a un duelo de caras felices. Salta, muerde el aire y corre hacia mí, alegría en el rostro, gritándole al viejo que se queda de este lado. Que prefiere morderme el dedo pulgar antes que regar nubes secas de llorar a los que no murieron. Entonces se retuerce, arquea el lomo para correr entre montañas de pasto, husmeando letras que se le perdieron en otra vida, cuando era más el abuelo y menos el perro, cuando no me seguía, sólo tiraba migas/consejos para no perderme. El ojo sabio, los lentes semi caídos, el pelo hacia atrás. Bigote afeitado como cirujano, bisturí profundo en su prolijidad clínica.&lt;br /&gt;Marvin lo sabe. Yo lo sé. El abuelo Aramís lo sabe. Sólo nosotros tres. Triunvirato para esconderle al mundo nuestra esquizofrenia nocturna. Descargas mentales que vuelan entre neuronas, disparos eléctricos que rebelan mi quietud lacrimógena de domingo, y de lunes, y de miércoles. Entonces caminamos cada noche, la luna perro faldero, la manta negra de estrellas sólo nuestra, inspiración para el abuelo que sigue regalando estrofas, allá lejos, detrás de ojos de perro.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-113194971110720411?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/113194971110720411/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=113194971110720411&amp;isPopup=true' title='22 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113194971110720411'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113194971110720411'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/11/ojos-de-perro.html' title='Ojos de perro'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>22</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-113131153089788500</id><published>2005-11-06T19:06:00.000-02:00</published><updated>2005-11-06T19:12:10.990-02:00</updated><title type='text'>Fotograma de domingo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El domingo me consume las entrañas, hora por hora se enquista en un nuevo músculo y me paraliza en tres o cuatro movimientos, imprecisos, torpes, las orejas con zumbido en caja de ecos, sin bocinas, sol quemando mi azotea y las horas que siguen paralizadas. 18:24. El reloj se vuelve 18:24. El mundo es 18:24. Y aparte de ese minuto fatídico no hay ni pangea, ni tierra con bordes rectangulares, ni esfera sostenida por tortugas gigantes. La banda sonora se altera con los maullidos lejanos de una cría, quizá sola, llamando para no ser consumida por criaturas infernales con dientes afilados. Escucho el grito de alerta, rutinario, enfermizo, y lo dejo hacer. Y la criatura que no se detiene, reclama alimento, reclama atención, reclama el calor que no está. Mamífero, como yo, pero sin su sustancia favorita. Armo un biombo de defensa, una capa de ignorancia para no sentir el sufrimiento. Entonces Tom lo desangra desde el parlante y el domingo me abofetea la cara nuevamente, recordándome que está allí presente para hacerme insoportable la existencia, para recordarme que soy un simple pedazo de nada perdido en un día cualquiera, como tantos en el mundo, como otro ser más que no logrará salir de su pozo lleno de sanguijuelas inmundas y barro por todas partes, el lodo salpicando los dedos, sucios de desperdicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Percutiendo. Percutiendo una y otra vez en mi cámara negra. Llenándome de imágenes ajenas, robadas sólo por un rato, sin propósito aparente. Las dejo venir, él rasgando la guitarra, aullando, con sus compañeros musicales interpretando mis vacilaciones. También hay sangre, también hay restos de tripas para sentir que algo en el mundo sigue latiendo y no todo se limita a un cúmulo de escarcha multicolor, enceguecida por cámaras viajeras en el aire y destellos luminosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía es de día, pero las teclas se golpean por sí solas y los dedos bajan y suben y ya no sé lo que quieren decir. Entonces los dejo en su propio delirio, contándome historias de cooperativas de a cinco, de uñas manchadas de blanco a pesar de ser un dignísimo discípulo mamífero. Miro la copa, pequeña copa con dibujo. Es una estrella, de cinco puntas, espeluznante sencillez en el diseño; un arcón de significados colgados a su espalda. Símbolo de tira bombas, o dibujo en el piso para películas intrascendentes, con mensajes del más allá en el final. La copa llora de vacío, reclama líquido que le alimente las vísceras y luego será vaciada y así, en constante ir y venir del escritorio-monitor a mi boca, sin aduanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Androide de la boca de York. Muchos androides, caminando lento hacia un suicidio aparente. Mi cabeza pendulea, las neuronas agitándose a un lado y a otro, para exprimirse contra los bordes de la conciencia, ideas que se resisten a salir, residuos sin sintaxis aparente. El mantra musical perdura. Por la ventana, Padre y Madre cultivan flores relucientes, por un verano, hasta que se marchiten y las macetas reluzcan de hermosa soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las seis cuerdas contrapunto con las teclas, que elaboran una base rítmica perfecta para el sonido certero. Regalan Let down, y la siento venir como un tren descarriado directo a mi fluido, para darme otra razón y seguir sentado frente al monitor que se vuelve igual de blanco que siempre, sin hojas de la calle que ahora ya están más verdes y no quieren ser restos sin árboles como hace unos meses, cuando la calle era mía y de Marvin y de nadie más, y podíamos sentir que el infierno era nuestro y que el cielo era una cueva llena de niñitos de cuello blanco, con un baño de uniformidad.&lt;br /&gt; Madre y Padre siguen barriendo, juntan la tierra que va al cantero y que luego el viento devolverá a donde se encuentra. Marvin duerme su vida de perro, el cerebro trabajándole ideas prontas a descubrir el significado de la existencia. No suena mi teléfono, embalsamado con llamadas que se fueron lejos, donde nadie les cuestione las acciones. Siento el domingo, atravesado en la garganta, semilla de girasol con púas a los lados, inasible, globo de gas que se desinfla con la luz. Espero la hora, un par más, para que todo se vuelva a poblar y la noche sea mi jardín. Y así se sumarán las horas-días, atados entre sí, y vuelven los domingos, con traje de alquitrán rancio, semillas de limón y olor a nada, con su disfraz de 18:24. O de 18:36. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Quién sabe.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-113131153089788500?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/113131153089788500/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=113131153089788500&amp;isPopup=true' title='33 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113131153089788500'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113131153089788500'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/11/fotograma-de-domingo.html' title='Fotograma de domingo'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>33</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-113072345945846293</id><published>2005-10-30T23:49:00.000-02:00</published><updated>2005-10-30T23:50:59.506-02:00</updated><title type='text'>Good Fellas</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Tardenoche encendida adentro del lobo, con el aliento fétido, las piernas colgajos de tanto caminar. Y el ayer que fue noche de música, de notas que se colgaron del techo con pedazos de algodón amenazando con desplomarse. En cualquier momento. Hasta que la gente empezó a soplar. Hasta que el caudal de brazos y piernas remaron a contracorriente, avalanchas humanas en las gradas, para sacar lo mejor de esas notas que ya se vuelven todas iguales y sin sentido, unas pegadas con otras, brillando por su uniformidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces deambulé, con Gus, la Pequeña y Ciro; se sumaron aderezos del momento, que fluctúan, van y vienen y no queda más en la retina que un gesto de colores o una broma escapada al aire.&lt;br /&gt;Caminamos, hasta que los pies se acostumbraron al surco y el ancla decidió plantarse. Entonces ellos me regalaron el sonido auténtico, el eterno goce del sacar las tripas hacia afuera, de sudar sangre por los cuatro costados, o los cinco. Y así desgranaron langostas, aplastadas en la vereda y en mi sien. Deliraron Cecilias, sudaron Pavimentos, pavimentos agitados con las cámaras que miraban y la gente dedicando sus mejores sonrisas en caminos sin estrellas a sus propios Hollywoods, esquina el infierno. Desestresándome, seguí desestresándome con saltos al vacío, y el pelo inmóvil hacia atrás del Pedro, el Pedro agitado con el cascote trancado en la garganta y los ojos apuntando al micrófono, oculto en busca de las respuestas, de las palabras que la multitud de cabezas que se mueven como autómatas parece no saber tirarle. Y la guitarra que sufre, sanguiñolientos acordes para huir colgado hacia el espacio, él con sus lentes gigantes, quieto en su rincón izquierdo, desarmando mi conciencia cada vez que un dedo mueve su posición sobre el diapasón. La derecha con furia, furia rasgueada, sangre igual y hermanada, los ojos saltones y el rasgueo que sigue, continúa hacia el infinito con las llamas que consumen el escenario; el contrapunto perfecto, para el otro, con los lentes, quieto en su rincón.&lt;br /&gt;Corazón bombea sangre, impulsa energías de saltos cuadriculados, y la gente que se agolpa y me lleva, a un lado y a otro, sin querer moverme pero dejando hacer, con Gus que salta y me abraza, brazos al aire y el estribillo que nos desfleca la garganta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la base que machaca, el cuerpo desgarbado, inclinado hacia adelante con dedos que se mueven pero que parecen estar quietos, la energía consumida por los demás y la mano que sigue en su ralentí, hacia adelante y atrás, armando piso para poder pararse. El fondo dominado por el señor pulpo gigante, cinco brazos al aire para aporrear la noche de luciérnagas y moscas sidosas, calcinar articulaciones, descerebrando movimientos inventados mientras el ritmo no se va y todo se hace un goce y el ritual que aumenta mientras Pedro le grita al micrófono que lentamente levantó la copa.&lt;br /&gt; Y luego se van. Tengo arena en los pies y piedras en la nuca, el whisky corriendo desbocado por el cauce neuronal, la lengua descontrolada en frenesí de palabras. Me voy. Las nubes volvían a teñir mi horizonte con colores amarillos, pálidos. Sonaban los acordes parecidos, uno atrás del otro, y el mismo del principio que se repetía y la gente que dejaba sus cerebros colgados en la barra, o en el arco de fútbol y cantaba los gritos de las hinchadas. Yo me iba. Quedaban los alienígenas, con coladores para protegerse de la fuga de ideas. También los abandonados, el grupo de la fortaleza, esta vez con vientos y caños dorados, pero ellos caminado al costado, mirando de reojo a los que trepan fácil, pero ellos con los pies apoyados y el dios del trueno con la cara pintada y la vestimenta del fraile. Ellos, y los insolentes que van al revés del mundo, que le cantan a la incoherencia. Pero estos parecen estar jugando en las grandes ligas, con la gente portando banderas. Entonces hubo que conformarse con escuchar de lejos, las ondas que se escapaban por sobre los muros. Puse piloto automático, los pies alternándose en la caminata. Seguía la fiesta, pero yo ya estaba en la Y, o en la Z.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-113072345945846293?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/113072345945846293/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=113072345945846293&amp;isPopup=true' title='19 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113072345945846293'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113072345945846293'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/10/good-fellas.html' title='Good Fellas'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-113011192749311398</id><published>2005-10-23T21:56:00.000-02:00</published><updated>2005-10-23T21:58:47.526-02:00</updated><title type='text'>Más días de veintiuno</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;Entonces todo parecía acomodarse. Las piezas encontraban su lugar en la caja de madera, cercenada por años de mal uso. Una y otra, suaves fichas de dominó descolorido, iban entrando sigilosas, resignadas a la oscuridad que la tapa les pondría.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy parado en el cráter, en una inmensa hendidura gris llena de poros. Poros circulares, agujeros cuadrados, cicatrices de pies de gigante. La tierra vuela ante cada soplido y hace nubes biseladas, las partículas reflejando la luz en todas direcciones, el diamante sin pulir. Más allá, en el borde en que el mundo deja de ser todo para disfrazarse de la nada más absoluta, en el borde se descuelga la escalera de hierros engarzados, incrustados en la piedra sólida, un filo cortante que se adentra en la carne sin pedir permiso. El musgo verde, destellos esmeralda que se acumulan como rémora envolvente, succionando el metal, podredumbre de siglos de descensos / ascensos hasta el cadalso.&lt;br /&gt;El suelo se mueve, girando en el sentido más estrictamente horario que pudo encontrar. Los pies, cansados de faroles amarillo pálido, luchan contra la fuerza centrífuga que los arrastra; y se colocan uno delante del otro, desandando el mismo camino que la mente había recorrido ciento veinticinco millones de veces. Y algunas más.&lt;br /&gt;Engranajes se retuercen. Giran y desnudan la herrumbre, partículas de años que saltan por el aire como chispas enfurecidas dejando atrás su existencia. Se balancea un péndulo gigante, señuelo encima de las cabezas desprevenidas que prefieren mirarse las plantas de los pies.&lt;br /&gt;La tierra se curva hacia el infinito, jugando al juego de mitades antagónicas. Gemelas con los mismos ojos, el corazón sin ancla para una; la otra con las estacas adheridas a la piel. Cada guijarro es una bola transparente que encierra una línea de llegada, dos banderas a cuadros. Jugando en el camino, delante de los pasos sin norte. Mis pies avanzan, furiosos de alegría de llegar. Llegar. Adónde sea, pero llegar. Y el piso se sigue curvando, curvas en U hacia lugares ya conocidos. Y aparecen nuevamente, las mismas flores violetas, las polleras anaranjadas, ojos verdes, azules y amarillos. Se revuelven como moscas cromáticas a mí alrededor, un enjambre de luces insolentes que me abofetean una y otra vez, me dan vuelta la mejilla, me castigan por años de buscar ser un insolente desafiando a su propia felicidad. Unas me succionan la sangre, restregándose contra mi garganta desflecada; otras me dan la espalda, alas semi-transparentes, velo para permitir ver lo que se quiere mostrar; las más, ah claro, las más, esas cargan un hacha de filo acerado, brillante en el aire espeso. Y cortan los árboles de mi jardín, todos los jacarandaes plantados con años de rodillas raspadas. Para poder ver la puerta entreabierta de la casa, los pies de Marvin asomando tímidos por la rendija. Y así poder avanzar, maleza descubierta y los pies bien adheridos al camino de pedregullo abandonado que ya nadie transita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se hace casi tarde –me grita el caballo de ajedrez, abandonado en un tablero vacío de piezas monocromáticas–. Estás girando, siempre girando, con la cuerda atada al centro.  –Luego señala hacia ninguna parte–. Ya está todo seco, las plantas se deshacen por el calor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo contestar porque el aire prefiere ser alimento de los pulmones, bolsas grises desnutridas. Él se balancea con su cuerpo de madera oscura, hacia atrás y adelante en la punta de los pies, peonza descontrolada en su propio casillero. No necesita ir más allá o no puede.&lt;br /&gt;Yo sí. Mi cuerpo se quiebra hacia atrás, la cintura como eje asimétrico y el contrapeso cerebral. Ahora el viento de frente se hace más intenso, casi tormenta. El polvo vuela, directo a los ojos, atacando la retina para impedir la visión. La visión de un mundo despedazado, gris de restos de seres malformados. La chatarra que se acumula en pilas oxidadas, sin dueño, y la basura que libera gases tóxicos al aire. Las manos implorando y los llantos liberados en cada brisa de la tarde, para esperar la noche que siempre se hace helada. Mundo de deshechos sin nombre.&lt;br /&gt;Mi pupila se resiste. Se niega a dejar de funcionar. Porque quiere ver, quiere seguir conmoviéndose ante los millones de toneladas de agujas que se clavan a diario en mi brazo, sangre a borbotones con gusto muy dulce.  Y cada una de ellas, cada pinchazo malintencionado es una espina que me castiga en la espalda, que me impulsa hacia adelante y me hace sentir más vivo, mas presente en esta inmunda tierra que se niega a dejarme ir. Y el viejo que saluda. Sigue sentado en su trono enriquecido, con sus mares de calma pacífica y sin olas. Invitando, a cada minuto invitando con besos de golosina, con artificios que se vuelven tan irreales como el cielo que él comanda.&lt;br /&gt;Y cada hora que pasa de este lado se vuelve un mundo, una tierra desconocida con todo por ser visto y todo por ser vivido. Y los minutos no alcanzan, nunca alcanzan para abrazar cada terrón de tierra y las arrugas de la abuela, olores a sal de una espalda ajena, perlada de gotas de sudor. Y a veces siento que no llego, que no logro abarcar la costa que se desarma ante mi mirada. Entonces la diseco, la devoro por partes y me la llevo a la almohada, con rostros y dientes, para disfrutarla más sereno, cuando intento pegar un párpado con el otro y detener el bombeo incesante, cuando las revoluciones se tientan a ser menos, pero nunca tanto como para perder la atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras sigo corriendo, las rodillas chocando incesantes, las raíces cerrando mi paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sigo escapando de mí mismo, volviendo la mirada al centro del cráter para ver que sigo sentado en el sillón verde buscando un destino en la palma de mi mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y escapo, claro, escapo, de una sombra negra que no me busca, de una pertinaz llovizna que me acompaña a dónde me mueva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y huyo, sigo girando en el mundo que gira hacia el otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y los veo pasar, a diario los veo pasar, desfilando por mi mente enferma. Solos o de a varios. Ellos juntos, yo con Marvin y mi cargamento de relámpagos. Juro que te veo, a diario con tus ojos de burton verdes, más grandes que todos los rasgos de tu pequeña cara, encandilando un mundo que se vuelve ludo alrededor. Te sigo viendo a vos también, con la campera o sin ella. Y no logro aceptar apretones de mano, distantes, como si acabara de atravesar el mundo que me obliga a presentarme. Por eso sé que estás, escondido por ahí abajo pero estás. Con la misma música de siempre, estás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escucho el sonido bajo, melodía agradable, ritmo pausado y la mandíbula se cierra de bronca en un chasquido de diente. Bronca por no poder correr y apretarlos fuerte, cerca del pecho, y poder arrastrarlos a este lado del mundo, mas cerca de mis taperas, mis campos abandonados, Atilios, Werner y camiones de basura. Entonces el tablero de ajedrez llora el vacío. Reclama las piezas que faltan, las que se fueron para no volver. El dolor se hace bola en el pecho, una flama que no encuentra salida y explota en letras de dardos envenenados, teledirigidos, para hacer carne en sus espaldas desprevenidas. Letras transparentes, llorando sangre con cada malinterpretación. Y las vísceras al sol, secándose, mientras ustedes se vuelven bicho bolita para verse el ombligo.&lt;br /&gt;Y miro más allá, sentada junto a la costa, eternizada en ese médano inalcanzable; crin dorada, ah, para gozar el viento que te mueve la nuca. Puedo escucharte latir de noche, la estrella compitiendo por el brillo. Los huesos flaqueando cuando alguien se va, cuando ella se te va. Vos sin poder soportar por siempre el peso de tu propia rigidez. Yo solo, con el abrazo guardado en un baúl, orgulloso para nunca poder dártelo. Y hoy más que nunca se me escapan los te quiero, diferentes, para que sepan que puedo estar, escondido atrás de la nube negra, con el mismo huracán derritiéndose en el fondo de mis tripas y la llama enfurecida, demente en las entrañas. Estoy, sigo siendo. Pero un poco menos sin ustedes tres, un poco menos, otras horas, días. Y no son iguales, lo saben. Cada día se hace de veintiuno, y las horas que siguen fluyendo al infinito.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-113011192749311398?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/113011192749311398/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=113011192749311398&amp;isPopup=true' title='18 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113011192749311398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/113011192749311398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/10/ms-das-de-veintiuno.html' title='Más días de veintiuno'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112849401979740644</id><published>2005-10-05T03:30:00.000-03:00</published><updated>2005-10-05T03:33:39.800-03:00</updated><title type='text'>Tréboles de cinco hojas</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Es una puerta de cristal blando que ataca, volando en círculos bajos, proponiendo rutas para el desastre. Y yo me expongo, me dejo invadir por la luz inquisidora. No hay miedo, sólo confianza en aptitudes propias y virtudes ajenas. Entonces ella entra y jueguetea, se lleva mis entrañas para ponerlas al sol. A secar. A pudrirse. Y el olor se vuelve caldo verde, atmósfera espesa de colmillos de talco fino. Los problemas hacen cola en sala de espera. Sin secretaria.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;La puerta se detiene sobre mi cabeza, y se abre, con chirrido de goznes, ancianos sin palomas. La luz es lava, petróleo grueso con brillos metálicos. Cae y baña. La luz es pared, es montaña de ladrillos para no ver más allá. Para sentir que la nariz es nuestra meta más lejana. El líquido viscoso se pega en las axilas, en la ingle. Absorbe, chupa. Máquina de sangre, para bombear el cielo de pesadillas. Se vuelve un charco, otro más, una laguna in/fértil, un criadero de nadas. Hacia ambos lados se extiende la capa negra, reflejando nubes más negras aún. Apiñadas, el rebaño pidiendo a gritos un espacio más. Camino hasta el centro, sintiendo el piso de goma. El paso se va. Se hunde mi vertical. De a poco. De a pasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces deja de vomitar. Y la puerta se cierra. Hasta las peores pesadillas tienen un interludio. No hay brújula, sólo caras conocidas. Risas de dientes grandes, muy grandes de alegría para llenar mis espacios. Lentes del tío Rom con cítricos. Pelos rubios con desvaríos sin anclas, con fantasías inocentes y atropellada sensatez. La mole, claro, la mole con sus tabacos y sus tiempos, claro, tiempos de la mole que caminan en ralenti junto a mi cámara rápida. Expulsan su furia. Y el rayo rojo me ataca, también de lejos mientras Santi habla en su dialecto, directo en medio de balbuceos. Y hay energías nuevas, con restos de mosaicos. Genuinos restos de mosaicos.&lt;br /&gt;Saco el pequeño prisma, la llave de azules y verdes. El cristal refracta y los arco iris corren a ocultarse en mi bolsillo. Para no ser absorbidos. Para no morir en la capa aceitosa. Todavía conserva el filo, uña para lacerar la carne. Entonces abre la tela negra, el perfil de caucho compuesto que se desmiembra mientras grita enfermo. Gime. Y se muestra al sol. Y se inmola sin cubrir mis preguntas. Ni mis respuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora buscar un sendero de piedra. Una huella. Subir al carro a la gente. A las caras que me regalan perlas. A todas, estrujadas contra el fondo, unas sobre otras. Y en el sector cómodo, con vista al paseo, disponer de los enemigos que buscan serlo. Para que sientan el aire fresco. Para que renueven sus retinas de imágenes gastadas.&lt;br /&gt;Entonces me coloco los tirantes y empujo. Como siempre. Como me gusta hacer. Hay horizonte a la vista en el catalejo. Con remos. Creo que a mis manos les gustan las llagas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112849401979740644?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112849401979740644/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112849401979740644&amp;isPopup=true' title='51 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112849401979740644'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112849401979740644'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/10/trboles-de-cinco-hojas.html' title='Tréboles de cinco hojas'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>51</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112761669497257267</id><published>2005-09-24T23:50:00.000-03:00</published><updated>2005-09-24T23:51:34.973-03:00</updated><title type='text'>Martillando años / Cápsula con asiento propulsor</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Lo siento en la espalda, el aliento que calcina, los brazos con verrugas que no quieren dejarme ir. Años girando sin sentido perdido tras una luz eterna, al final de un túnel sin paredes con la salida al alcance de la mano; y la mano cerrada en un puño que gime lastimero, sangrante de lágrimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El espiral es boa alrededor del cuello en abrazo concéntrico, un inacabado vía crucis con todo el peso del mundo en las espaldas, doblado el cuerpo, la espalda clamando perdón y las muelas batientes, mordiendo fuerte la lengua para aguantar el dolor.&lt;br /&gt;Él parece estar merodeando, esperando el momento preciso para atacar por la espalda. No le gusta irse, aunque lo inviten a abandonar la sala por ruidos molestos. Permanece presente, agazapado a la vuelta de la esquina y pronto para dar su zarpazo.&lt;br /&gt;Por eso voy a gatas, zigzagueando entre montañas de artefactos abandonados, restos de aparatos inútiles que dejaron su función de ser. El anzuelo clavado profundo entre los dientes, entre las lenguas que dejaron de bailar para ser masa viscosa con ganas de dormir una siesta eterna, hasta el beso del próximo cuento de niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces el tirón desgarra la carne y quiere llevarme, hacia atrás, hacia la colección de fotos en sepia, todas, las de cuando jugábamos a conocernos. Siento la piel volverse pasa de uva, retorcerse en crujidos insoportables. Desaparecen miedos, que se transforman en terrores crónicos. Y me vuelvo el hombre de la pecera, el que está tras el vidrio, encerrado en su propia transparencia.  Y así te veo a vos, y la veo a ella y a todos los demás. La puerta detrás, el cartel verde indicando la salida en un parkinson insoportable. Pero no puedo girar el cuello, endurecido de yeso en una única dirección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El morral aúlla para captar mi atención. Y ahí dentro, asomándose desde el estómago está el cincel, oxidado, rojo de años que le consumen el alma. Lo saco, vibrante en el aire eléctrico. Y empiezo a tallar, a destrozar las paredes con moho que no me permiten mover. Explota. El aire explota en fogonazos de plomo frío. Y así sale la lava candente, así sale la furia incontenible, así se desarman las estructuras de ideas preconcebidas que se pegan como rémoras que consumen mi aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La rajadura se hace un largo filo con la carne abierta, exponiéndose al mundo con el sol de frente. Se destroza la cápsula, pronta a estallar en cien mil cuentas de colores. Golpeo con más fuerza, el movimiento automático, furioso, sin ganas de pedir disculpas. Ahora el punto inicial se vuelve una constelación y todo empieza a brillar alrededor. La luz juega a esconderse entre las marcas, limpiando la basura acumulada en los rincones. Y golpeo, cadencioso, una y otra vez. Saltan aceitunas, terrones de tierra y bolsas de arena. Se escapan corriendo las hamacas, las tazas, algunas cervezas. Todos corren para protegerse del temblor. Para no sentir el movimiento. Para no sucumbir ante el diluvio de ranas y culebras. El cincel sigue firme, con la fuerza destructora del buldózer amarillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subo el martillo, elevado, casi hasta el cielo gris ambiguo que juega a perderme. Y el martillo cae, con todo el peso de las lluvias y de las almohadas que se mojaron, de los días en que el auto no quería volver a casa y paseaba por calles iguales, todas iguales a sí misma y a otras, la música clavándose en el pecho. El martillo cae, invadido con sensaciones que parecían olvidadas, lo que nunca llegó a ser pero que siempre mintió para serlo. El martillo cae con los restos que se subieron al barco y agitaron el pañuelo, saludándome a mí y saludando a todos, la valija pequeña abarrotada de tiempos aburridos, tiempos de lentes oscuros que no querían aprender a ver.Y el martillo cae. Y el cincel golpea. Entonces la grieta se hace cañón y el vidrio se desmorona sin ruidos, en golpe sordo para pasar desapercibido, para creer que nadie más notó la ruptura. Y los restos ruedan por el piso, brillando en destellos de luciérnaga que iluminan el pasto, los médanos y los jacarandaes. Y Marvin que me llama y me invita a seguir corriendo hasta donde la luz ilumina, hasta la línea oscura de caramelos nuevos. Para sentir que el aire corre fuerte de nuevo, para creer que los árboles siempre tuvieron más ramas hacia arriba, para aprender a ver el mundo, que ya no muere en un frágil vidrio transparente.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112761669497257267?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112761669497257267/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112761669497257267&amp;isPopup=true' title='40 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112761669497257267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112761669497257267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/09/martillando-aos-cpsula-con-asiento.html' title='Martillando años / Cápsula con asiento propulsor'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>40</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112761664530428020</id><published>2005-09-24T23:48:00.000-03:00</published><updated>2005-09-24T23:50:45.336-03:00</updated><title type='text'>Perfume de feto</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;Siempre quedan restos en los bolsillos. Resaca de migas. Las de julio, las últimas.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Procuro esconderme. Soy un ser desapercibido, transformado en una hormiga liliputiense que quiere descansar en paz. Las sombras son gigantes deformes, arrastrándose por el piso de moquet. Pequeños pasos sin reverberar, maquillados por la música de lavaplatos, escondido tras cañas de bambú.&lt;br /&gt;Hoy estoy atrás de tu mirada, justo hacia donde tu nuca quiere ver. El sueño es pacífico y los mosquitos juegan a posarse en la boca de los tiburones. Y es en el momento de calma más sublime, en cada nota de violín sostenida en el tiempo cuando tus pupilas oscuras se dibujan en mi frente. Y es ahí cuando aparece el aroma, el perfume que atrapa con grilletes a mi razón, desde hace ya más tiempo del que se podría recordar.&lt;br /&gt;Y atrás del perfume, nube verde amenazante que se ciñe sobre mí, detrás de esa mancha voraz que destruye cualquier barrera de cariño a su paso, detrás venís vos, con el vestido de fiesta de los domingos, puro y casto como una virgen que es llevada a su cajón. Al cajón inmenso, solitario, con la única compañía de tus espejos.&lt;br /&gt;Yo me muevo tras las hojas, pequeños arbustos que se mimetizan conmigo. Estoy estático, como el farol amarillo cuando era testigo de los abrazos sin razones. Las venas se inflan y comienza a moverse la sangre, en un golpeteo frenético e incesante. Puedo sentir la yugular hinchada de borbotones, de cúmulos de materia descansada que se pone en movimiento. Con ellos se mueven pedazos olvidados, restos putrefactos que esperaban el momento del escape, de la expulsión eterna.&lt;br /&gt;Te acercás lentamente. Cada paso es congelado y dividido en una sucesión de fotografías inanimadas, gélidas, sin más sentir que el provocado en mi cámara de repeticiones. El suelo te impulsa hacia arriba. Quiere llevarte alto, lejos, hasta una estrella que te permita ver el mundo cuando vos no estás.&lt;br /&gt;Cada segundo es una presencia que llena la habitación, donde los resquicios respiran bálsamos cálidos de tu cuello. Intento que esas gotas rocen mis labios, para beber sin sed del rocío que quema el pasto a la mañana, cayendo como mantra sobre las reses solitarias. Las pocas gotas se diluyen suave en la comisura, reseca, olvidada de sabores agridulces, los que vos llevás.&lt;br /&gt;Busco un arbusto más grande, para poder sentir que estoy más cerca. Las ramas con púas, raspando mis mejillas encendidas en fuegos del demonio. Desde ahí puedo controlar tus movimientos ondulantes, hipnóticos. Los mismos que me arrastraron tomado desde la punta de la nariz, para pasearme por charcas enlodadas y ciénagas infectas.&lt;br /&gt;Vos te sentás frente al espejo, la espalda siempre recta y el gesto perfecto, peinando tus crines trigo con gesto señorial, casi monárquico. Yo me vuelvo feto, una diminuta bola que late detrás de unas hojas, rogando no ser vista.Y luego duermes, impávida con la sonrisa pegada al rostro como un calco indeleble. Y yo me consumo, transformado en dulce charco que esquivarás a la mañana, en tu camino diario hacia ninguna parte. O hacia todas, que suele ser lo mismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;em&gt;26 de julio de 2005&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112761664530428020?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112761664530428020/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112761664530428020&amp;isPopup=true' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112761664530428020'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112761664530428020'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/09/perfume-de-feto.html' title='Perfume de feto'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112701227887274710</id><published>2005-09-17T23:51:00.000-03:00</published><updated>2005-09-18T00:11:44.146-03:00</updated><title type='text'>Diluvios de julios con pañuelos blancos</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#99ff99;"&gt;Monitor Reflex&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La luz azul dibujaba tu contorno, recortado sobre fondos negros profundos. La nariz altiva, señalando el norte, con la marca que formaba el cauce de un río.&lt;br /&gt;Y por ahí circulaba tu sudor. Y por ahí circularon mis lágrimas. Cuando me abrazabas. Cuando me tenías prisionero en una cárcel tan pequeña como mi dignidad.&lt;br /&gt;Y la gota corrió y se hizo lluvia pasajera, que te mojó los párpados mientras mirabas los focos, bajo la llovizna de julio.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;color:#99ff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;color:#99ff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;color:#99ff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;color:#99ff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;color:#99ff99;"&gt;Ciberday&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;color:#66ff99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Lo pequeño de un dedo&lt;br /&gt;es inmenso en mi cabeza&lt;br /&gt;que magnifica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y transforma tus orejas&lt;br /&gt;en gigantes paredes&lt;br /&gt;que no escuchan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tu pecho&lt;br /&gt;en feroz paisaje desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tus ojos&lt;br /&gt;en redondas súplicas de mi conciencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112701227887274710?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112701227887274710/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112701227887274710&amp;isPopup=true' title='67 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112701227887274710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112701227887274710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/09/diluvios-de-julios-con-pauelos-blancos.html' title='Diluvios de julios con pañuelos blancos'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>67</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112659897194906817</id><published>2005-09-13T05:07:00.000-03:00</published><updated>2005-09-13T05:09:31.950-03:00</updated><title type='text'>Delivery sin sal</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La cara era la de pedir ayuda, la de sentirse solo y desamparado en un mundo que te dejaba olvidado de este lado del océano. Lejos de muebles, de sillones que se vendían, de perros chuchos y familias que se iban. Entonces procuré esconderte en mi bolsillo. Darte un lugar en medio de mis juguetes favoritos, al lado del auto a pedal y de los muñecos de plasticina. Por un tiempo lo usaste y aprendiste a ser uno mas en el estante de casa, justo al lado de los libros de colorear y debajo de los discos, los que te llevabas y los miles, muchos, que me prestabas.&lt;br /&gt;Y un día sentiste algo nuevo, una bestia negra que avanzaba desde abajo tumbando los títeres añejados para sustituirlos por nuevos. Y así nos movimos del punto de mira, salimos a caminar por senderos vecinales, abandonados, casi sin transitar. Cada vez fuiste menos a los caminos laterales, preocupado por un yo que cada vez era menos vos. Y más como otros, como los tantos otros que te rodeaban y a los que buscabas parecerte. Y lo lograste, hoy puedo asegurar que lo lograste. Ya podés clavar tu bandera y decir que sos uno más, uno del ciempiés gigante que avanza devorando galletitas y sin dejar migas.&lt;br /&gt;Detrás quedan las músicas, los bajos y los altos, las charlas de Liverpool y las películas. Las que antes te gustaban, las que parecían unirnos aunque sea un poco.&lt;br /&gt;Hoy todo es una espina en medio del culo. Una molestia, una mirada que se oculta en el bol de papas fritas mientras giro el vaso de cerveza. Derecha e izquierda,  y el vaso que no puede borrar de un plumazo tu presencia, ni los años, ni las salidas, ni la semana de alquiler. Ahora se siente distinto, como si el que estuviera adentro de esa campera verde no fuese el mismo que antes dejaba confesiones con sacacorchos, el que se tumbaba en el sillón a escuchar el recitado del tío de lentes, el que venía a casa en navidad o en pascuas, da lo mismo. Este tiene fecha de vencimiento. Y ya huele mal, como a refrito fermentado de ideas que no encuentran una salida libre.&lt;br /&gt;No quiero ver tu cara despedazándose contra las rocas, el crujido de tus huesos deshaciéndose contra paredes de mármol. No. Yo sólo creo haber visto el escalón. Y creo haberme subido en él. Para ganar esos centímetros. Para sentir que puedo ver las hojas del lado de arriba. Mientras, vos tomas el ascensor hacia el subsuelo, con linterna de minero y topos con miopía.&lt;br /&gt;Ruego por más cuerda, pero ya no hay más. No tengo mas ganas de tironear de un pedazo de polifón completamente humedecido por los hongos. Ya no siento la culpa consumiéndome la conciencia. Ahora es alivio. Alivio de cumplir con todo a lo que accedí. Y saber que no fue suficiente. Que a pesar de todo preferiste nadar en el barro, revolverte entre aguas podridas, con gusanos y sanguijuelas buscando el mismo trozo de comida putrefacta. Y conformarte. Sólo con eso. Hoy tenés la seguridad de un banquito en el rellano de tu casa, cuando el sol de la tarde pega de costado y hace claridad. Y podés sentir el color rosado en la mejilla. Y ver la bola anaranjada que se va, mientras la duda te satisface y el cerebro se llena de incertidumbres de final feliz; y así te revolvés, a un lado y a otro en el banquito, cambiando la música del fondo, ansioso por saber qué es lo que vas a cenar esa noche.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112659897194906817?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112659897194906817/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112659897194906817&amp;isPopup=true' title='68 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112659897194906817'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112659897194906817'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/09/delivery-sin-sal.html' title='Delivery sin sal'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>68</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112642520305544424</id><published>2005-09-11T04:50:00.000-03:00</published><updated>2005-09-11T04:53:23.056-03:00</updated><title type='text'>Veinticinco Julios</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;Suena a más de lo mismo. Monotemático. Cinco años de diferencia para invertir las situaciones. Te lo dejo de regalo. Supongo que te va a gustar.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Otra vez,&lt;br /&gt;sumando días.&lt;br /&gt;Horas con hemorragia de tripa.&lt;br /&gt;Y fusiles sin balas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy en el mismo lugar.&lt;br /&gt;El farol me saluda&lt;br /&gt;y una nube,&lt;br /&gt;se hace de algodón con alcohol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis zapatos están de pie&lt;br /&gt;en una esquina solitaria,&lt;br /&gt;esperando que un gesto tuyome libere el alma.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112642520305544424?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112642520305544424/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112642520305544424&amp;isPopup=true' title='49 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112642520305544424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112642520305544424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/09/veinticinco-julios.html' title='Veinticinco Julios'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>49</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112607236537041217</id><published>2005-09-07T02:48:00.000-03:00</published><updated>2005-09-07T02:52:45.390-03:00</updated><title type='text'>Gotas en el cuello</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Los edificios altos prenden sus luces poco a poco. Algunos hacen guiñadas mientras esperan atentos el próximo movimiento. Yo estoy detenido, estancado en algún lugar sin nombre entre el hombro y tu oreja. Un punto cálido donde todas las horas de todos los mundos que formaron este suelo que ahora estoy pisando se conjuraron para detenerse y mostrarme su cara gris.&lt;br /&gt;Los edificios me miran sonrientes. Son cómplices de una noche que no debió ser noche, que no debió ser. Bailan una danza cálida, lenta, acompañada de un susurro que me libera de los demonios. Y mientras me muevo, las olas golpean suavemente, rítmicas, marcando los tiempos de un futuro movimiento. Otro edificio me guiña un ojo. Yo sigo en el cuello. No arriesgo. El lugar es seguro para una simple canción. Ahora te espero a vos, que gires, que me mires. Directo a los ojos. Sin esperar mi reacción.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112607236537041217?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112607236537041217/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112607236537041217&amp;isPopup=true' title='48 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112607236537041217'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112607236537041217'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/09/gotas-en-el-cuello.html' title='Gotas en el cuello'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>48</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112563742471734174</id><published>2005-09-02T01:58:00.000-03:00</published><updated>2005-09-02T02:07:55.003-03:00</updated><title type='text'>Camiones de basura (segunda parte)</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Lean la primera parte. Está en los archivos de junio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hay rostros en las baldosas. Se forman narices, labios, lunares y cejas salientes, rocosas, con ánimo de atacar las molduras cercanas. Otro rostro es aniñado, con cabellos de rulos que se descuelgan como escaleras desde las sienes.&lt;br /&gt;Levanto el pie. Mi suela ocultaba una hechicera, bruja de gorro triangular que apunta hacia el pasto y luego a la calle. Su risa se transforma en un eco sin rumbo, en los chirridos imprecisos de la hamaca roja. Junto a la violeta, la que antes me gustaba pero ya no.&lt;br /&gt;Yo sigo solo, sentado en un escalón de aire. La luna me espía como siempre, mientras Marvin resuelve sus silogismos. Y la plaza me espera, noche tras noche. Es una novia olvidada que reclama las flores de su aniversario. Y se deja querer por todos los rostros y por cada uno de los perros que dejan sus marcas en beneficio del suelo de tierra.&lt;br /&gt;Hoy no hay camiones. No es día de carreras. Sólo el loco Boris, en su bólido naranja de caja abierta pasa metiendo ruido, la parte trasera bailoteando desenfrenada. Sale del boxes de la estación y se pierde con rumbo sur, adelantando semáforos y devorando líneas amarillas.&lt;br /&gt;Marvin pivotea a mi alrededor. Mira un tobogán con deseo y medita si sería bueno para su estado depresivo. Husmea un pozo y deduce que no está solo en el lugar. Los roedores son propietarios del subsuelo aunque alquilen la planta baja.&lt;br /&gt;En la casilla de enfrente, el señor de uniforme, que sigue mirando con sus ojos de vigilia escondidos tras la máscara de sueño.&lt;br /&gt;Ahora mi vista salta a otra baldosa, desde donde una señora descerebrada mira con ojos desviados. La nariz es un poliedro gigante que ocupa la mayor parte de su rostro. Un rostro expectante, atiborrado de lunares de cemento y pozos de la lluvia.&lt;br /&gt;El soldado deja caer la cabeza que rebota como pelota de esponja contra su hombro. La hamaca roja llora su soledad mientras Marvin me espera en la esquina, como señor inglés oliendo queso rancio. Yo camino lento mientras la capa de suaves picos de hielo taladra mi campera amarilla.A lo lejos, la hamaca me dedica un canto fúnebre de ruidos asordinados que se funde con la sinfonía de una noche de cementos igual a todas. Y con cada nota, con cada melodía faltante de aceite que emite, se dedica a recordarme que otro día, tan olvidado como cualquier lunes de agosto, ella va a estar allí, sola en el aire, viendo pasar los camiones a la espera de los niños de la tarde.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112563742471734174?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112563742471734174/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112563742471734174&amp;isPopup=true' title='40 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112563742471734174'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112563742471734174'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/09/camiones-de-basura-segunda-parte.html' title='Camiones de basura (segunda parte)'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>40</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112537902242588000</id><published>2005-08-30T02:15:00.000-03:00</published><updated>2005-08-30T02:17:02.430-03:00</updated><title type='text'>Olor a tierra</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Y llega la lluvia.&lt;br /&gt;Y me purifica el alma,&lt;br /&gt;liberándome.&lt;br /&gt;Y después la calma.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Y descanso.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112537902242588000?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112537902242588000/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112537902242588000&amp;isPopup=true' title='82 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112537902242588000'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112537902242588000'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/08/olor-tierra.html' title='Olor a tierra'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>82</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112490554100446624</id><published>2005-08-24T14:43:00.000-03:00</published><updated>2005-08-24T14:45:41.010-03:00</updated><title type='text'>El suicidio del otro</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No importa si eran azules. Si eran malva o magenta. O si eran perlados, brillando en la oscuridad como dos linternas fluorescentes, alumbrando los huesos del más precavido de los mortales, exponiéndolo a las desventuras más forzadas.&lt;br /&gt;Los tuyos eran normales, casi del color que tiene el río cuando quiere transformarse en otra cosa. Y se agitaban. Bailaban una danza desquiciada en las cuencas que los contenían, frenéticos, ansiosos. La vida se les escapaba por los resquicios y ellos la perseguían con redes de agujero pequeño. Yo lo sabía. Entonces los miraba desde mi silla roja, incómoda, mientras ellos practicaban el ejercicio de la ignorancia. Un brillo azul recortaba tu perfil, invitándome a esculpir en un mármol virgen.&lt;br /&gt;No debía arriesgar más. Pero quería bañarme en tus pupilas, sumergirme y nadar por horas en el mar negro y hondo, aún sabiendo que las profundidades debajo mío escondían los peores miedos y pesadillas. Estaba atado a la silla, sin poder moverme. Una fuerza me mantenía quieto, inmóvil mientras mi cerebro te besaba en silencio. Podía verme sobre vos, mis labios moviéndose suaves y cálidos mientras te dejabas querer, dejándote arropar por los brazos lívidos que te abrazaban sin esperar nada.&lt;br /&gt;Yo me miraba. Me miraba de lejos, tímido de intervenir en una pasión ajena. Y me veía quemándome. Las llamas subían por mi espalda y devoraban mis piernas, mi pelo, mis brazos. Una fogata inmensa que amenazaba con su calor expansivo. Yo en mi silla. Quieto. Sólo unas chispas, pequeñas brasas olvidadas, llegaban hasta mis pies.&lt;br /&gt;Desde mi silla veía el brillo del anzuelo, blandiéndose en el aire para caer en mi pecho, próximo a destruir la endeble estructura de mi seguridad. Y me veía enredado entre los lazos de metal invisible que te rodeaban. Tu veneno tenía un aroma atrayente y yo conocía los síntomas, las contracciones involuntarias del cuerpo que provocaba tu fluido cuando vos te ibas.&lt;br /&gt;La silla aumentaba su fuerza de sujeción. Y yo estaba de pie, frente a vos. Y debía hacerlo. Sabía que cada mirada en esos ojos era un salto al vacío, una caída de mil pies sin paracaídas. El abismo era inmenso, pero quería perderme para no volver a salir jamás. Para sentir que la luz ya no estaba allí conmigo, que nada valía más la pena que pasar el resto de mis días sumergido entre paredes oscuras, ásperas, sintiéndome un insignificante pedazo de nada.&lt;br /&gt;Me aferré a mi silla para no sucumbir ante lo que se hacía inminente. Y me pude ver, perdido en medio de tus caprichos. Y vi como me besabas lento, congelándome el cuello con tus labios polares. La fuerza se desvanecía tan pronto como tus párpados comenzaron a abrirse. Tan pronto como lo que hacías era lo que siempre buscabas, pero no lo que querías. Y te alejaste, lenta, con tu cola de colores estrellados reluciendo en noche olvidada, la mirada hacia atrás en gesto último de despedida. Yo en mi sillón etéreo, tras el vidrio de la caja de cristal. Solo, más solo de lo que nunca había estado. Y yo también del otro lado, mirando como te alejabas, estrujando mis vísceras en un puño cerrado, violento. Tirándolas con fuerza contra mi vidrio transparente, ahora manchado de roja desesperación.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112490554100446624?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112490554100446624/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112490554100446624&amp;isPopup=true' title='31 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112490554100446624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112490554100446624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/08/el-suicidio-del-otro.html' title='El suicidio del otro'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>31</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112430827629867154</id><published>2005-08-17T16:50:00.000-03:00</published><updated>2005-08-17T16:51:16.300-03:00</updated><title type='text'>Escalera de humos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La señora ofrecía vahos. Aspirar montañas de humo espeso y gris, que se elevan lento y se pierden más arriba, allá donde las hojas dejaban de ser verdes para ser nubes. El líquido estaba depositado en recipientes de plástico, amarillos, naranjas, algún azul escondido. Sólo había que elegir. Y apurarse, porque un sinfín de rostros ajenos se detenían detrás de mí, esperando su turno.&lt;br /&gt;El dedo señalaba rápido, antes que la idea se convirtiese en orden transmitida a la boca. Ya estaba apuntando, marcando rígido hacia un caldo naranja, apoyado entre un par de velas de ribetes coloridos. No era el que hubiese elegido, pero el dedo era más veloz y ya estaba tocando, hundiendo su yema en la superficie opaca, veteada con anillos de colores tornasol. Quemaba. El líquido quemaba, pero la sensación era agradable. Me gustaba estar en medio del infierno, sintiendo cómo la planta de los pies se chamuscaba por debajo, percibiendo el olor a goma quemada, los carbones saltando, las chispas rojas de furia emitiendo silbidos cuando salían despedidas por el aire.&lt;br /&gt;Revolví la mezcla y el humo empezó a ascender, llevándose consigo los restos de un anterior cliente. Lejos. Y distribuyéndolos en lugares infinitos y alejados, que nunca conocería. Más allá de mí. Más allá de Tristar.&lt;br /&gt;Acerqué mi cara lentamente, invadiendo la superficie aérea como una cuña, introduciéndome en el flujo y sintiendo el calor. El aire impregnado entraba por mi nariz, se mezclaba con la sangre y se bombeaba hacia todo el cuerpo. Los pies, las manos y un pulmón enajenado, el que todavía sirve. Todos recibiendo el mensaje cósmico que los vapores llevaban. El dedo continuaba dentro del recipiente, esperando ser el elegido, el preferido digno de un trato especial. La otra mano sujetaba el pelo, procurando que las hebras no cayeran sobre la vela de la izquierda, que flameaba enloquecida por el viento. Los ojos estaban cerrados. No veían más allá de lo que la oscuridad de adentro les permitían ver. Aros metálicos, elipses y formas cónicas, todos bailando en un mantra desgastante. Por eso los ojos miraban sin ver. No querían conocer lo que había dentro de las cuencas que los contenían. No les gustaba mirar hacia adentro y tampoco transmitirme los resultados de la búsqueda. Entonces volvieron a abrirse. Más que nunca. Y miraron fijo, entre la niebla fina que empezaba a disiparse. La gente pasaba, agolpada, furiosa en una marcha sin fin ni comienzo. La feria de Tristar siempre era así. Y entre todos ellos, entre toda esa gente sin rostro ni pupila, te vi detenida en el tiempo, flotando en la nube silenciosa que te obligaba a moverte distante, elevada. Estabas estática, observándome, analizando mis movimientos para planear la próxima jugada: las piezas en su lugar, el músculo tenso, expectante.&lt;br /&gt;Mis ojos seguían abiertos, no reaccionaban. Quise decirles algo, transmitirles un movimiento, que emitieran destellos de luz, que se transformaran en bolas coloridas. Pero no pude. Las palabras no salieron. Y tu nube empezó a moverse, desplazándote hacia un lugar del que nunca podría sacarte, al que nunca podría llegar.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112430827629867154?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112430827629867154/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112430827629867154&amp;isPopup=true' title='40 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112430827629867154'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112430827629867154'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/08/escalera-de-humos.html' title='Escalera de humos'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>40</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112430823283384307</id><published>2005-08-17T16:45:00.000-03:00</published><updated>2005-08-17T16:50:32.836-03:00</updated><title type='text'>A alguien le cabe el sayo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Un día él se despertó. No fue gracias a mí, ni gracias a la pequeña. Fue la bestia negra, que avanzaba babeando, tirando furia y ternura por los cuatro costados como una máquina que desconoce lo que hace.&lt;br /&gt;Entonces lo pude ver, lo pude oír. Lo tuve cerca y creí pedirle un abrazo. De esos que nunca daba, los que no tenía o creía haber perdido en el camino hasta su rincón oscuro. Y él se transformó en crío indefenso por un rato. Y ese niño tímido lloró por unos minutos descargando lágrimas oxidadas y guardadas por años en cajas de depósito, acomodadas por fecha y número de inventario. Pero así como apareció volvió a esconderse en las profundidades de la caverna que tenía en el pecho. Y en el alma.&lt;br /&gt;Cada gota de su llanto sabía a secreto nuevo, a revelación. Entonces encendí mi antorcha y quise adentrarme, recorrer los pasadizos ocultos que él no quería revelar. Y la luz mostró pasados de noches solitarias y frustraciones de delgada palidez, de caminatas sobre baldosas cansadas y ramblas con amigos efímeros como los tres meses del verano.&lt;br /&gt;Y en cada cuarto, en cada compartimiento que se mostraba ante mis ojos, una llamarada crecía desde el suelo y consumía las fotos, las voces y las lunas. Devoraba pasados transformándolos en cenizas sobre las que construir un presente con máscara. Una cara de piel de metales y expresiones rígidas. Y por debajo, el mismo niño indefenso que sacaba punta al lápiz de dibujo, solo, en su cuarto, mientras la luz callejera de un sábado empujaba la pelota por el pasto.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112430823283384307?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112430823283384307/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112430823283384307&amp;isPopup=true' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112430823283384307'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112430823283384307'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/08/alguien-le-cabe-el-sayo.html' title='A alguien le cabe el sayo'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112374409273982684</id><published>2005-08-11T04:06:00.000-03:00</published><updated>2005-08-11T04:11:20.536-03:00</updated><title type='text'>Para Nan</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No es tan difícil, pienso. Y me sumerjo en el lago de aguas frías, quietas, sosegadas tras la tormenta de verano que pasó como exhalación, arrastrando tras sí a una inmensidad de seres innombrables.&lt;br /&gt;Los lentes de cristal grueso me permiten ver a la multitud que me aclama, mientras vos te parás entre la gente. Y de entre todos ellos, de entre las caras más famosas que me ofrecen sus dineros y las promesas del paraíso eterno pero aún a pesar de ellos te hablo a vos. Tu sonrisa es la única entre un mar de caras ajenas. La única que me consuela con la sola presencia de su corazón en mi mesita de luz. La única que puede conmoverme en un simple gesto pegado a la oreja, en una nota de canción olvidada que se estrella contra la pared de edificios espejados. Podés llevarme y hacerme subir a la nube, al deseado rincón que siempre quise tener por unos instantes, aferrado al pecho y luego cautivo. Vos. En segunda persona, no en tercera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desconozco el lugar donde la valentía se transforma en acción. Puedo mirarte durante horas y los labios me queman, y las manos quieren abrazarte y el cuerpo quiere tenerte cerca, invitarte a pasar a través de caminos de arena mojada, para llegar a ese médano que ya supimos subir, para aferrarnos a lo poco que nos queda, a lo único que puede perdurar en este mundo destruido, que quiere morirse igual que yo mientras las teclas siguen subiendo y bajando, mientras me destruyo frente a vos y te tiro mis pedazos, los últimos que me quedan. Y las lágrimas también van de regalo. Y me podés oír, sé que estás del otro lado, siempre cerca, siempre viendo lo que voy a hacer, planeando mi jugada y previendo la tuya, en una feroz partida de ajedrez en la que siempre vencés. Y te dejo ganar, porque disfruto viendo tu cara, sintiendo tu sonrisa de dientes de perlas desiguales, que reflejan mis aromas y mis amores. Todos los que te doy y los que no. Los que te niego y los que podes entrever.&lt;br /&gt;Ahora solo escupo. Tiro sobre este papel los caracoles espiralados que se trancan en mi garganta y siento el nudo liberarse, de a poco. Sólo para que vengas con tu mirada que salta de lugar en lugar, que carga la maza que puede aplastarme contra los confines del mundo, que porta las pupilas como metralletas enfurecidas, disparando balas a mi sien para que ya no pueda girar el cuello y mirar a otro lado, para que mis ojos no salgan de encima tuyo, para que no puedas sentir que me voy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y pasan los años y se guardan en tu mochila. Y se pegan en tus pañuelos. Y se enredan en tus championes de cordones rojos. Y en tu buzo negro, el que cubre el cuello más gracioso que pude haber visto jamás. Hoy las llamadas se agolpan en tu casa, piden permiso para pasar. La gente se arrastra hasta tu puerta. Los amigos y los no tanto. Y los no tanto son cada vez más. Vos los dejas pasar. Te divierten sus muecas tristes, sin sentido, ni para vos ni para ellos. El circo es bueno, porque evade la realidad que quiere pegarte una bofetada. Pero hay días en que tu memoria no se queda contigo y viaja por la ventana hasta una estrella, para que le cuente qué hago, cómo estoy y si la vida me sonríe o persiste en darme la espalda, jugando a un juego de escondidas interminable. Entonces seguís apareciendo frente a mí, corporizada como deidad que no puedo tocar o como la más simple de las mortales, con la carne suave que invita a ser quemado en el ultimo de los infiernos.&lt;br /&gt;Querías sentirte mujer y ser amada y besada hasta que la carne viva regara de sangre tu estómago delicioso. Y yo te bese, una, dos y tres veces. Nunca me permitiste el cuarto porque las cuerdas podrían atarte a los pies de la cama. O eso pensabas. Y cuando preparo mi boca para dispararla como cohete lunar otro timbre en la puerta te tironea del buzo, del poco abrigo que llevás.&lt;br /&gt;Y me decís que no, que nunca fuiste mujer y siempre pasaste por niña. Quizá si. Niña con dedos de terremoto, niña que conmueve los cimientos de mis endebles estructuras y las hace caer como castillitos de arena. Y vas derribando torres, pateando mis murallas construídas en tardes de esfuerzo mientras el sol caía incendiado tras el horizonte. Y hoy la mujer pasa por delante de mí y la deseo más que nunca. Me queman las manos y no las puedo dejar en los bolsillos. Las palmas son bolas de fuego que quieren incendiar tu rostro de líneas simétricas. Y tus ángulos, tus cuadrados y polígonos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy quiero emborracharme en tus oídos, meterme en tus ojos de mares marrones que se agitan como el océano que tenés adentro. Agua contenida, buscando un cauce por dónde salir. Tus océanos me saludan, hacen señas de luces para que los ayude a escapar. Y vos construís represas, gigantes paredes de hormigón que enlentecen la furia descontrolada y generan lagos de agua embalsamada. La presión te consume, te asfixia, mientras el nivel sigue subiendo y ya no podés contener el caudal. Pero tampoco dejarlo huir, escupiendo ese montón de amor y cariño que me busca y me persigue por los restos del mundo. Crees que ya no hay caminos, que no quedan más salidas. Entonces el mar decide morirse, entregarse a la misma monotonía de siempre. Ocupar su tiempo en cursos innecesarios y tareas que eviten la fuga de la cabeza. Por eso nunca decidís irte y arrojarte a las fauces del volcán.&lt;br /&gt;El abismo te invita a pasar al living del lugar más cómodo, a la cocina donde tus piernas me apresaban, al sillón donde la televisión se volvía cómplice, silenciosa, para que nadie supiese que un plan secreto de confabulaciones se armaba allí; a las tazas que me conocían y me saludaban cada vez que volaban hacia mí con su relleno de café con leche, cuando tus pies descalzos eran suaves raíces que el suelo no quería aceptar y la arena recordaba las huellas profundas de cuando éramos uno encima del otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no quiero tus halagos constantes. No quiero ni los championes, ni la arena, ni las tazas, ni las televisiones para gigantes paquidermos. Solo necesito que me dediques una ultima mirada, una sola, para dejarla allí, descansando en mis pupilas con sed, bebiendo mis besos que ya no pueden ser de nadie más. Que te aferres a mi cuerpo, mientras tu dedo tímido recorre mi espalda, que siempre quiso conocer.&lt;br /&gt;Mientras escribo los árboles se agitan furiosos con el viento del mar, que les arroja sal y los conmueve en destellos de violencia. Tom me sigue gritando desde el parlante. Y me arrastra más abajo aún, hasta el charco de agua infecta, esa que no te gusta escuchar ni sentir. Porque no la conocés, porque nunca tuviste el traje de buzo ni fuiste a las entrañas de tu propia decadencia. Yo vivo allí, saltando entre mis múltiples restos que ríen ante los desesperados intentos por salir, por seguir adelante. Nuevos pedazos siguen cayendo y me ocultan la visual. Y no puedo ver el sol ni el rayo de la última luna. Ese que te robaste para guardar en la caja de tu mesa de luz, junto a mi foto, mis dos fotos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy no puedo controlar los dedos, que aporrean como desquiciados las teclas que no responden y escriben las antologías más olvidadas, las metáforas que evaden lo que verdaderamente tendría que decirte. Y mi boca se hace a un lado, poseída completamente por un cerebro inútil que quiere ser director. Y que manda, que da órdenes sobre aquello que debo dejar atrás y lo que debe empezar a nacer desde algún lugar de mis entrañas.&lt;br /&gt;Y busco la manera de decirte las palabras que no te puedo decir, a veces porque ellas se resisten a salir y otras porque el candado que pongo en el portón es más fuerte que mis propias habilidades. Las letras se revuelven y forman incongruencias que se amontonan entre mis dientes; y algunas resbalan por la lengua y muchas quedan aferradas a los labios. Otras se suicidan, y caen en charcos de cerveza o en tazas del café con leche de la mañana. O de la noche, es igual. Pero ninguna dice nada. Todas las palabras son tímidas y se llevan los secretos a su casa. O me los dicen al oído, bajito, para que no puedas escucharlos. La bodega de palabras que nunca salieron se transforma en un galpón gigante y las cajas llegan hasta donde la vista no puede distinguir más que formas cúbicas. Y más palabras siguen llegando, luego de rebotar contra la pared de mi cordura.&lt;br /&gt;Pero algunas descubrieron un hueco, un pequeño agujero por donde escapar para ir a arrojarse a tus brazos, a los dos pequeños refugios de tu pecho donde quieren quedarse para siempre. Y no volver a irse, no volver a mi cueva sombría donde sufren de torturas de soles sin luz y cantos sin notas. Y ahora todas corren, agolpándose junto a la escalera que las conducirá a un destino nuevo. Se van elogios, sentimientos callados y ganas de hacerte más que amores. Todos huyen por el camino. Y el te quiero también se va, perdido entre tanta maraña de piernas times new roman y ariales. Sabe que es la única manera de escaparse, de llegar a vos. Aunque sea por una vez, aunque sea hoy, cuando vos festejás y yo derramo lágrimas, no de tristeza ni de dolor. Lágrimas de ver una fotografía añeja, una y otra vez, en la que sonrío feliz y abrazo a mi memoria, que se vuelve transparente. Y puedo tomarme los aviones, puedo ir a Sumatra o a Borneo, no importa. El cerebro lo llevo conmigo pero algo queda acá, por si te decidís a volver, por si un día necesitas a alguien, porque sí. Por si las moscas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Siempre fue así y será muchas veces más. Aunque la vida me deje tirado de a ratos o todos me tilden de loco, de idiota, de lo que sea. Y el te quiero se escapará mas veces, muchas más, mientras sigas ahí, del otro lado de la línea, escuchando mis silencios, mis sombras solitarias, mis aventuras a las cinco de la mañana, cuando la hora te pincha la espalda y te hace salir corriendo, dejándome un beso en varios idiomas y la retina hinchada, cansada de ver amores transparentes.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112374409273982684?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112374409273982684/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112374409273982684&amp;isPopup=true' title='64 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112374409273982684'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112374409273982684'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/08/para-nan.html' title='Para Nan'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>64</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112348355669046050</id><published>2005-08-08T03:44:00.000-03:00</published><updated>2005-08-08T03:45:56.696-03:00</updated><title type='text'>Ranas en mis pantalones</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hay una vena que quiere estallar, romperse en mil pedazos y bañar la mesa de la sangre más infecta, desgastada, cansada de años de viajar por las tuberías sin recibir el calor de un beso lento. Ni la fuerza del abrazo del abuelo, con palmas en la espalda. Sangre de ojos que bailan ansiosos, buscando el lomo de un libro, ordenado desde el azul al rojo, ese que era para mayores de 12. Sangre con personas de plástico, paradas en un estante mirándome estáticas, gritándole a mis manos para ser movidos, animados en otro juego eterno donde mi egoísmo le ganaba a los gritos de los primos, de los hermanos, de los vecinos de enfrente.&lt;br /&gt;Pero el torrente pasa, se reduce el globo violeta amenazante y las imágenes vuelven a su recorrido diario, trepadas en un cauce veloz que las sepultará en un agujero negro, oscuro, más allá del alcance de mis ojos.&lt;br /&gt;Y yo sigo caminando, solo, pateando las piedritas y las ranas que se ríen con mi esquivar de baldosas. Y la Mole atrás, pisando las que yo dejo. Acompañando pero sin estar. Como casi siempre. Y de a poco, el humo de las chimeneas se convierte en líneas grises que dividen el horizonte y lo transforman en una jaula de nubes que sólo los pájaros pueden atravesar. Y cuando nos alejamos, cuando torcemos el camino que ya no es más recto, ahí las chimeneas desaparecen y la senda nos golpea en la cara. Y nos dice que apuremos el paso, que corramos. Y lo hacemos, presurosos por llegar a ninguna parte, olvidando las veletas por el camino. Y los que se agarraban a mis bolsillos, los que viajaban aferrados a mi espalda para aprovechar el movimiento se marean, sufren el vértigo de la velocidad que desarrollamos, flotando sobre campos sembrados de pastos altos y verdes. Entonces comienzan a soltarse, cayendo en el camino que ya es una pequeña línea allá abajo. Algunos no tienen paracaídas, otros usan el paraguas de Magritte. Pero no nos importa. La Mole es feliz y planea con los brazos abiertos y los ojos cerrados. Y el tamaño de su cara es mayor que el de siempre, porque la sonrisa no entra en la boca y decide ocupar todo el espacio. Yo me convierto en círculo, casi vicioso, y lo persigo de cerca porque a veces su radar es mejor que el mío.&lt;br /&gt;Luego miramos hacia abajo, y el río se ve como un charco infecto, lleno de gusanos y lombrices que no hacen más que retorcerse, sin saber donde está la cabeza y donde el culo. Y se muerden unos a otros y de los pedazos surgen nuevos seres, parecidos, pálidos, girando en círculos sin avanzar a ninguna parte.&lt;br /&gt;El aire nos golpea cálido y nos envuelve. Y podemos seguir en nuestra carrera loca, desquiciada por abandonar a las ranas del pantano. Y al mirar hacia atrás, los vapores húmedos que se elevan del suelo y las charcas inmundas y llenas de porquería se vuelven una fotografía, un pedazo de papel entre las manos. Y lo extrañamos, pero de lejos. Sin conocer lo que viene adelante pero queriendo dejar lo que nos moja desde atrás y transforma las alas en dos telas pesadas, que cuelgan a ambos lados del cuerpo.&lt;br /&gt;Y en el medio, un vacío lleno de luces y guirnaldas de colores, un prisma de paredes altas con el trampolín al final, invitándonos a saltar. Y allá vamos, queriendo ser algo no tan diferente a lo que siempre fuimos, tirando pedazos de pasado al basurero más cercano. Ése que está cerca del camino que nos lleva directo al principio del fin.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112348355669046050?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112348355669046050/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112348355669046050&amp;isPopup=true' title='39 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112348355669046050'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112348355669046050'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/08/ranas-en-mis-pantalones.html' title='Ranas en mis pantalones'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>39</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112310939032229408</id><published>2005-08-03T19:46:00.000-03:00</published><updated>2005-08-03T19:49:50.323-03:00</updated><title type='text'>El miedo a las sombras</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Estaba quieto, detenido en el cruce de las dos calles. Ambas eran de piedra, de restos de bloques que alguna vez supieron ser suelo mucho más honroso que una repugnante calle en medio de ninguna parte.&lt;br /&gt;No había grillos. No había ruido de estrellas abandonadas, aullando por ser un punto brillante condenado a relucir por el resto de la eternidad. El cielo se transformaba en una sábana violenta, sin valor para enfrentar las nubes de tinieblas que trataban de acosarlo. Se disparaban relámpagos, en fuego de salva que atravesaba mi única ventana a ese techo lejano, visto a través de un descompuesto fresno. El árbol imploraba al cielo, las ramas extendidas en muda desesperación por ser llevado. Lo mismo el de al lado. Y el otro. Nadie quería permanecer allí, viendo como los restos se consumían o eran devorados por sombras de sonrisas voraces.&lt;br /&gt;Mi campera amarilla era un punto de oro que se movía con duda, con pasos que esquivaban baldosas flojas para no sentir el frío en la pierna. Ya no miraba el piso, ya no jugaba a distinguir mis pisadas de años anteriores. Ahora caminaba con la vista perdida en los techos, saltando de una antena a otra, de un borde de cornisa rugoso a la fachada de un edificio enano. Buscaba las sombras. Buscaba a los seres inexplicables, que flotaban en vuelos rasantes por lugares que no les pertenecían. Se reproducían tras las lluvias, hongos infectos en busca de monedas y televisores. Y salían en hordas de uno sólo, o de dos. Y acosaban. Y generaban el miedo que les permitía moverse con calculada impunidad. Mientras, la gente de Barkir se refugiaba tras gruesas vigas de metal, tras puertas dobles y triples que les impidiera ver lo que estallaba ante sus ojos con furia que enceguecía.&lt;br /&gt;Yo tampoco los quería. Pero los sentía cerca, revoloteando como bandada de moscas prontas a succionarme la sangre. A veces los veía, uno atrás del árbol aquel, otro agachado tras la esquina. Y no sentía miedo. Era curiosidad. Ganas de ser algo, un punto amarillo lejano pero que todavía conservaba su dignidad. Y por eso corría a avisar. Por eso levantaba el teléfono en busca de ayuda. Y podía sentirme bien, abriendo el cofre y dejando bien ocultas las cobardías anteriores. Y por un momento creía ser diferente al resto. A toda la comunidad de despreciable chatura que me rodeaba. Al promedio de los rostros que deambulaban por la rambla del río Foto. Por un momento. Hasta que los volví a ver. Y esta vez giré la cabeza y continué caminando, creyendo que mis estúpidos motivos eran suficiente excusa para permitir que las sombras continuaran volando sobre techos ajenos.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112310939032229408?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112310939032229408/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112310939032229408&amp;isPopup=true' title='41 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112310939032229408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112310939032229408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/08/el-miedo-las-sombras.html' title='El miedo a las sombras'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>41</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112266885203449737</id><published>2005-07-29T17:09:00.000-03:00</published><updated>2005-07-29T17:27:32.043-03:00</updated><title type='text'>Sillón a chorro</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Prendo la radio y sintonizo Clarín. Desde la cuenca del plata. La estática es molesta, pero los ruidos no. Los dejo entrar, pasivos y de a poco destruyen mi razón.&lt;br /&gt;Me hundo en el sillón y tomo una taza de té de mango. Suena el timbre. Dos timbrazos cortos, casi insonoros. No me levanto. Marvin se acerca, curioso, tratando de resolver la teoría única del salto de la pulga. Marvin es un filósofo.&lt;br /&gt;Las plantas comienzan a crecer. De a poco tapan la ventana. La única ventana, la que está justo enfrente de mí y donde el pequeño rayo procura entrar para impactar certero en mi cabeza.&lt;br /&gt;Suena el timbre nuevamente. Ahora insistente, con ganas.&lt;br /&gt;La luz deja de ser y se transforma en manto negro. La pupila es una canica reluciente, destilando fuegos y furias. Pero la oscuridad no me molesta. La siento amiga, serena compañía con silencios afines a los míos.&lt;br /&gt;Otro timbre. Se esconde tras el sonido de las máquinas. Al lado construyen un edificio. El gigante de cemento todavía descansa, hecho un feto de arena y palas. Subo Clarín. Ahora es una letanía monocorde, un canto lleno de piedras rugosas y afiladas.&lt;br /&gt;Marvin me mira, insistente. Quiere abrir, destruir el inmundo dedo que se posa otra vez sobre nuestro timbre.&lt;br /&gt;Yo miro la ventana. Cuadrado negro de hondura imprevisible. Las plantas desbordan el lienzo establecido y las hojas invaden mi cuerpo.&lt;br /&gt;Suena el timbre otra vez. Ya casi no lo siento.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112266885203449737?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112266885203449737/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112266885203449737&amp;isPopup=true' title='46 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112266885203449737'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112266885203449737'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/07/silln-chorro.html' title='Sillón a chorro'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>46</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112230679155477467</id><published>2005-07-25T12:52:00.000-03:00</published><updated>2005-07-25T18:53:56.553-03:00</updated><title type='text'>Harrison lo sabía (aunque Lennon lo cantase)</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ciro pone el disco. La púa baja suave, en un ralentí de imagen que acelera la pulsación y motiva la ansiedad. Es el mismo disco de otras veces, uno que siempre pusimos y que yo no quería escuchar más. Pero Ciro se encargaba de que yo lo percibiese. Él quería que sintiera las notas cayéndome sobre la cabeza, martillando la sien con su punzón neumático. Y una vez que la melodía me hubiese atravesado la mente de lado a lado, a través del agujero, del túnel al infinito y más allá, se podría acercar el ojo, esperar a que la pupila se transformase en agujero negro y ver la colección de monstruos y deformidades varias que habitan en lo más profundo de mis desechos mentales. Y entre las montañas de basura, desperdicios inútiles e historias abandonadas está ella, inmóvil, incólume. La deidad distante, balanceándose al son de la canción.&lt;br /&gt;La púa roza la superficie del disco. Primero el sonido sucio, denso, que sale fuerte por los parlantes viejos de madera. Los mismos que silenciaron pistas de baile de hace décadas, en los que mi padre agitaba masas que no tenían mayor preocupación que el largo de su cabello o el origen de sus mocasines. Ahora están en el final, dejados, abandonados a una música nueva, que poluciona el aire límpido de notas frescas transformándolo en una masa de distorsión en la que ellos no saben bailar, ni sacudir sus cajas de cartón robusto.&lt;br /&gt;La primera nota empieza a sonar, el rasguido de la guitarra que se hace fuerte, duro. El cuchillo empieza a asomarse de su vaina, amenazante. Lo miro y sé lo que va a pasar. Ciro también, pero es lo que busca. La terapia del sufrimiento, la llama él.&lt;br /&gt;Lennon me habla por el altavoz. Dice que está parado, con la cabeza entre las manos. Ni George, ni Paul están con él. Paul mueve su limosina, Harrison su arpa. Ringo, bueno Ringo nunca se sabe donde está. Pero Lennon se detiene en su caminata, con la guitarra al hombro, entre los matorrales que escudan la carretera hacia ninguna parte.&lt;br /&gt;Yo estoy en el sillón, luego en el piso, ahora revisando entre los discos viejos, disimulando entre tapas coloridas mientras la lágrima traicionera quiere escaparse por el costado. El techo parece ocultar las soluciones, aunque lo mire enojado, rogándole la respuesta. Ciro mira un libro, dos, tres. Repasa los lomos deglutiendo los títulos, en un acopio de información inútil pero reconfortante para su corazón de ratón de biblioteca. Yo viajo, lejos. Vuelo entre la tormenta que se desata furiosa, inclemente, sobre las casas que bordean mis ideas. Busco escaparme de ella, de su mirada filosa que me descuartiza en pedazos cada vez más pequeños. Soy yo el que se escapa, pero Winston dice lo contrario. If she´s gone I can´t go on. La persigo, innecesaria búsqueda que me lleva a ninguna parte.&lt;br /&gt;Ahora Lennon aporrea dulcemente la guitarra. The love will find a way, le dijeron una vez. Pero yo no le creo. Ciro probablemente sí. Está acostumbrado a vivir entre las sombras, haciéndole trampas al solitario. No espera nada más que lo que se puede esperar. Y eso le conforma.&lt;br /&gt;Los tipos te miran y se ríen, Lennon. Yo estoy casi solo. Ciro no me ve. No me quiere mirar. Sabe lo que pasa, lo que sucede. Y me lo dice: hey, you´ve got to hide your love away.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112230679155477467?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112230679155477467/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112230679155477467&amp;isPopup=true' title='51 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112230679155477467'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112230679155477467'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/07/harrison-lo-saba-aunque-lennon-lo.html' title='Harrison lo sabía (aunque Lennon lo cantase)'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>51</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112181617002542573</id><published>2005-07-19T20:35:00.000-03:00</published><updated>2005-07-19T20:38:41.120-03:00</updated><title type='text'>Tarzán era nerd</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No necesito más años. No me sirven. La espalda se dobla ante la carga, vencida por el dolor. Es una mochila inútil que nos hace caminar por ahí sin hacer ruido, como si fuésemos a despertar a algún gigante dormido que nos va a comer el lóbulo derecho. Nadie salta después de los 40. Empiezan a usar pantuflas y se deslizan sobre el piso de parquet. A veces empiezan a hacerlo con menos.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/Hand%20with%20reflecting%20globe%20-%20Escher.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/200/Hand%20with%20reflecting%20globe%20-%20Escher.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Barton, el señor que tiene moto, empezó a usar alpargatas a los veintipoco. Y no se las sacó más. Ahora toda su casa tiene moquet. Y él, sólo 25. Tampoco pido que me taconeen la vida, taladrándome el cerebro con una aguja punzón colocada en el talón. Es como el cascabel de los gatos, el cencerro de las vacas. Una alarma molesta que despierta instintos agresivos. Y avisa a los demás. Por eso no usaban tacos en la guerra. Nunca vi a nadie en "Combate en Vietnam" con unos de taco aguja.&lt;br /&gt;Los peores son los comprimidos. Los que pasaron por la prensa y quedaron con boca de garza puntiaguda. Una vez un pie me contó que los dedos no se sienten hacinados porque se retuercen y viven unos metros más atrás del campanario de la punta. Pero a veces no tienen otra alternativa y deben sobrevivir encimados, unos sobre otros en camas cuchetas. Pero es un status. Un símbolo del progreso. La piqueta fatal que avanza y afila las puntas redondas. Y ahora andan todas por ahí, Rita Mode, Ieru, VV McEachen, con los zapatos cinco talles más grandes, disfrazados de payasos a los que nadie teme. Y ellas no saben contar chistes. Ni tienen narices rojas.&lt;br /&gt;Los míos son bajitos, no muy cómodos y bastante fríos. Es más, no sé porque los uso. No es una obligación, pero el Gral. Casablanca impone y dicta parámetros que hay que cumplir. Y el que no, está afuera. Desterrado. No puede volver a pisar este lugar. He visto un montón de gente con championes de lona picando piedras en la Siberia, allá, pasando Aral y Vladivostok.&lt;br /&gt;Los calzados bajitos son rebeldes, por eso se pelean con los que cuidan las puertas de los lugares de agitar culos. Con muchos de ellos. Es cuestión de acercarse a la puerta y el mamut deforme que la custodia gira su cuello con cierto esfuerzo, mira hacia abajo y me sumerge en el oscuro mundo de los desterrados. Y tengo que irme, arrastrando a Jota, Ciro, Mochuelo Joe y quién esté conmigo hacia un lugar más permisivo. Cómo la calle Piragua o la rambla del río Foto. Y ahí me descalzo. Y parado en mis medias marrones me deslizo por la loma de pasto hacia abajo. Con todo el viento en la cara. Mientras, en el carro, Gus devora una completa tras otra. Mochuelo Joe corre hacia él. Yo vuelvo a subir la loma. Otra tirada más. Quizá la velocidad deje atrás a mis ideas, que no me quieren acompañar.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112181617002542573?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112181617002542573/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112181617002542573&amp;isPopup=true' title='35 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112181617002542573'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112181617002542573'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/07/tarzn-era-nerd.html' title='Tarzán era nerd'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>35</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112181611997684130</id><published>2005-07-19T20:34:00.000-03:00</published><updated>2005-07-19T20:35:19.976-03:00</updated><title type='text'>Yo contra los gigantes</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El lugar era normal, como tantos otros de su misma clase. Muchas góndolas llenas de productos, colores, y deformidades varias. Era exactamente igual a cualquiera de los mercados ganimedienses, pero éste era más grande. Mucho más grande. Claro, la gente de Mouro era exagerada. Su constante tendencia a agigantar las cosas contrastaba con la teoría empequeñecedora de Ganímedes. No prefiero ni una ni la otra. No quiero a ninguna. Los primeros son ruidosos, los otros callados. Por eso hay que irse. Ahí viene el cohete, súbanse y huyamos. No se olviden de cerrar la puerta.&lt;br /&gt;Hay una pecera gigante de plástico. Está llena de música empaquetada, en forma de discos metálicos. Yo los uso de freesbee. Ellos los colocan en un aparato y no paran de mover el cuerpo. No se cansan. Y festejan alborozados ante cualquier eventualidad. ¿Se muere el tío? A bailar a la esquina. ¿Compramos un nuevo auto? Toda la familia moviendo las caderas. A ver abuela, levántese del sillón. Y cuando llega el verano se reúnen todos y no dejan de menearse. Y van muriendo de a uno. De a poco. Con las horas las muertes son más. Y los cadáveres quedan en la calle, por donde otras personas pasan y desfilan y vuelven a morir. Con las horas, el piso de baile se convierte en una morgue de cuerpos coloridos. Pero ellos siguen bailando. Y amanece. Y el sol les quema la piel. Entonces se van a bailar a la arena. Desenfrenados. Locos. Como si el mundo fuese a acabar en unas horas y de ello dependiesen sus movimientos.&lt;br /&gt;Y luego en la calle todo es paz. Vienen los de las escobas y barren. Barren papeles, guirnaldas y cuerpos. Muchos cuerpos que son tirados en enormes baldes. Así, la calle queda limpia. Lista para la noche siguiente. Para seguir bailando.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112181611997684130?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112181611997684130/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112181611997684130&amp;isPopup=true' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112181611997684130'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112181611997684130'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/07/yo-contra-los-gigantes.html' title='Yo contra los gigantes'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112181605843627508</id><published>2005-07-19T20:32:00.000-03:00</published><updated>2005-07-19T20:34:18.443-03:00</updated><title type='text'>Pequeño de musgo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El ojo es profundo. Un abismo gigante donde se agitan fantasmas que no puedo ver. El color verde del iris tiñe la visión y me da paz. Ahora respiro. Mientras, él sigue mirando y brillando como diamante pulido.&lt;br /&gt;Su padre lo arrastra, mientras él se lleva a la boca un aparato ruidoso de color celeste. Lo sigo, sigiloso para que el mayor no se dé cuenta. Él sonríe sin saber la razón. No sabe lo que hace ni porqué lo hace. Al menos puedo creer eso. Pero su mirada sigue clavada en lo más profundo y me retuerce las tripas. Me está diciendo cosas, me puede ver. Mi cuerpo se vuelve transparente, con una bola roja que no deja de latir. Y él golpea. Con su rayo verde golpea. Es un apretón firme pero suave a la vez. Me dice que está. Y entiende. Mucho más de lo que pensaba. Ve la tristeza y me acaricia el pelo. Me obliga a recostarme. Me cubre con el acolchado. Dice palabras susurrantes al oído. No puedo entender los términos, pero sí lo que quieren decir.&lt;br /&gt;Y él continúa con su balbuceo incongruente. Agita el aparato celeste, que resuena a pedregullo. Y vuelve a mirar. Ahora busca el punto doloroso, el quiste maléfico que no deja respirar. Que no deja progresar. Lo tiene encerrado en su pequeño puño. Tan pequeño como para recibir otro más, tantos como sean necesarios.&lt;br /&gt;El pequeño tira fuerte al tiempo que me envía una risa de dos dientes. Yo no saco la mirada del ojo. No quiero mirar hacia el abismo, aunque él me anima a hacerlo. Me incita a asomarme a la pendiente. Y cuando lo hago, me empuja en una caída interminable, que choca con fotos y pedazos de sucesos que ya pasaron. Hace mucho. Y que nunca voy a volver a tener. Y me encuentro en el fondo, nadando en un mar de musgo verde. Acolchonado. Y no me quiero ir de ahí. El pequeño no dice nada. No le molesta mi presencia. El señor mayor tira del carrito. Nos movemos. Yo sobre el musgo y él con el aparato en la boca. Pero no quiero salir.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112181605843627508?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112181605843627508/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112181605843627508&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112181605843627508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112181605843627508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/07/pequeo-de-musgo.html' title='Pequeño de musgo'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112120552415375615</id><published>2005-07-12T18:58:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T18:58:44.153-03:00</updated><title type='text'>Hágalo y acepte las consecuencias</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/R135.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/320/R135.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112120552415375615?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112120552415375615/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112120552415375615&amp;isPopup=true' title='25 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112120552415375615'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112120552415375615'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/07/hgalo-y-acepte-las-consecuencias.html' title='Hágalo y acepte las consecuencias'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>25</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112120547756501216</id><published>2005-07-12T18:57:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T18:57:57.566-03:00</updated><title type='text'>Australiamente</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La cápsula te cubre. Te rodea y no puedo acercarme. Es un vidrio frágil, pero se que mis pocas fuerzas no bastan para romperlo. Entonces me quedo mirando, contemplando esa hermosa pecera que te contiene.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112120547756501216?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112120547756501216/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112120547756501216&amp;isPopup=true' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112120547756501216'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112120547756501216'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/07/australiamente.html' title='Australiamente'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112120543452348104</id><published>2005-07-12T18:55:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T18:57:14.530-03:00</updated><title type='text'>A pesar de Tristar</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Necesito comprar uno. Cero kilómetro. Lo más nuevo posible, para así poder destrozarlo a gusto. Porque eso es lo que siempre hacía: los destrozaba. Y cuando el estado era lamentable y el aire empezaba a transformarse en una masa viscosa y sin forma, era en esos momentos en que una pequeña voz me recordaba la fecha de vencimiento.&lt;br /&gt;Por eso vine a la feria de Tristar. No me gusta este lugar. Es una comunión de elementos y de gentes extrañas, y cada una de ellas vende más objetos y cosas aún más extrañas. No se qué comprar, porque dudo sobre la mercadería a la venta, si los señores de cara extraña o lo que está en el suelo, delante de ellos. Por eso no pregunto. Sólo camino entre las filas de personas que son llevadas por la multitud. Como si fuese una fuerza centrífuga desconocida, uno debe introducirse entre la gente y dejarse llevar. Y la Fuerza es proporcionalmente contraria al lugar al que uno quiere ir. Así, desde una lona cubierta de repuestos de moto nos trasladamos a una montaña de almohadas usadas, envueltas en fundas de los power rangers. Sin pedirle el traslado a nadie. Al menos es gratis.&lt;br /&gt;Ese día Ciro buscaba una nueva fuente de distracción, que lo obligara a salir de la cueva cósmica en donde vivía. Se arrastraba con su boa a cuestas, la carga roja a la espalda y la pequeña niña a un costado. Más atrás venía Gus, revisando las montañas de objetos mecánicos inutilizables al tiempo que se enfrascaba en discusiones con terminología inentendible para un simple mortal. Jota no estaba, o parecía no estar. Flotaba en una nube voladora y cada tanto, cuando algo llamaba su atención, descendía en su búsqueda. Yo los seguía, con la Mole bien cerca mío, jugando a las sombras. Su presencia tranquilizaba, como un bálsamo pacifico que me obligaba a cerrar la boca antes de empezar a hablar.&lt;br /&gt;Gus buscaba por todos lados. Siempre. Búsqueda sin un objetivo claro pero búsqueda al fin. Jota no. Jota esperaba la victima ideal e iba a por ella.&lt;br /&gt;Y generalmente no fallaba. Disparaba los dardos envenenados uno tras otro.&lt;br /&gt;Y acertaba.&lt;br /&gt;Y el premio era genuino, tangible.&lt;br /&gt;Y Jota lo escondía en el teléfono, feliz por sumar otro a la colección.&lt;br /&gt;Yo seguía buscando un pulmón. Uno nuevo, transparente, sin uso. Éste no resistiría otro invierno. Al menos sin la constante tos que anunciaba mi presencia. Pero no era fácil encontrar pulmones. El tío Ed lo había hecho más fácil. Le compraba a un antiguo socio, de su época de vendedor de pan. El hombre, un tal Ernesto Camargo, había cambiado las hogazas por los corazones. El negocio era más rentable y ahora Ernesto paseaba su Lincoln Continental por la rambla del río Foto. El tío Ed iba a todas las liquidaciones. Y allí encontró el corazón nuevo. Revolviendo en un pila que decía "todo por 3 pesos". Y cuando lo tuvo, volvió al carro de chorizos, a mostrar la nueva adquisición. Orgulloso, brindó con un completo sin pickles.&lt;br /&gt;Pero ya no había más liquidaciones. Al menos hasta el invierno siguiente. Ahora estábamos en plena zafra de pulmones.&lt;br /&gt;Ciro se abre hacia un costado. Ve algo en una loneta cercana. Son páginas. Amarillas, marrones, azules. Paginas de libros olvidados. Paginas que nunca llegamos a escribir. Una habla de un viaje en Impala hacia al Este. Otra de conversaciones bajo el techo de quinchado. Dos cuentan la historia de los cuatro y el vodka. Ciro las pasa una tras otra. Devora lo que precisa y lo demás lo deshecha. Hace un gesto y me acerco. Pero cuando las tomo entre mis manos, se deshacen en polvo. Entonces él me las cuenta. Una por una explica las aventuras mas aburridas de alguien completamente normal. Pero le gustan. Sus ojos brillan y tengo que bajar la mirada. Los oídos siguen abiertos y escuchan. Y registran. Uno tras otro se clavan en la mente los recuerdos de gente que creo conocer aunque nada me diga lo contrario. Y Ciro los transmite. Es un archivista. Un ratón de biblioteca que guarda en ficheros todo lo que sucede. Y luego lo escupe de a gotas. Dosificado, cuidando quién es el destinatario de la confesión como si estuviese a punto de revelar el secreto de la existencia humana.&lt;br /&gt;Por eso miro hacia el piso. Busco evitar la mirada reveladora. Me distrae la cola de un conejo blanco que se asoma bajo una mesa. El tipo me mira, entrecierra los ojitos rojos y se va. Lo sigo con la mirada y quiero ir tras él.&lt;br /&gt;Pero la Mole me toca el hombro. Hay un hombre con un organillo y un monito. "En realidad el mono es el dueño disfrazado" dice la Mole. Y le creo. Siempre le creo a la Mole. Y comenzamos a alejarnos. Ciro se queda allí, la mirada clavada en mi espalda mientras la pequeña le tironea del brazo y lo aleja de Gus. De Jota, que conversa animadamente con una vendedora de pochoclo. De mi, que sigo mirando el conejo, como si nada de eso pasara en ese instante. Y Ciro camina hacia atrás, dando pasos firmes pero tambaleantes. Lanza una última mirada. Sabe que lo entendí. Aunque a veces parezca lo contrario.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112120543452348104?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112120543452348104/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112120543452348104&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112120543452348104'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112120543452348104'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/07/pesar-de-tristar.html' title='A pesar de Tristar'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112080270376076609</id><published>2005-07-08T03:01:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:00:26.180-03:00</updated><title type='text'>Rambla de carbones amarillos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La rambla se perdía lejos, en un punto difícil de distinguir. No sé si era el limite de la calle o el comienzo de la tormenta. Porque se acercaba una tormenta. Negra, maciza. Nubes redondas como jabones espumosos, algodonadas, llenas de agua infecta y oscura. Iba a llover en cualquier momento. Por eso esperaba. La Mole también esperaba. Me hacía compañía, aunque a veces no estuviera. Porque él se va de a ratos pero vuelve enseguida. Y asiente suavemente a mis preguntas, con un cierto dejo de sabiduría sobrenatural.&lt;br /&gt;Mientras la Mole ocupa todo el espacio bajo el techo, yo me entretengo mirando la única estrella que en este momento me saluda. Me gusta la Estación. Pero no las palomas. Y en la Estación Central de Barkir la única compañía son las palomas y los ratones. Las palomas en realidad no son mucha compañía porque duermen. Duermen mucho. No les gusta trasnochar. En el caso de que alguna llegue tarde a la comunidad, es expulsada de inmediato. Hay pocos juegos de llave y a las 10 de la noche ya deben de estar todas colgadas en el llavero, el que está junto a la viga marrón, enmohecida por el tiempo... y por el moho. Es claro: el moho, enmohece. Nunca me gustó mucho la palabra moho. Es como si quisiera decir moco y alguien me pusiese una mordaza en la boca en el momento justo. Y así sale&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/Z4980V.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/200/Z4980V.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;: moho.&lt;br /&gt;Las nubes comienzan a moverse lentamente. Se van al sur, a la patagonia o algún lugar de esos. Dicen que les gusta el hielo y los glaciares. Yo tenía un amigo que quería ver el hielo y se fue al sur. Bueno, se llevó un amigo con él. Allá deben de estar los dos: Enrique y Cáncer. Hermosa pareja.&lt;br /&gt;Ahora las nubes deciden hacer un firulete y volver hacia atrás. Yo agarro las llaves de mi vehículo y me subo. Le cuesta arrancar, como siempre. El bólido amarillo ya no es lo que solía ser. Corcovea, escupe humo gris y sale dando tumbos. Es el auto más rebelde que vi jamás. Ni Gus pudo domarlo. Pero me sigue gustando. Prefiero su rodar mundano y pedregoso antes que la comodidad eléctrica del botón. Vuelta a las manivelas. Recuperemos los ventanucos. El ABS no nos vencerá.&lt;br /&gt;Enfilo por la rambla rumbo hacia el puerto. Dos containers de balancean en el aire. Danzan. Bailan al son de una música de fierros y metales preciosos. Músicos coreanos, polacos y rusos ejecutan una hermosa sinfonía. Son la orquesta Inarmónica del Muelle Portuario. Los escucho atentamente mientras el checo acomete con su solo de violín. Mientras, el container azul hace un salto ornamental para posarse suavemente sobre la cubierta de un carguero. Ahora el coreano golpea con furia los timbales mientras un perro lame la nafta de un charco.&lt;br /&gt;Una nube se posa sobre mi y comienza a seguirme. La Mole saca el encendedor y prende su armado. Ahora arma. Antes no. Yo siempre desarmé. Desarmé cigarrillos, religiones, parejas, vidas ajenas. Ahora opto por desarmarme a mí mismo. Y ando por ahí con los pedazos colgando, algunos a medio atornillar. Otros se sostienen por inercia o por algún pegamento muy potente de los que antes compraba. Ya no. No tengo ni dinero ni ganas. La Mole me pasa una oreja y da una pitada. No habla mucho, sólo mira. Quiere ir a ver el mar. Desde arriba del cerro. “Quiero ver el mar en un día de tormenta” me dijo. Y yo asentí. No le puedo decir que no. Mientras, él se rasca el costado, como siempre lo hace. Piso duro el acelerador. El frío se cuela por las rendijas del techo de lona. La Mole lo sufre más que yo. Su cabeza está a una distancia considerablemente menor del techo que la mía. Por eso sus rulos se agitan con el viento. Y el cigarro escupe sus cenizas hacia los costados a medida que ganamos velocidad. El cerro se acerca a nosotros. Las luces forman un camino elevado de fósforos encendidos, que se queman lentamente mientras el rocío les corroe las entrañas. La Mole me mira y sonríe. Extraño gesto que no hace más que aumentar mi incertidumbre. No me habla. Pocas veces lo hace. “Quiero ver como los rayos le pegan duro a la isla” había dicho. Y se calló. Por eso es tan grande. Las palabras que ahorra se van depositando en su estómago, a la espera de ser usadas, volcadas en algún sitio. El tiempo lo ocupa fumando. Inhala el aire con placer y cara de chino. Señala el cerro, mientras el humo escribe algo en el aire. La Mole está feliz. Por un rato, estaremos cerca de nuestra utopía diaria. La fuerza centrífuga de Ganímedes es muy fuerte y nos jala hacia el centro. Por eso aceleramos. El aire allá arriba es más fresco. Más puro. Y ya con respirar estamos contentos. Respirar. Fuerte hasta que los pulmones exploten. Y cuando estallan, los colores pueden verse desde toda la ciudad, que aplaude conmovida ante la partida de otro hijo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112080270376076609?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112080270376076609/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112080270376076609&amp;isPopup=true' title='11 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112080270376076609'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112080270376076609'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/07/rambla-de-carbones-amarillos.html' title='Rambla de carbones amarillos'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112080244843581097</id><published>2005-07-08T02:58:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:01:05.523-03:00</updated><title type='text'>Surfear la vereda</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Era un pato. Yo lo pude ver. O quise creer que lo veía. El tipo vino lentamente nadando hacia mí, me miró y cuando quise preguntarle algo se hundió en el agua turbia. Jota no lo pudo atrapar. Ciro dormía, enrollado en su bufanda de boa que le apretaba el cuello hasta morir. Era un ser incorporado, un parásito infecto que se había instalado en su cuello desde hacía años. Pero a Ciro no le molestaba. La dejaba hacer y la quería como a una amiga. Y la bufanda iba con nosotros a todos lados y se pedía una vuelta de vodka con naranja, lo que más le gustaba.&lt;br /&gt;El pato asoma la cabeza por el espacio entre los dos asientos de adelante. Me mira y se vuelve a hundir. La radio escupe música armoniosa. Creo que es « No rain ». Me río por la ironía y miro al cielo. El viejo me odia, yo lo sé. No le gustó que lo insultara en la ruta. Menos cuando mi niña tuvo que irse temprano, a solo cinco años del amanecer. Ahora le hace guiños a mi hermana, le tira piropos y le promete el paraíso eterno. No puedo más que mirarlo fijo. No le temo, pero el vidrio que nos separa es cada vez más grueso. Por eso ya no me escucha, ni yo a él. Por eso me manda sus aguas inmundas y podridas.&lt;br /&gt;Ahí está la bayerischen de Gus. En el medio del océano. Un océano que va de vereda a vereda. Flotamos a la deriva y nos dejamos llevar, mientras Gus golpea infructuosamente el volante. No hay electricidad. No hay arranque. No hay escapatoria. Sólo hay que esperar que el diluvio cese y las aguas bajen. Jota dibuja seres deformes en el vidrio empañado. Ríe como un poseído y cinco o seis pequeños de antenas puntiagudas se escapan por una de sus orejas y se cuelan por la rendija de la ventana. La mente de Jota nos habla. Tiene miedo de quedarse a solas con él. Y con nosotros. Gus no entiende que pasa. Empina la cerveza y se rasca la nuca. El pelo parece una maraña desubicada. Gus grita. Mira por la ventana y grita desaforado. Es un idioma extraño que sólo él entiende. Palabras importadas de otros lugares, de otras culturas. No sé. Ciro sigue durmiendo. O haciendo que duerme. El ojo derecho parece controlar todo. Es que Ciro no puede dejar nada librado a la suerte de los demás. Y cuando lo deja, los cuatro ya conocemos lo que pasa. El pato se escapa por la ventana de Gus, que en ese momento comía una hamburguesa. Completa, con carrito, bujías y mangones. Jota y Ciro hablan. Siempre hablan. De mundos raros, de colores y plasticinas. Y yo estoy por ahí. Pero en realidad no estoy mucho. Hago la plancha y floto sobre el agua. El pato me empuja hasta la boca de tormenta, donde el caudal se vuelve cascada. La lluvia cesa y el primer rayo de sol aparece atrás del nylon negro que cubre el cielo. Y nos ilumina. El viejo me sigue necesitando acá. No sé para qué.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112080244843581097?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112080244843581097/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112080244843581097&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112080244843581097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112080244843581097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/07/surfear-la-vereda.html' title='Surfear la vereda'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112053538292660075</id><published>2005-07-05T00:38:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:01:23.470-03:00</updated><title type='text'>Ieru</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Conozco la palabra. Es fácil. De chico la repetía más seguido, seguramente a causa de las muchas veces que hacía algo que no debía hacer. Mi boca siempre fue más rápida que mi cerebro, emitiendo palabras feroces, rápidas. Uno atrás del otro salen los buques de defensa, mi primer armadura. Y tras esa boca desencajada, echando espuma como perro rabioso, se esconde el espíritu frágil de alguien que no sabe dónde está. De alguien perdido, sin rumbo. Sin una brújula para guiarse.&lt;br /&gt;Y cuando me encuentro con personas como vos, es cuando mi furia se desata con mayor ímpetu. No sé por qué. Pero pasa. Los dardos envenenados salen uno tras otro y se clavan en lo más profundo, en lo más doloroso. Quizá sea el arma del que no sabe defenderse diferente, del que tiene miedo a ser tumbado antes que pueda ensayar una mínima defensa. Porque sé que es así. Porque vos tenés las armas para hacerlo, para dejarme tirado sin respirar, pidiendo clemencia. Pero no las usás. En cierta medida me temés. A lo que haga. A lo que pueda decir. Por eso me adelanto y antes que puedas hacer algún movimiento ya estoy sobre vos en un salto felino. Y muerdo. Muerdo fuerte. Me protejo. Es todo un asunto de ataque y defensa. De protegerse y ser protegido. No es fácil abrir el caparazón y dejar entrar a todo el mundo. Nadie está invitado a mi fiesta. Quiero pasarla solo. Sin más invitados que mis egos y mis reflejos en el espejo. Y me miro, a veces de costado y pocas veces, muy pocas veces de frente. Y a veces vos lo lográs. Podés girar ese espejo y ponérmelo delante de la cara para que me pueda ver la punta de la nariz. Y el mundo se empieza a desmoronar, a caerse a pedazos cuando veo que lo que soy no es lo que es. Desde adentro empieza a trepar la bestia dormida y me ataca. Me golpea una vez, dos, tres. Me resisto a caer pero ella empuña una arma mucho más poderosa. Vos la ayudás. Le das apoyo. Y ella me consume las tripas y a mí me duele. Me duele mucho aunque crea que no puedo hacer nada a cambio. Sé que el problema no está en cambiar, en tratar de evitar mis demonios. El problema está en hacerlo. El mundo está lleno de teorías volando por allí, pero a veces cuesta sacar el calderín y bajar una a tierra. Y quiero que me ayudes. Que estés al lado mío. No que me sigas, de lejos, como una geisha descalza, sino que permanezcas cerca, donde te pueda ver, donde sé que siempre vas a estar. Porque es más el sonido del vacío que queda cuando desaparecés que la furia inmensa que siento cuando hacés esas cosas que vos hacés. Por eso lo digo, una y mil veces si es necesario. Repito esa palabra. Sé que no me redime ante las culpas que cargo, pero por lo menos te demuestra que puedo darme cuanta cuando me equivoco. La repito. Pero para adentro. Vos sabés cuál es.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112053538292660075?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112053538292660075/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112053538292660075&amp;isPopup=true' title='15 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112053538292660075'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112053538292660075'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/07/ieru.html' title='Ieru'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112053467890571482</id><published>2005-07-05T00:35:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:01:48.056-03:00</updated><title type='text'>Pastizal</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¿Por qué me cuesta tanto moverme? ¿Desplazarme como una persona normal entre tantas matas inmensas de pajonales que no me permiten ver con claridad y saber qué es lo que hay del otro lado?&lt;br /&gt;Porque siempre creo saberlo. Y si no lo sé, lo invento. Creo historias inverosímiles muchas veces, pero otras cargadas de una sinceridad que ni mis ojos pueden ver. Y la verdad emite destellos que me hacen entrecerrar los ojos. La pupila se empequeñece y no se puede mirar. Fijo. Entonces optamos por seguir de largo y observar la vereda de enfrente, seguramente mucho más hermosa que ésta que acabamos de transitar. Pero en el fondo, muy adentro, sabemos que evitamos el brillo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112053467890571482?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112053467890571482/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112053467890571482&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112053467890571482'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112053467890571482'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/07/pastizal.html' title='Pastizal'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112002406599054108</id><published>2005-06-29T02:45:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:02:11.876-03:00</updated><title type='text'>Culo del mundo</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/Culo.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/320/Culo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;Cuando me hablaban del culo del mundo nunca me imaginaba algo así...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112002406599054108?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112002406599054108/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112002406599054108&amp;isPopup=true' title='13 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112002406599054108'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112002406599054108'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/06/culo-del-mundo.html' title='Culo del mundo'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112002390874751408</id><published>2005-06-29T02:40:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:02:31.320-03:00</updated><title type='text'>Fotograma de auto</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Claro que no puedo saber lo que va a pasar. Pero puedo intentarlo. Puedo imaginarme razones, momentos, situaciones y en base a eso elaborar un posible desenlace. O no?&lt;br /&gt;No es fácil saber que hacer cuando la ves venir hacia ti, lanzada en carrera, con todo su peso, su oscuridad y su aliento fétido y cuando llega, WHAAAM, y ya no puedes hacer nada más. Sólo te resta esperar. Ver que sucede. Y ahí vienen todas esas historias de la luz blanca al final del túnel, de que personitas pequeñas y con un halo de luz a su alrededor te vendrán a buscar y te guiarán dulcemente mientras una música celestial suena al fondo. A la mierda con los ángeles y todas esas estupideces. No puedo creer en cosas que no veo. Sólo puedo ver que esa jodida camioneta viene hacia mi a toda velocidad. Tampoco alcanzo a distinguir una intención de frenar la marcha. Es un gigante con intenciones de arrollarme y mandarme al otro lado. Bueno, en realidad no conozco sus intenciones. Tampoco creo que piense en pasarme por arriba pero su actitud no me demuestra otra cosa. Ahora está más cerca. Estoy relamente jodido. Chau a todo. Adiós a mis helados de chocolate, a mis tardes tirado escuchando música, a mis veranos en la playa. Pienso en la posibilidad de sobrevivir. No me gustaría quedar convertido en una planta unicelular, chorreando baba por la comisura de los labios mientras un ejército de enfermeras me coloca caños por aquí y otro por allá. Una silla de ruedas no estaría tan mal, comparando situaciones, claro. Por lo menos desarrollaría los músculos de los brazos. Hasta me podría tatuar un ancla. Sería el “tipo salado de la silla rodante”. Igual, nunca fui muy bueno para el fútbol. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;Nos separan sólo unos metros. Las luces me encandilan si miro por el espejo. Es como la sensación que te produce un bulldozer gigante que está por aplastarte. Ves las orugas deslizándose lentamente, tu no te puedes mover, la máquina avanza. Nunca fui aplastado por una cosa semejante, pero supongo que debe ser algo similar. &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/Hongo%20at??mico.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/200/Hongo%20at%3F%3Fmico.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ya estoy preparado. Me despido mentalmente de todo. A sentarme en una nubecita y mear para abajo. Porque, por si no lo sabían, ese es el origen de la lluvia. Son uno montón de enanos de cabellos enrulados, dorados y radiantes que a la orden de un tipo barbudo hacen sus necesidades sobre nosotros. ¿Nunca sintieron que sus vidas son un gran water a donde va toda la mierda?&lt;br /&gt;Es el momento. Ya puedo ver el camino iluminado delante de mí. El maldito túnel con su musiquita de mierda. No se si tendré que desprenderme el cinturón para ir hasta allí. Capaz que entro con auto y todo. ¡Quien lo diría! El paraíso con parquímetro. Espero que no haya cepo, porque estoy sin dinero. Llega el segundo esperado y a la infeliz de la camioneta se le antoja frenar, hacer una maniobra extraña y rebasarme. Puedo sentir su motor rugiendo cuando pasa a mi lado. Es más, creo que puedo ver al chofer saludando a través de la ventana. Ahora sigue de largo y se pierde calle abajo. Y yo acá. Como un idiota. Sentado en mi auto esperando a que la luz cambie.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112002390874751408?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112002390874751408/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112002390874751408&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112002390874751408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112002390874751408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/06/fotograma-de-auto.html' title='Fotograma de auto'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-112002355523254670</id><published>2005-06-29T02:33:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:02:49.016-03:00</updated><title type='text'>Usura de miedo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Los pedazos se caen a medida que las letras comienzan a aparecer. Pero no sirve el conjuro. La lejanía es más fuerte y yo no logro quebrarla. Nunca. Tu sentir no logra acompasarse con mi avidez de cariño, ese cariño que nunca sentiste ni pensás sentir. Porque no te arriesgás. Porque no querés ser utilizada. Porque nunca diste más de lo que quisiste. Siempre lo mínimo para sobrevivir. Nunca te exigí dedicación. Nunca te exigí exclusividad, ni sometimiento, ni silencios. Nunca te pedí algo. Pero el terror es más poderoso y decides huír. De mí. Y yo no puedo seguir viviendo a tanta distancia, con todo el dolor guardado dentro del pecho y pidiendo permiso para salir.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-112002355523254670?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/112002355523254670/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=112002355523254670&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112002355523254670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/112002355523254670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/06/usura-de-miedo.html' title='Usura de miedo'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111984415829994940</id><published>2005-06-27T00:42:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:03:24.506-03:00</updated><title type='text'>Parking</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/051_5046.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/320/051_5046.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ésta es mi calle, que a veces parece en subida y a veces en bajada, según de que lado vengo, claro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Y ése es el bólido amarillo, la flecha dorada. Está roto, algún problema en la monocinética, seguro. Pero mi amigo Gus puede arreglarlo. Y con una simple bebida burbujeante soluciono el pago. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;"Gus, su tallerista amigo", Jean Georges se lo recomienda. Todo Ganímedes acude a sus servicios.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Y al llegar se pasa por el control severo del señor de las voces, quién escruta con la mirada al recién llegado e inmediatamente ejecuta un sonido simple, llano y gutural para avisar la presencia de un nuevo cliente. Y después se va, tranquilo, en su bicicleta rodado 16, pequeña, de su hija Clodomira.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111984415829994940?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111984415829994940/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111984415829994940&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111984415829994940'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111984415829994940'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/06/parking.html' title='Parking'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111984359799738106</id><published>2005-06-27T00:39:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:03:45.583-03:00</updated><title type='text'>Las ideas se vuelan si el cerebro no tiene la capota.</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hay que implementar un nuevo método para poder capturarlas. Porque de a poco se empiezan a volar y cada vez quedan menos. Barton, el señor que tiene moto, las deja caer por ahí, de a una o de a muchas. Y, seguramente, Melchor, Verde o Rita vendrán tras él a buscarlas. Y las levantarán y las guardarán para si mismos. Aunque nunca las implementen, ni las usen, ni las llevan a la práctica.&lt;br /&gt;Porque el cielo de Ganímedes está surcado de teorías. De toda índole. De toda clase y color. Sus habitantes las elaboran constantemente y las dejan ir. Las liberan al aire, en un gesto de hermoso libertinaje. Es el día de la liberación de la teoría: hay fuegos artificiales y un acto en la plaza pública con su posterior desfile de motos alrededor. Luego las personas pasan y depositan sus teorías en un gran arcón y, ante la muchedumbre que los viva, enumeran una a una las hermosas y fantásticas ideas que han craneado en todos estos años y que nunca han llevado a cabo, cerrando sus elaborados discursos con la que, en ese momento, depositarán en el cofre gigante de madera rojiza. Invariablemente, el último en la lista de oradores es Sebastián, que a veces no renuncia a mantener su teoría y se esconde en su guarida para evitar perderlas. Pero en esos casos, la división oficial lo va a buscar a su casa, donde es sometido a la terapia del convencimiento. Y sus ideas terminan, como todas, en el arcón. Luego el arcón es trasladado por el pueblo, feliz de llevar el fruto de tanto pensamiento inteligente. Y así, cantando y en medio de malabaristas y lanza fuegos zancudos, el arcón es depositado en el Archivo Oficial de Arcones de Ganímedes, en el último lugar que está vacío. El 2005.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no participo. Mis ideas son poquitas, nimias. Por eso las guardo en el bolsillo derecho y jugueteo con ellas en el ómnibus.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111984359799738106?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111984359799738106/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111984359799738106&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111984359799738106'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111984359799738106'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/06/las-ideas-se-vuelan-si-el-cerebro-no.html' title='Las ideas se vuelan si el cerebro no tiene la capota.'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111984344576323924</id><published>2005-06-27T00:26:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:04:50.333-03:00</updated><title type='text'>Escombros</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/ginsberg.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/320/ginsberg.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Si uno mira para arriba los puede ver caer. Son escombros. Hay grandes y más pequeños, pero todos son escombros, restos, desperdicios, pedazos de algo que se rompe y sea cae.&lt;br /&gt;La vecina sale a la vereda y los barre. La señora toma el té con sus amigas, mientras ve pedazos de pedregullo corriendo por la rambla. El oficinista esquiva una piedra grande, que lloriquea con voz lastimera por un pedazo de metal. Y yo también los veo, en el semáforo, en la esquina y en el hall del edificio que está en la esquina. Y qué? Tengo que hacer algo? No, no hago nada. Sólo protesto y grito y pataleo porque ensucian mi visual, me molestan en mi camino, perturban mi almuerzo. Y, como la señora, saco mi enorme escoba y los barro de mi mundo. Los elimino y ahora no existen. Es mejor así. Todo parece más limpio.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111984344576323924?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111984344576323924/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111984344576323924&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111984344576323924'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111984344576323924'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/06/escombros.html' title='Escombros'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111984274967054860</id><published>2005-06-27T00:17:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:05:20.026-03:00</updated><title type='text'>Song of Childhood</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Llegué a este ¿poema? ¿canción? a través de la película "Las alas del deseo" de Wim Wenders. Y me gustó. Por eso está acá. Compren el pop y disfruten.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;When the child was a child It walked with its arms swinging, wanted the brook to be a river, the river to be a torrent, and this puddle to be the sea.&lt;br /&gt;When the child was a child, it didn’t know that it was a child, everything was soulful, and all souls were one.&lt;br /&gt;When the child was a child, it had no opinion about anything, had no habits, it often sat cross-legged, took off running, had a cowlick in its hair, and made no faces when photographed.&lt;br /&gt;When the child was a child, It was the time for these questions: Why am I me, and why not you? Why am I here, and why not there? When did time begin, and where does space end? Is life under the sun not just a dream? Is what I see and hear and smell not just an illusion of a world before the world? Given the facts of evil and people. does evil really exist? How can it be that I, who I am, didn’t exist before I came to be, and that, someday, I, who I am, will no longer be who I am?&lt;br /&gt;When the child was a child, It choked on spinach, on peas, on rice pudding, and on steamed cauliflower, and eats all of those now, and not just because it has to.&lt;br /&gt;When the child was a child, it awoke once in a strange bed, and now does so again and again. Many people, then, seemed beautiful, and now only a few do, by sheer luck.&lt;br /&gt;It had visualized a clear image of Paradise, and now can at most guess, could not conceive of nothingness, and shudders today at the thought.&lt;br /&gt;When the child was a child, It played with enthusiasm, and, now, has just as much excitement as then, but only when it concerns its work.&lt;br /&gt;When the child was a child, It was enough for it to eat an apple, … bread, And so it is even now.&lt;br /&gt;When the child was a child, Berries filled its hand as only berries do, and do even now, Fresh walnuts made its tongue raw, and do even now, it had, on every mountaintop, the longing for a higher mountain yet, and in every city, the longing for an even greater city, and that is still so, It reached for cherries in topmost branches of trees with an elation it still has today, has a shyness in front of strangers, and has that even now. It awaited the first snow, And waits that way even now.When the child was a child, It threw a stick like a lance against a tree, And it quivers there still today.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;De Peter Handke.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111984274967054860?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111984274967054860/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111984274967054860&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111984274967054860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111984274967054860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/06/song-of-childhood.html' title='Song of Childhood'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111942846721601759</id><published>2005-06-22T05:13:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:05:42.736-03:00</updated><title type='text'>Mi tío Ed</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mi tío Ed perdió el corazón. Lo dejó en el mostrador de un carro de chorizos. Para cualquiera que pasase por allí, vería un montón de tripas retorcidas y sanguinolientas. Pero pensaría que es otra porquería-bomba-al-estómago que estos locales producen. Es más, querría agregarle un poco de ketchup o salsa picante para hacerla más llevadera: "claro, estaba muy cruda".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mi tío dejó el corazón allí y se fue en su taxi amarillo. A recorrer la ciudad de Barkir, a orillas del río Foto que bordea el lado sur. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El tío no se dio cuenta. De todas maneras, ya no lo usaba desde hacía tiempo. Solía matar el tiempo jugando backgammon mientras comía botes y botes de lechuga. Porque el tío no podía comer carne. Ni pan. Ni mayonesa. Ni pickles. Ni hongos en escabeche de la abuela. Pero el pensaba que podía comer en los carritos. La comida de los carritos es sana y pura para aquellos que se pasan todo el día arriba de un taxi amarillo por la ciudad de Barkir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Yo pienso seriamente. Nunca me río. No me hace gracia reirme. Es más, cuanto más pienso en el desmemoriado de mi tío Ed siento menos ganas de reírme. Bueno, al menos siento. Mi tío ya no puede.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111942846721601759?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111942846721601759/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111942846721601759&amp;isPopup=true' title='9 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111942846721601759'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111942846721601759'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/06/mi-to-ed.html' title='Mi tío Ed'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111942789422647857</id><published>2005-06-22T05:08:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:05:59.853-03:00</updated><title type='text'>Vodka de diciembre</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Si tan sólo supieras lo que es estar acá, en este lugar fétido donde se acumulan los sentimientos más encontrados; dónde cada sonido del teléfono puede ser una señal divina o el más duro de los padecimientos; dónde cada gesto positivo son cien de ellos juntos; dónde lo mejor que puede suceder es mirarte a los ojos durante un instante, hasta que decides dar la vuelta y alejarte, perdiéndote entre el límite que separa el cielo del horizonte.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111942789422647857?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111942789422647857/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111942789422647857&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111942789422647857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111942789422647857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/06/vodka-de-diciembre.html' title='Vodka de diciembre'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111872526627264702</id><published>2005-06-14T06:00:00.003-03:00</published><updated>2005-07-12T19:09:05.350-03:00</updated><title type='text'>Pompa</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Sos como pompas de jabón. A veces pequeñas y a veces grandes. Pero igual de liviana. De etérea. Si el viento viene de allá, volás rápido y desparecés. Si te soplo despacito, en la oreja, te movés bruscamente. A veces explotás. Fuerte, en colores. Y yo no puedo más que mirarte y tratar de entender lo que no se puede.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111872526627264702?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111872526627264702/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111872526627264702&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111872526627264702'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111872526627264702'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/06/pompa.html' title='Pompa'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111872521740965365</id><published>2005-06-14T06:00:00.002-03:00</published><updated>2005-07-12T19:08:33.180-03:00</updated><title type='text'>Camiones de basura</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hoy vi pasar a los camiones de basura. Los basureros. Suena feo, a usureros. Como si los que juntan la basura de las casas lucraran con esa tarea. Sería muy raro. Que un basurero le preste basura a alguien a cambio de joyas, una hipoteca de una casa, los papeles de un auto. Y que cuando algún maldito deudor no devuelve la preciada bolsa negra de desperdicios, allá van los matones del basurero a rendir cuentas. Y vuelven orgullosos, con su botín de cáscaras de papa, cotonetes y huesos de pollo.&lt;br /&gt;Hoy vi pasar a los camiones de basura. Y corrían carreras. Eran tres, o cuatro. No sé, no pude ver bien porque se ocultaban tras una gran nube de humo. Bajaban por la avenida Reyes y doblaban frente a la casa del presidente. Bueno, la casa no se si es del presidente, pero es donde se supone debe vivir. Aunque él no viva allí. Lo que no entiendo es porqué, ya que él no vive más ahí, varios policías y militares custodian el lugar. Supongo que en la casa viven fantasmas de otros presidentes y los policías evitan que se escapen. Supongo.&lt;br /&gt;Vuelvo a los basureros. Los bólidos naranjas doblaban a toda velocidad por la Avenida Suárez y tomaban la bajada dando tumbos, resonando las cajas trituradoras. Y llegaban a la estación de servicio, el boxes. Ahí realizaban el cambio de neumáticos, recargaban el tanque y salían nuevamente a la pista. No más de 10 segundos. Eso es todo lo que se puede durar. - Miren, ahí viene el piloto belga, que destreza. El equipo Scania se apronta a hacer el cambio de neumáticos, van a poner cubiertas para piso mojado.-&lt;br /&gt;Rechinan las ruedas y salen. – Penalización para el conductor azteca por pasar el límite establecido de 15 nudos la hora.- Yo los miro mientras junto las deposiciones de mi perro Marvin. Estoy en la hamaca roja, como siempre. Hoy está mojada porque llovió.&lt;br /&gt;Marvin va y viene, olisquea por acá y mira al guardia de la caseta. El que cuida que no se escapen los fantasmas.&lt;br /&gt;Otro camión dobla. Este va rezagado en el pelotón. No va a llegar. Será deportado a otro país, donde solo se hagan carreras de carteros.&lt;br /&gt;Marvin me mira, ya se quiere ir. Yo miro a los camiones. Y me pregunto cuál será el premio por salir primero. “El desperdicio de oro es para....” Y ahí sube al estrado a recibirlo. Se acerca al micrófono y susurra: rema, rema, creo que he visto un lindo gatito.&lt;br /&gt;El soldado se duerme contra el vidrio de la garita. Claro, por eso las quieren sacar. Para que no tengan donde apoyarse cuando se duermen.&lt;br /&gt;Yo también tengo sueño. Llamo a Marvin. Nos vamos. Otro camión dobla. Pero es de quesos.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111872521740965365?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111872521740965365/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111872521740965365&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111872521740965365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111872521740965365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/06/camiones-de-basura.html' title='Camiones de basura'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111872514775545327</id><published>2005-06-14T06:00:00.001-03:00</published><updated>2005-07-12T19:07:58.710-03:00</updated><title type='text'>Rapsodia para el abuelo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Vi “Rapsodia en Agosto”. Podría haber visto cualquier otra, pero no. Vi “Rapsodia en Agosto”. Y mientras la veía, el espíritu del abuelo se iba enraizando en alguna parte, metiéndose en el alma de algún japonés que puso su cara o sus manos para hacer esa película.&lt;br /&gt;Yo lo sé. Lo pude ver. Y mientras, el abuelo me mandaba sus señales. Ahora sé que ellos están. Están en todas partes. Por aquí o más allá. El problema es aprender a verlos. Porque son tímidos. Nadie quiere ser visto cuando se está muerto. Eso es muy claro. Por eso se camuflan. Y se esconden tras una flor, un gesto o una película. Da lo mismo que sea en Honduras como en Japón o en Uruguay. Ellos están ahí y nos miran. Y nosotros sólo &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;podemos recordarlos. O aprender a verlos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/080_6440098.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/200/080_6440098.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;por acá se fue el abuelo, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;es el camino a Sumatra&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111872514775545327?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111872514775545327/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111872514775545327&amp;isPopup=true' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111872514775545327'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111872514775545327'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/06/rapsodia-para-el-abuelo.html' title='Rapsodia para el abuelo'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111872507112754820</id><published>2005-06-14T06:00:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:09:24.513-03:00</updated><title type='text'>24 de abril de 2003</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ojalá vieses este mismo cielo, esta luna redonda, como una tajada de queso amarillento; no es un azul normal, el de siempre. Esta vez tiene otro tono.&lt;br /&gt;Es la única manera que tengo para comunicarme contigo. O para sentir que lo hago. Las opciones tradicionales ya no puedo soportarlas. Me hace mal tenerte cerca, verte, sentirte ahí y no poder alcanzarte. Pero es aún peor el vacío que tengo cuando no estás, cuando te sufro en silencio, arrinconado.Para vos es más sencillo. Llegás, pasás y te vas, siempre centelleando y dejando una estela de colores detrás. Como si todos los cometas de este universo se hubiesen puesto de acuerdo en obsequiarte sus trajes de gala. Y vos te aprovechás de eso. Sabés llevarlo. Y a tu paso todos quedan con la boca abierta como esperando más. Porque nunca es suficiente contigo. El vicio te hace pedir un poco más. Sólo un poco.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111872507112754820?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111872507112754820/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111872507112754820&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111872507112754820'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111872507112754820'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/06/24-de-abril-de-2003.html' title='24 de abril de 2003'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111820880017009858</id><published>2005-06-08T02:32:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:10:05.343-03:00</updated><title type='text'>Salve Balanza!</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Yo no creo que sea tan claro. Las cosas se terminan. Eso es obvio. Pero siempre que algo termina, otro “algo” empieza en algún lado. Porque todo es una cuetión de balance. Así como se nos quita, algo florece a cambio. Pero muchas veces uno no se da cuenta del nuevo nacimiento y lo deja pasar, como si no le correspondiese. Pero está ahí, en cosas insignificantes. Pequeños elementos donde la sonrisa se dibuja eterna, a cambio del sufrir de un rato antes.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111820880017009858?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111820880017009858/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111820880017009858&amp;isPopup=true' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111820880017009858'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111820880017009858'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/06/salve-balanza.html' title='Salve Balanza!'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111820872900698169</id><published>2005-06-08T02:30:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:10:25.053-03:00</updated><title type='text'>Bigotes</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hoy el cielo tenía bigotes. Unos bigotes inmensos y tupidos que crecían hasta perderse en el infinito, llevándose consigo un millón de anécdotas, juegos y canciones que ya nadie más va a poder cantar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Porque esa voz se apagó y con ella se callaron doscientos fogones donde los niños bailaban como si fuesen indios salvajes. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Y cuando el fuego se queda sólo comienza a desaparecer, silenciosamente. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Aunque antes haya sido una fogata inmensa donde las chispas encendían gritos de alegría y despertaban los espíritus del baile. Hoy el fogón se apagó. Pero todos cantamos alrededor. Cantamos y lloramos como si fuese la última vez. Porque lo fue. Esta vez sí lo fue.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111820872900698169?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111820872900698169/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111820872900698169&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111820872900698169'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111820872900698169'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/06/bigotes.html' title='Bigotes'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111803981250259546</id><published>2005-06-06T03:35:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:10:40.720-03:00</updated><title type='text'>Aramis</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No te toco, pero siento tu pecho tronar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No te escucho, pero recuerdo tu paciencia de Buda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No te huelo, pero permanece tu prolijidad clínica.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No te veo, pero ya no es necesario.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111803981250259546?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111803981250259546/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111803981250259546&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111803981250259546'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111803981250259546'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/06/aramis.html' title='Aramis'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111803943773330945</id><published>2005-06-06T03:27:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:10:57.096-03:00</updated><title type='text'>Milésima partícula infinita</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Nunca se puede ser tan pequeñito para caber en ninguna parte. Aunque a veces lo intente. Transformarme en una insípida e uniforme partícula voladora. Y dejarme llevar. Flotar en una corriente que me lleve hacia arriba sin dejarme caer. Pero siempre puede aparecer una aspiradora que te chupe el sueño. Y uno muere con una sonrisa imbécil. JA&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111803943773330945?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111803943773330945/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111803943773330945&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111803943773330945'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111803943773330945'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/06/milsima-partcula-infinita.html' title='Milésima partícula infinita'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111803925807348884</id><published>2005-06-06T03:24:00.002-03:00</published><updated>2005-07-12T19:11:13.156-03:00</updated><title type='text'>Ojo de allá</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¿Un ojo de quién? Un ojo que no es mío pero que me mira. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Me mira sin parpadear. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Me mira desde lejos, desde arriba. Y se deja gotear. De a poco se desangra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Pero nadie lo puede lamer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ese ojo no quiere un simple gesto mortal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Busca la veneración.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Algo que no puedo darle.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111803925807348884?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111803925807348884/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111803925807348884&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111803925807348884'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111803925807348884'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/06/ojo-de-all_06.html' title='Ojo de allá'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111760460482488639</id><published>2005-06-01T02:38:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:11:51.356-03:00</updated><title type='text'>Odio en lata</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Siempre me gustó viajar. 1000 km. o hasta la esquina. Da igual. Lo importante es moverme, salir del tedio que me provoca esta ciudad. Montevideo es una suma de fracasos, un pantano gigante donde te vas enterrando de a poco. Montevideo es una devoradora de personas, una puta insaciable que pide más y más. Nunca se conforma y vuelve a tragar.&lt;br /&gt;Montevideo, ciudad histérica. Te odia; pero también te ama. Te desprecia, te arrastra al olvido, te arrincona en un lugar oscuro. Y no podés hacer nada. La dejás hacer. La mirás. La admirás. ¿Y qué? Ella sigue de largo meneando el culo.&lt;br /&gt;La llamaron ciudad. Y ella se creyó esa historia. Delirios de grandeza de un montón de edificios grises. Montevideo es un pueblo. Un saludo cada dos pasos. Sonrisa falsa permanente y diálogo idiota en el ómnibus. El cassette que suena una y otra vez. Mensaje en bis.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El ómnibus es una pecera con ruedas que me aísla. La ventana es la única salvación. Me aferro a ella como a mi única esperanza. Afuera está Montevideo. Una Montevideo diferente. Filtros. Contraste. Colores. Es el que quiero pero no puedo. Hay caras, hay cuerpos, hay perros. Algunos se pierden en la oscuridad y otros me ven pasar con cara de nada. Con cara de Montevideo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La amarilla realidad baja desde los faroles. Se tiñe el ambiente de aburrimiento. De rutina. El ómnibus se abre paso entre la burocracia callejera. Los semáforos son daltónicos. Las personas ciegas. Yo me ausento.&lt;br /&gt;El vidrio se empaña. Gotas azules pegadas contra mi cara. La soledad explota en el cielo. En una Montevideo de domingo. La ciudad me dedica una sonrisa. Y yo no puedo dejar de mirarla y de quererla&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Alguien mece esta cuna metálica pero no me duermo. Quizá esté soñando. O volviendo de mi universo de walkman. La ventana no me consuela y la realidad asusta. La ciudad se guarda una carta. Me deslizo por ella como una sombra. Soy un espectro que busca su tumba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111760460482488639?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111760460482488639/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111760460482488639&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111760460482488639'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111760460482488639'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/06/odio-en-lata.html' title='Odio en lata'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111751573096568509</id><published>2005-05-31T02:01:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:12:11.843-03:00</updated><title type='text'>Noname</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No sé que hago acá. En este país, en este lugar donde no puedo respirar. Ni siquiera vivir. Me deslizo sutilmente entre las sombras, rogando no ser descubierto y pasando por otro más de los que nadie sabe quienes son. No quiero vivir más de esta manera, siempre llegando con lo justo, alcanzando lo que nunca quise lograr. Y vos no estás. Nunca estás. Te busco inutilmente entre la gente. Pero tu rostro perfecto no aparece. Y sigo esperando. Y pasan las estaciones, las lluvias y los veranos. Pasan los años. Y yo sigo esperando. Esperando ya no sé qué. Pero sé que hay algún indicio. Algo que me une a vos y no me deja libre. Algo que me ata, me retiene como si fuese un presidiario que está por ser condenado a muerte y que antes de su ejecución mira al cielo, respira hondo y por última vez, grita fuerte tu nombre.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111751573096568509?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111751573096568509/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111751573096568509&amp;isPopup=true' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111751573096568509'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111751573096568509'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/05/noname.html' title='Noname'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111751564521942422</id><published>2005-05-31T01:58:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:12:30.460-03:00</updated><title type='text'>Ciao tiempo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El tiempo no se acaba. Se va. Y lo que es peor, se va mientras nosotrs lo vemos pasar, sentados en el peor muro de la peor casa de la peor cuadra del barrio. Y el pasa feliz, feliz de habernos dejado atrás cargados con bolsos y cajas pesadas que solo nos complican el viaje. No vale la pena competir. Siempre perdemos. Y aunque a veces creemos estar ganando no hay que olvidar que la muerte siempre nos da una vida de ventaja.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111751564521942422?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111751564521942422/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111751564521942422&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111751564521942422'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111751564521942422'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/05/ciao-tiempo.html' title='Ciao tiempo'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111725157467696413</id><published>2005-05-28T00:39:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:12:50.080-03:00</updated><title type='text'>Madurez</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Los dos espíritus juegan y danzan esos juegos de niños que únicamente ellos entienden y mientras el cielo se abre a su alrededor y todas las gotas de la lluvia forman un abanico de color.&lt;br /&gt;Porque hasta la peor tormenta se rinde ante esta muestra de feroz alegría contenida.&lt;br /&gt;Y cuando la alegría estalla es como si cien collares de mil cuentas de colores se rompieran al mismo tiempo y el suelo se convirtiese en un arco iris gigante que invita a quedarse eternamente. Pero los zapatos grandes destrozan las perlas coloridas y la transforman en polvo gris de los demonios que cala hasta los huesos y cubre todo con una fina capa que inmoviliza. Y ya no se puede sonreír. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111725157467696413?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111725157467696413/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111725157467696413&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111725157467696413'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111725157467696413'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/05/madurez.html' title='Madurez'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111725151303388528</id><published>2005-05-28T00:36:00.000-03:00</published><updated>2005-07-12T19:13:11.080-03:00</updated><title type='text'>Niño clorofila</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El niño verde se acercaba a los autos y a cada uno le repetía su canto monocorde. La mirada atenta y el cuerpo tenso, como si en cualquier momento fuese a estallar el mundo. Y él tuviese que estar preparado para correr.&lt;br /&gt;Los ojos son de aquel que ya sabe. Mil años de sabiduría que se encierran en un cuerpecito de diez.&lt;br /&gt;Y la sonrisa que ilumina. Enceguece el alma y no queda más que redimirse ante la prueba. Todavía se puede esperar algo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111725151303388528?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111725151303388528/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111725151303388528&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111725151303388528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111725151303388528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/05/nio-clorofila.html' title='Niño clorofila'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13209565.post-111717117679596697</id><published>2005-05-27T06:22:00.000-03:00</published><updated>2005-08-08T22:48:31.013-03:00</updated><title type='text'>Acompañen a Juan Pablo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/400/images.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El tipo se queda sólo. Más sólo que "José el carpintero" en el día del padre. Porque de estar rodeado de una horda de viejecillas equipadas con crucecitas, rosarios de cuentas perladas e, infaltable, una buena limosnilla para dejar en la canasta del prelado de turno, pasó a la fría y distante compañía de cuatro o cinco limpiavidrios de semáforo. Bueno, a veces también hay alguno que vende flores, alfajores de maizena o chancletas havaianas. Se lo ve triste. Ya no sonríe como antes. Por eso insto a todo aquel que ande por las inmediaciones de Avda. Italia y Bvar. Artigas a que se de una vuelta, se acerque a saludarlo, se tome unos mates con él, le charle sobre las aventuras de Mª Auxiliadora y sus pequeños monaguillos, en fin, que le hagan la vida un poco más placentera. Pobre hombre, pensar que tiene que soportar los cantos del pastor Márquez y sus acólitos cada fin de semana.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Jean Georges, reportándose desde Ganímedes.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13209565-111717117679596697?l=jeangeorgesalhabla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/feeds/111717117679596697/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13209565&amp;postID=111717117679596697&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111717117679596697'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13209565/posts/default/111717117679596697'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jeangeorgesalhabla.blogspot.com/2005/05/acompaen-juan-pablo.html' title='Acompañen a Juan Pablo'/><author><name>Jean Georges</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04624123447770289467</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5946/1152/1600/images.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
